
Un puente infinito no lleva a ninguna parte. La persona que vive con un nudo sadomasoquista (la que adopta el papel masoquista) no está ni en una orilla ni en la otra; una le causa sufrimiento y a la otra tampoco quiere llegar. Y ¿por qué no quiere llegar?: por miedo al cambio, a perder su identidad o por lealtad a su árbol que le dio la misión de sufrir.
Desde este puente infinito se grita:
-¡Quiero ser feliz!
La trampa del árbol te impide gozar
-Te quiero tanto, que mira como sufro por ti
El sufrimiento es un potencial del amor, ¿hay algo que defina mejor un nudo sadomasoquista que la fusión entre el placer y el dolor?
-No me gusta mi casa, no me gusta mi ciudad, no me gusta mi trabajo, no aguanto a mi madre, como fatal, suspendo todos los exámenes…
Anclarse en quejas es otro signo inequívoco de nudo sadomasoquista.
La buena noticia es que este nudo se puede sanar y la psicogenealogía tiene herramientas eficaces para lograrlo. Por lo pronto, ser conscientes y darnos todas las alegrías posibles cada día. Un puente infinito no lleva a ninguna parte.













pero no puede acaso suceder en un nivel de normalidad media(?) que se oscile del dolor al placer.amor/odio..etcDesde este angulo el masoquista lo pasa mal tarde o temprano y el sádico tambien .No podria ocurrir que uno viva su nudo y se libere de él?SI.Al menos en algunos casos que conozco de cerquisima