
Así lo expone Mailer es su polémica biografía del pintor:
Picasso, llegó al mundo a las 11.15 de la noche en la ciudad de Málaga el 25 de octubre de 1881, nació muerto. No respiraba. El aliento vital -cuenta Mailer- se lo dio su tío Salvador, que se inclinó sobre el niño muerto y exhaló el humo de su puro en la nariz de Picasso, que se removió y chilló. Había nacido un genio. Su primer aliento debió de entrar con una bocanada de humo quemándole la garganta, abrasándole los pulmones y aderezado con los estimulantes de la nicotina.


Quien dijo que la genialidad venía en pétalos de rosa o en tapices persas…a veces, tambien llega en vehículos destartalados o por la puerta de atrás.
Pablo, que gran pintor y cuanto nos falta aun para comprender su obra a cabalidad.
Un abrazo.