
En 1931, Charlie Chaplin invitó a Albert Einstein al estreno de la película Luces de la ciudad, con todo el glamour del Hollywood dorado. El genio, vestido de frac, acudió con su mujer, Elsa, y se quedó estupefacto cuando el público les dedicó una atronadora ovación al final de la película. Un poco desconcertado, Einstein susurró a Chaplin sobre qué significaban esos aplausos.
-Nada, respondió Charlot. La gente me idolatra porque todo el mundo me comprende, y a ti te adoran porque casi nadie te entiende
(Fuente: El País)














hola bueno solo quiero decir que odio atodos los galenos y mas al fercho y que extraño un monton a la concha es aquien quiero un monton y judit mi novia la de segundo es el amor de mik vida te amo nena
Hombre Cesar, eso es creatividad, Einstein y Chaplin, quienes son ahora?, ja ja, tu si sabes lo que es la vida, bueno, a lavar la ropa, mil desastres in situ, dos nuevos casi locos y tras la huella del rinoceronte, es ahi donde esta la creatividad.
ja ja la locura es el orden de la teoria del caos