PLANO CREATIVO

LLevar el cerebro de Einstein en el maletero junio 22, 2008

Archivado en: Citas,Creatividad,Einstein — planocreativo @ 10:39 am

De esa aventura algo surrealista trata este libro, “VIAJANDO CON MR ALBERT” de Michael Paterniti y editado por Rba.

El cerebro de Albert Einstein cruza veloz, sumergido en formol dentro de un tupperware en el maletero de un Buick Skylark, Estados Unidos. El conductor, Michael Paterniti, un joven periodista; su acompañante, el anciano patólogo Thomas Harvey, que cuarenta años atrás -durante la autopsia de Einstein- sacó el cerebro y, sin más, se lo llevó a casa. Un frío día de febrero, dos hombres y un cerebro abandonan New Jersey rumbo a California. Allí los aguarda, perpleja, Evelyn, la nieta de Einstein. Un original relato de viaje en el que Paterniti, en compañía del famoso cerebro, transmite su deslumbrante, mágica y aguda percepción del sueño americano.

Sin pensárselo dos veces, Paterniti se ofreció a llevar a Harvey hasta California, respondiendo al deseo del anciano de visitar a Evelyn Einstein, y zanjar el asunto devolviéndole el cerebro a la nieta del genio. Y así fue como el periodista y el patólogo se vieron envueltos en una de las peripecias más surrealistas de la historia: un viaje de costa a costa con el cerebro de Einstein en el interior del maletero.

“Cada vez que paramos en un autoservicio – explica Paterniti en su libro “Viajando con Mr Albert”- siento deseos de gritar: ¡En el maletero tenemos el cerebro de Einstein!” “La idea de que lo tengo ahí detrás, – escribe -, me resulta tan inconcebible y turbadora que no estoy lo que se dice en mi mejor forma para circular por carretera”.

La novela de Paterniti describe un viaje alucinante a través de Estados Unidos con el cerebro flotando en un tupperware en la parte posterior de un viejo Buick Skylark. Por si le faltaban ingredientes, en el camino visitan a William S. Burroughs, cruzan el Medio Oeste y se pasan por Las Vegas. Durante todo el trayecto se mantiene una constante, la atracción enfermiza que ejerce el cerebro sobre aquellos que le rodean:

“Una confesión: – escribe el periodista – quiero que Harvey se duerma… Quiero tocar el cerebro de Einstein. Sí, debo admitirlo. Quiero sostenerlo entre mis manos, acariciarlo, sopesarlo en la palma de la mano, tocar alguno de los quince mil millones de neuronas ahora dormidas. ¿Será su textura como el tofu, el coral del erizo de mar, la mortadela?”

“Para Harvey el cerebro era como un objeto sagrado – explicaba Paterniti en una entrevista – Vivió con el cerebro de Einstein durante alrededor de cuatro décadas como su salvador y custodio, como el gran guardián del cerebro”.
Sin embargo, Harvey quiso compartir su hallazgo y buscó ayuda entre otros expertos. Cortó el cerebro en 240 trozos y los repartió entre unos pocos científicos de todo el mundo con el objeto de que los analizaran. En un último arranque de lucidez, y tal vez de sacrificio personal, Harvey terminó por devolver el cerebro al hospital de Princeton, convencido de que alguien debía ponerlo a buen recaudo (Después de todo la nieta de Einstein nunca llegó a quedarse el cerebro).

Fuentes:

http://www.agapea.com/VIAJANDO-CON-MR-ALBERT-n97989i.htm

http://fogonazos.blogspot.com/

 

4 Responses to “LLevar el cerebro de Einstein en el maletero”

  1. bellekiss Dice:

    !Si Einstein levantara la cabeza¡ al aírdnet nis orberec.

  2. Maria Jose Dice:

    ¿ Qué descubrieron los científicos acerca de la investigación del cerebro de einstein,llegaron a la misma conclusión ?

    Deja el alma una huella en el cerebro ?


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