
Dos madres judías charlan:
-Mi hijo es un médico maravilloso -afirma la primera-. Es absolutamente necesario que vayas a verlo!
-Pero es que yo no tengo nada -responde la otra- ¿Por qué debo ir?
-Es un médico tan bueno -explica muy orgullosa la primera- que aunque no tengas nada te encontrará algo.
A VECES POR SER TAN SERVICIALES, SIN QUERER, TERMINAMOS HACIENDO DAÑO AL OBLIGAR AL OTRO A RECIBIR ALGO QUE NO PIDIO. HAY QUE EVITAR CREAR PROBLEMAS QUE NO EXISTEN, SOBRE TODO A LOS DEMAS.
Alejandro Jodorowsky, en “La sabiduría de los chistes”

