
Cuando vienen mellizos, gemelos o hermanos muy seguidos, frecuentemente los padres tienden a tratarlos como una unidad de hijo. Proyectan en ellos dos, lo que proyectarían en uno solo y ello va en perjuicio del desarrollo de la individualidad de cada uno de ellos. Como dice Jodorowsky, la felicidad está en ser lo que uno es, no lo que los demás quieren que seamos. “Repartir el territorio” de uno entre dos, es un abuso, pues les robamos el derecho a ser un ser completo desde que anida en el mundo.
Proponemos 10 principios sencillos para evitar que esto ocurra.
1.- No vestirlos igual desde el momento en que nacen, e incluso cuando tengan edad suficiente, que sean ellos mismos quienes elijan su ropa.
2.- No “repartir el territorio”, en el sentido de que cada uno pueda desarrollarse plenamente en lo intelectual, lo emocional, lo creativo y lo materia. Es muy frecuente decir de dos hermanos: “éste es el listo, éste el torpe”, o “éste el de la suerte, éste el de la mala suerte”, o “éste el artista, éste no tiene ese talento” o “éste el cariñoso, éste el arisco”…
3.- Espacios individuales. Si es posible, cada uno debe de tener su habitación. Si es imposible, dividir con biombos o una simple línea en el suelo el espacio privado de cada uno.
4.- Dejar que ellos elijan sus juguetes y sus libros. A veces, por evitar celos se les compran “regalos a pares idénticos” y ellos por lealtad, puede mimetizarse con el otro, hasta el punto de dejar de pedir lo que desean.
5.- Llevarlos individualmente a los cumpleaños de sus amigos. Es también muy frecuente que uno se cuele en las fiestas a la que invitan al otro. Cada uno de be de tener su red de relaciones que puede o no coincidir con las del otro.
6.- Clases extraescolares y actividades deportivas separadas, para respetar sus gustos personales.
7.- Si es posible, sería bueno que cada uno tuviese su grupo de clase diferente al otro, ya que se evitarían las continuas comparaciones y referencias a “el hermano de…”
8.- No hacer bloque padre-hjo 1, madre hijo-2. Las relaciones en el sistema familiar deben de ser dinámicas, no hacer “parejas estables” equivocadas.
9.- No compararlos con nadie. Se suele decir “éste sale a la familia paterna y éste a la materna”, “igual que su tío”, “como su abuela”… Cuando se compara a un niño con un pariente, es como programarlo para que termine siendo como él.
10.- Cambiar los sitios de la mesa y del coche. Cada lugar físico representa un lugar en la jerarquía de poder en la familia. Evitemos lugares estanco. Utilizar mesas redondas y en el coche, cumpliendo las normas de seguridad, ir turnando los asientos.

