PLANO CREATIVO

La rana que quería ser auténtica Julio 16, 2008

Archivado en: Cuentos, Psicogenealogía, Reflexiones — planocreativo @ 9:34 pm

 

Había una vez una Rana que quería ser una Rana auténtica, y todos los días se esforzaba en ello.
Al principio se compró un espejo en el que se miraba largamente buscando su ansiada autenticidad.
Unas pocas veces parecía encontrarla y otras no, según el humor de ese día o de la hora, hasta que se cansó de esto y guardó el espejo en un baúl.
Por fin pensó que la única forma de conocer su propio valor estaba en la opinión de la gente, y comenzó a peinarse y a vestirse y a desvestirse (cuando no le quedaba otro recurso) para saber si los demás la aprobaban y reconocían que era una Rana auténtica.
Un día observó que lo que más admiraban de ella era su cuerpo, especialmente sus piernas, de manera que se dedicó a hacer sentadillas, y a saltar para tener unas ancas cada vez mejores, y sentía que todos la aplaudían.
Y así seguía haciendo esfuerzos hasta que, dispuesta a cualquier cosa para lograr que la consideraran una Rana auténtica, se dejaba arrancar las ancas, y los otros se las comían, y ella todavía alcanzaba a oír con amargura cuando decían que qué buena Rana, que parecía pollo.

Augusto Monterroso, en “De La oveja negra y demás fábulas”.

………….

Una posible ruta para entender esta fábula:

¿Qué es ser auténtico?

¿Qué representa el espejo y la imagen que se refleja en éste?

¿Cuándo buscamos la autenticidad en la mirada de los otros, (en un principio en la familia)?

¿Nos ven a nosotros mismos, o al pollo que desean que seamos?

 

2 Responses to “La rana que quería ser auténtica”

  1. Difíciles cuestiones para responder… y duras respuestas las que podemos encontrar.

  2. planocreativo Says:

    Gracias por participar, Gema.
    Si para alguien las respuestas son duras, puede que algo se esté cristalizando en su interior por estar reprimido. Mejor tomar conciencia y que se disuelva a la luz de una intención sanadora.
    Me parece que cada fábula escrita tiene tantas enseñanzas, como lectores se acerquen a sus líneas.
    Un abrazo afectuoso.


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