A. Jodorowsky: Cierto día me dije: “¿Cuántas tomas de conciencia logro por día a través de mis técnicas terapéuticas? Lo hago sin descanso y sin embargo ¿de qué sirve?
Una toma de conciencia no sirve de nada, si no se actúa de inmediato. En la toma de conciencia, el “actuar” es lo más importante. A cada toma de conciencia debe seguir de inmediato una acción, o de otro modo esa toma no sirve para nada porque constantemente volvemos a ser las mismas caricaturas anteriores. Durante veinte, cuarenta o sesenta años, somos la caricatura de nosotros mismos y jamás la abandonamos.
¿Qué hacer? ¿Cómo actuar?…
A. Jodorowsky: El sacrificio consiste en abandonarla y convertirse en un ser nuevo. Es muy difícil sacrificar nuestra apariencia corporal, la concepción que tenemos de nosotros mismos, nuestros puntos de vista, nuestras costumbres… El ser que no es más que una caricatura piensa que el mundo circundante tiene su forma y sus ideas; proyecta esta forma y estas ideas en los otros y los ve de acuerdo con lo que es él mismo.
Es el ego…
A. Jodorowsky: El ego es un punto de vista, hay que sacrificar el punto de vista que portamos sobre nosotros mismos y sobre los otros.
A pesar de todo lo que nos repetimos: “No haré esto o aquello. “Basta recibir una bofetada de alguien más fuerte para perder toda la dignidad”.
¿Cómo podemos posicionarnos?…
A. Jodorowsky: De mil maneras… Te sorprenderás de tu fuerza cuando te veas defendiendo una verdad, aunque te “cosan” a patadas…Descubrirás, ¡No soy tan pequeño ni tan lamentable como imaginaba! Te verás creando un poema y descubrirás que tenías más talento del que reconocía tu entorno. No eras tan mediocre como te gustaba creer
¿Por qué no somos capaces de descubrir nuestra fuerza interior? ¿De dónde viene ese problema de falta de conciencia?
A. Jodorowsky: Por lo general no vivimos en la plenitud. Vivimos como marionetas. Deformamos nuestro cuerpo en función de viejas concepciones que nos han sido impuestas a través de varias generaciones. Se nos han transmitido estas deformaciones y nosotros las portamos: llevamos cargando a nuestra marioneta.
¿A qué se debe?…
A. Jodorowsky: De repente un cliente se dice a si mismo: ¡Que angustia de no tener más angustia! ¡Qué horror estar contento, asumir mi vida! ¡Que espanto haber sido curado!
Extractos de Evangelios para sanar, Alejandro Jodorowsky














Esto me parece fundamental,,,,,esencial para vivir
saludos
hermoso muchas gracias