
Miles de cartas dirigidas a Dios, Jesús, Abraham, la Virgen María y otras figuras que simbolizan la fe para mucha gente en diferentes partes del mundo, llegan desde distintos confines del mundo a Jerusalén.
Como ya es tradición, son colocadas entre las piedras del Muro de los Lamentos, el santuario más sagrado para el pueblo judío, dado que es el único remanente del Templo Sagrado destruido en el año 70 por el imperio romano.
Este año, por primera vez, llegó una carta de un país árabe, Marruecos, aunque de fieles musulmanes ha habido no pocas, provenientes de Malasia e Indonesia. Por mucho, el primer lugar lo ocupan las cartas de cristianos, que representan 90% de la correspondencia; luego siguen las de judíos y musulmanes. Hay muchos sobres en español y, entre ellos, no pocos provienen de México.
Lo interesante es que gran parte de las cartas, que en su mayoría son de cristianos, están dirigidas explícitamente al Muro de los Lamentos como dirección del destinatario…
(Esa carta también la podemos dirigir hacia “nuestro Dios interior”, señalando aquellas cosas que no queremos continuar cargando y dejando por escrito nuestra finalidad actual)















Agradecemos mucho vuestros comentarios. ¡Un abrazo a TOD@S!