
“¿Cuál es la parte corporal capaz de contener la eternidad y el infinito?
A riesgo de ofender a ciertos lectores delicados, yo diría que son el esperma y el óvulo lo que contienen a lo eterno y lo infinito. Es decir que en el sexo no encontraremos al diablo sino a la eternidad divina, puesto que el diablo no existe: sólo es el olvido de Dios.”
Alejandro Jodorowsky, en “Evangelios para sanar”














La vertiente sagrada de la procreación…
¿Puede haber algo más sagrado que el misterio de la Vida en su encarnación?
Parece que ahí está eso a lo que llamamos Dios…
Un abrazo, Salomé.