
Es una pregunta que sin duda todo el mundo se ha hecho alguna vez, al presenciar acontecimientos que no tienen explicación para la ciencia y el saber oficial. En este capítulo los arbolistas tomarán contacto con estas extrañas energías que algunos definen con pomposidad como “sobrenaturales”, cuando desde otra óptica resultaría más lógico pensar que todo lo que está en la naturaleza es natural (aunque no se comprenda)
Día 5:
Ignacio desde su consulta, redacta un mensaje en el ordenador. La destinataria del mismo se encuentra en Madrid:
Buenos días, Estrella. En nuestro trabajo observamos a diario que la mente es la que lo crea todo. Parece que en ella se acumulan las rabias, los odios y los deseos impuestos o retenidos. Un conjunto de inhibiciones en forma de larvas o parásitos psicológicos. Que bueno es liberarse de todo ello…y que difícil resulta hacerlo en ocasiones. A primera hora del día, un prestigioso médico se ha dirigido a mí para hacerme una confesión y una consulta. Resulta que ha acudido a una casa donde debía atender a un paciente y ha visto en directo uno de esos raros fenómenos de poltergeits. Entre otras cosas ha visto moverse los platos y los vasos, incluso las sillas parecían deslizarse sin control por el suelo de aquella extraña casa.
Le he preguntado, ¿es la primera vez que ves esos fenómenos? Responde que en realidad no. Con su antigua pareja los vivió en diferentes ocasiones en su casa… Añado una nueva pregunta: ¿qué crees que puede significar?
Él temía que lo juzgara, que le dijera que estaba loco, o algo así. Lo que no imaginaba era mi respuesta tras su confesión: le he dicho: ¡que maravilla!…como me gustaría que eso me sucediera a mí. Automáticamente he visto como se relajaba, incluso como se le dibujaba una sonrisa de complicidad en los labios. A continuación he añadido que si ve esas cosas fuera es porque también las tiene dentro, en su inconsciente. Que lo acepte como un don y que lo use con sabiduría, eso es todo lo que yo haría en su lugar…
Me ha dado un largo abrazo y me ha confesado que le he quitado un gran peso de encima. Un cirujano de su talla no le está permitido ver nada que no sea estrictamente racional. Incluso conoce colegas que son psiquiatras que de confesarles esa rareza le darían pastillas para bloquear esas visiones.
Para terminar, le he dicho que estoy convencido de que lo mejor es interpretar todo lo que nos sucede bajo una mirada lo más positiva posible, no hay otro secreto.
Estrella continúa el interesante debate sobre lo “paranormal”:
Me parece acertadísima tu respuesta, al respecto a esas experiencias paranormales. Supongo que su paciente sería un niño o una niña, siempre los fenómenos de poltergeits suceden cuando hay niños en la escena. Pienso igual que tú, tenemos el poder de crearlas y vivirlas, porque forman parte de nuestra realidad interior. Siempre me ha gustado la forma tan valiente y natural con la que Carl Gustav Jung expresaba en sus escritos sus vivencias de fenómenos parapsicológicos, aún a riesgo de ser desacreditado como “hombre de ciencia”. Y sí que extrajo de ello algo muy positivo: un elenco fabuloso de teorías y conceptos sobre la mente humana.
Esta mañana tenía en el contestador automático un mensaje de mi consultante, Marina. En él me decía literalmente lo siguiente:
“Acabo de descubrir algo increíble, algo que nunca me hubiese imaginado y he sentido la necesidad de comunicártelo enseguida: mi padre en su juventud fue misionero en México y debido a una misteriosa enfermedad, se volvió a España. Mi madre lo atendió como enfermera durante dos años, los que estuvo postrado en cama… pero aún queda lo más fuerte”. Y lo siguiente que quedó grabados fueron sollozos. Luego… bip-bip-bip
Se cortó la comunicación.
No dudé en levantar el teléfono y crear un espacio para que terminara lo que comenzó a verbalizar, ese descubrimiento que le impresionó tanto. Marina me pidió disculpas por haber sido tan impulsiva al llamarme y me terminó de contar que su fecha de nacimiento correspondía al periodo en el que su padre estaba enfermo. La llamé a la calma, hay que asimilar esa información e integrarla en el conjunto. Ella insistía en lo inadecuado de su conducta, se prohíbe tener impulsos y limita rigurosamente sus emociones. Seguía rogándome insistentemente que la perdonara, pues debía de haber esperado a nuestra cita para contarme lo sucedido.
Me he acordado de lo que me dijiste aquella vez, cuando hicimos un curso en Marsella y nos tocó de compañero de grupo Tomás, ese terapeuta gallego que siempre estaba pidiendo disculpas. Vaticinaste que no se sentía con derecho a ocupar un sitio en el mundo, a disfrutar de su territorio, que seguramente no habrían querido que naciera. Todo esto se vio después claramente, cuando analizamos en el curso su árbol genealógico.
Ignacio vuelve a la realidad, en ese nuevo espacio que todavía no está bien definido:
Me parece adivinar que dentro de nada Marina se plantará en tu consulta para iniciar esa toma de consciencia que es la construcción de su árbol genealógico. Yo también estoy esperando la llamada de Kiko para empezar a trabajar en el suyo. Mientras tanto, esta mañana he colgado un cuadro con letras doradas en la pared del fondo de la consulta. El texto está extraído de unas palabras de nuestro maestro preferido: “Alejandro Jodorowsky”. La esencia del texto es que debemos asumirnos en este preciso instante, somos lo que somos. Dice así:
No soy lo que fui,
no soy lo que seré,
no soy lo que quiero,
soy lo que soy.
Un poco al hilo de ese texto voy a contarte un sueño con el que he despertado esta mañana. Un sueño en el que mi inconsciente me ha hecho saber que soy un terapeuta lleno de herramientas que no utilizo, como el que tiene un vehículo que jamás saca del garaje… ¿de qué le sirve entonces? Creo que es como una llamada de atención, en la que yo mismo me digo que resulta absurdo ocultar herramientas sólo porque estas no estén reconocidas por la ciencia, que como sabes es la “religión” actual.
Este sueño sobre las herramientas me ha hecho recordar tus palabras del otro día, en las que hablabas de las semillas interiores. Como metáforas de los dones que todos tenemos, de nuestra sabiduría interior, de nuestros talentos, de la energía creativa y de todo lo que hemos recibido de alguna parte del universo… Decías que todo ello es lo que debemos volver a poner en el mundo, como semillas que darán nuevos frutos. Queda claro que si las ocultamos en nuestro interior, nada podrán producir…
Como terapeuta se me ocurre una nueva finalidad temporal: voy a romper límites cada día. Ya sabes que el límite es una barrera virtual que está situada como frontera que no puede ser superada. Nuestros límites lo son a varios niveles: intelectuales, emocionales, libidinales y materiales. Estoy en un momento de mi vida en el que deseo ampliarlos, la jaula en la que he estado viviendo se me ha quedado un poco pequeña, los barrotes me aprietan. Me propongo empujar con mucha suavidad esas fronteras y alejarlas cada día un poco más.
También he compartido un café con mi vecino de planta, con el psiquiatra. Hemos conversado sobre el simbolismo de los bolsos, bolsillos y demás; se que es un tema que te interesa y te gusta. Me ha dicho que para él perder el bolso significa que alguien está al corriente de nuestros pequeños secretos. Al perder el bolso, su contenido, los secretos que contiene quedan al alcance del primero que llegue. Si nos lo roban es que alguien nos roba esos secretos de manera violenta. Después le he preguntado por el significado de un bolso lleno. Este psiquiatra anciano, pero muy sabio, me dice que son nuestros secretos que deseamos guardar celosamente. Un bolso vacío lo asocia a una persona chismosa, incapaz de guardar ningún secreto…
En cuanto a los bolsillos, dice que siempre es un tema engañoso. Un bolsillo lleno siempre origina gastos, en cambio uno vacío es un presagio de ganancias de dinero. La explicación que le doy es que si está lleno ya no caben más cosas en él, en cambio si está vacío permite incorporar nuevas cosas de valor en su interior.
Este personaje resulta interesante, hoy le ha tocado hablar a él…
Estrella teclea en su portátil una respuesta a Ignacio. Sus dedos van tan rápidos como su hilo de pensamiento:
Esa conversación con tu vecino me ha encantado, el tema de los bolsos y los bolsillos me gusta, es algo que tenemos delante cada día y podemos hacer lecturas analógicas de ellos, tal como lo podemos hacer de la ropa, del coche, o de la forma de usar un paraguas. Por cierto, hoy ha llovido muchísimo en Madrid y sentada en una cafetería, he observado silenciosamente a los peatones, tras un cristal estampado de hileritas de agua que fueron gotas voladoras vencidas por la fuerza de la gravedad. Algunos iban sin paraguas, quizás afronten la vida sin defensas, abiertos confiados a lo que les llueva o inundados por emociones que no saben gestionar. Otros van con paraguas doblados o rotos, llamándonos a interpretar la ineficacia de esas defensas. Otros comparten su paraguas con desconocidos, gesto que me ha conmovido bastante.
Qué idea tan fantástica has tenido colocando esa “Biblia” de nuestro maestro favorito en tu consulta con letras doradas y me parece un buen propósito el de romper límites que aprisionan. Empujoncito a empujoncito, vamos derribando fronteras y cada vez vivimos en un territorio más amplio, más y más amplio. Otro de nuestros maestros decía que entre nosotros y nuestros deseos había muros, construidos por nosotros mismos con ladrillos llamados miedos y cemento hecho de creencias falsas. Igual que el collar del tigre sólo se lo puede quitar él mismo, este muro sólo lo podemos destruir nosotros mismos.
Manos a la obra. Actuar es crear. Romper límites es crear nuevos mundos y comenzar a sembrar en ellos.
Por lo pronto, rompiendo un pequeño muro y adelantándome a tu deseo de que nos veamos me he permitido tomar una iniciativa. La verdad es que a mí también me apetece, será un paréntesis en esta etapa de vida que nos ha tocado hacer de arbolistas en bosques tan distanciados ¿Te gustaría pasar el fin de semana próximo en una casa rural del Valle de piedra, en Zaragoza? Podemos ir en coche, es un punto intermedio entre Madrid y Barcelona. He reservado esos días, pero si tienes algún impedimento, lo aplazamos sin problemas.
Ignacio respira la creatividad latente en cada mensaje:
Te confirmo que podemos vernos en Zaragoza este próximo fin de semana, un punto equidistante entre nuestras respectivas ciudades…
En esa ciudad daremos largos paseos mientras hablamos de estas nuevas formas de abordar los problemas usando la psicogenealogía, el tarot, la psicomagia y el psicochamanismo. Nos daremos un auténtico festín, será un fin de semana inolvidable.
Me apetece contarte que uno de los problemas que parece tener mayor “éxito” entre mis consultantes es el de la timidez. Me llegan muchos tímidos, tal vez porque yo mismo también lo soy y la vida es un espejo que nos refleja. Veo que en algunos casos se trata de adultos a los que se reprimió la expresión de su “niño interior”. Fueron ignorados, dejados de lado, no escuchados. Todo lo que se pedía de ellos era que se comportaran como adultos aparentes y que no molestaran. Unos niños que percibieron que su opinión tenía tan poco valor que después en sus vidas no creen que puedan aportar nada valioso. Prefieren el silencio y el anonimato que tan bien conocen.
Ahora nosotros, como terapeutas, tratamos de que entiendan que deben enfrentarse a lo que más temen. Los obligamos a actuar, para que por fin sean vistos por los demás. Incluso tengo una extraña teoría respecto a los miedos derivados del hecho de conducir. Ya te conté que dos meses después de mi mayoría de edad ya tenía el permiso de conducir en mi bolsillo, sin embargo algo ocurrió para que no pudiera hacer un uso del mismo hasta los 24 años. Es decir, estuve seis años retenido, en cierta forma frenado. Mi teoría es que si durante la infancia te limitan el espacio en el que puedes moverte, más tarde, de adulto nos colocamos límites que no nos permitimos superar. Nos acabamos convirtiendo en nuestros propios carceleros.
Tengo otra noticia, Kiko acudirá mañana a la primera sesión del árbol. Le he dado cita para las 10 de la mañana. A lo largo de los siguientes días te iré desgranando y compartiendo contigo lo que de de sí esa toma de consciencia.
En ocasiones uso la simbología de los arcanos mayores para la consulta. A los que están en crisis los cito a las nueve de la mañana. Los que intuyo que están al final de un ciclo vital los cito a las diez, como es el caso de Kiko. Dejo para las once aquellos que están abriendo nuevos caminos, o son muy jóvenes. Para las doce reservo a los que se están gestando, trabajando en su interior pero todavía inmóviles. Los actos más “locos” por atrevidos, los aparco hasta esa última hora de la mañana, para la una. Las comidas que deseo que sean útiles, las concierto para las 14 horas, una hora donde la sanación está presente a nivel simbólico. Naturalmente todo esto lo hago sólo cuando resulta posible…
Estrella redacta el último mensaje del día, mientras la ciudad se mueve a cámara lenta
Espero con interés tus noticias sobre tu primera sesión con Kiko, a una hora muy bien escogida. Cuidas hasta los más mínimos detalles. A Marina aún le quedan un par de días para venir al despacho, son momentos de gran revolución en la vida de cualquier persona que se decida a ahondar en el estudio en su árbol genealógico desde el ángulo de la psicogenealogía. Nuestra profesora favorita nos enseñó que delante de nosotros, cuando ejerciéramos como arbolistas, se sentaría una persona, pero que debíamos ver en ella un precioso diamante. Un diamante más o menos manchado de barro y tras él, su clan, todos los miembros de su árbol. Con todos ellos nos tocaría lidiar.
Y pensando en tu sueño de anoche, ¿hay algo más paranormal que una escena onírica? Es interesante poner en práctica lo que Jung llamó la “imaginación activa”, en vigilia, pero en estado relajado, entrar en contacto con los elementos del sueño, atenderlos e interaccionar con ellos, e incluso crear una obra a partir de esta toma de contacto.
Bueno, también es interesante que nos vayamos a dormir, de lo contrario no tendremos material para esas obras.
Buenas noches.














wow wowwwwwwwwwwwww!!!
me encanta este post, me ha enseñado mucho.
queria decirles que mi ser interno se inquieto al leerlo, por que su entrenamiento para futura arborista, va por esta via; muchas noches me comunica simbolos en los sueños. se inquieta por que quiere ser un terapeuta y leer el tarot.
lo se más claramente hoy.
gracias.
Nos alegra que te guste y te resuene, jaell… ¡Ánimo y suerte en esa vía!
Un abrazo.