Jostein Gaarder fue profesor de Filosofía y de Historia de las Ideas en un instituto de Bergen durante diez años. En una entrevista de la revista “CuerpoMente”, le preguntan:
-¿Qué aprendió del trato diario con los adolescentes?
-Aprendí el desafío que supone estimular día a día la curiosidad de los estudiantes. El primer día de clase, en lugar de soltarles una lección, les decía: “Hoy no pienso decir nada. Seréis vosotros los que plantearéis todas las preguntas”. Otra cosa que aprendí como profesor es a ejemplificar. Más que dar una teoría abstracta, si pones un ejemplo la gente te entenderá mucho mejor. Este descubrimiento me llevó a escribir El mundo de sofía. En esta obra vertí buena parte de mis experiencias como profesor de filosofía en un instituto.













hola, como puedo saber cual es mi don?