
Dice Boris Cyrulnik, experto en resiliencia.
“El impacto de lo que sucedió en el 11 de septiembre cambió la manera de relacionarse de los neoyorquinos. Antes de los atentados, si caías al suelo la gente se limitaba a saltar por encima de ti para no llegar tarde al trabajo. La tragedia hizo que estas mismas personas de repente se volvieran muy altruista. La solidaridad se disparó como un fenómeno colectivo. Esto tuvo como consecuencia que para todo el mundo fuera más fácil vivir en la ciudad, comunicarse y obtener apoyo. Eso explica la reducción que se produjo de la tasa de suicidios.”














Qué interesante.
Un gran cambio
Quien le iba a decir a Bush y su gente, que una de las consecuencias de lo que estaban montando iba a ser esta!!!