
Como dice Jung, “la enfermedad no está aquí para ser curada, sino ante todo para curarnos…”
Cuerpo y mente son una sola cosa, sólo que se expresan con códigos diferentes: la mente se expresa mediante palabras o mediante ¡gritos!, mientras que el cuerpo se expresa por sensaciones o mediante ¡enfermedades!.
Cuando hay un conflicto que resolver, y la mente lo reprime, tiene que buscar otra forma de expresarse. Entonces el cuerpo habla: enfermamos.
En occidente, la medicina tradicional se ha hecho cargo de interpretar este lenguaje del cuerpo mediante la ciencia y ocuparse de silenciarlo fundamentalmente mediante la química y la cirugía.
Pero son posibles otras formas de entender la enfermedad como por ejemplo en la cultura chamánica, como en la llamada “nueva medicina”. En la psicogenealogía, podemos entender la enfermedad como un puente, entre un conflicto a solucionar, con su raíz en el árbol genealógico (nudo, secreto, trauma, fantasma,…) y la sanación de dicho conflicto, pero esta vez desde el arte, mediante la psicomagia o el psicochamanismo.
“Donde hay consciencia, no hay síntoma”














Hola a todos!
Leyendo este artículo me queda como anillo al dedo…estoy en un país extraño al mío, me encanta estar aquí ( o por lo menos eso aparento) el problema es que cada vez que viajo aquí me encuentro muy enferma de cosas raras, por ejemplo en esta ocasión es mi estomago, aunado a una serie de síntomas extraños, como falta de aire y mucho miedo (quizá la distancia de mi tierra) el asunto es que por más que intento encontrar la causa….NO LA ENCUENTRO! Debo mencionar que en mi país antes de viajar me encontraba perfectamente, en cuanto llegué aquí comence a sentirme muy mal…Saludos y gracias por este espacio mágico.
Julie
Hola Juliana,
Parece que tu misma señalas la dirección del problema, que se conecta con la separación de tu tierra. Tal vez, a riesgo de equivocarme, sea un problema de añoranza por la misma y tu cuerpo te lo recuerda…
Hay un sencillo acto psicomágico que puede resultarte útil. Haz que te manden unos pocos quilos de tierra (lo más cercanos posibles a tu casa de allí) Mientras ves la televisión por la noche, introduce tus pies descalzos en esa tierra durante una media hora. Repite el ejercicio tantos días como lo necesites…
Un abrazo y suerte