
-Este espacio maravilloso ha sido tomado por el turismo de masas, todo está corrompido. Dijo el joven discípulo
-Es tu mirada la que da la belleza a las cosas. Si tu mirada es limpia, todos los lugares son igual de sagrados. Respondió su maestro.
…
Era un turista ciego que llegó al país de los sordos y allí encontró el amor de su vida.
El forastero y la paisana se enamoraron cada uno del perfume del otro. Beso a beso siguieron juntos la ruta, explorandose el uno al otro con el tacto.











que belleza de cuento del ciego y la sorda. es del amigo Jodo??
muy muy hermoso
Gracias, picostar. Estos cuentines dobles y los cuentines creativos son nuestros. ¡Los de Jodorowsky nos inspira a todos!
Un abrazo.
haj da asco ete cuento