
-Le dejaré la ventana abierta cada día a mi gata, para que salga por las azoteas. Debo darle libertad, la tengo demasiado mimada.-dijo una mujer.
-Debo darle cobijo y cariño a esta gata callejera que se cuela cada día por mi balcón, se ve que se siente sola y abandonada.-dijo una vecina de la calle.
Una misma gata día a día, saltaba de ventana en balcón y de balcón en ventana.
…
Todavía quedan pequeños pueblos en los que los gatos pueden moverse en libertad y sin ningún problema con el idioma. Es el caso de un gato persa que vive en una casa donde se habla inglés, pero todos los días visita sin falta las de sus vecinos castellanos, franceses y rumanos.
Mucho se puede aprender de la profunda libertad del felino que entra y sale a su antojo, comunicándose sin necesidad de palabras. En realidad no es un gato, es un maestro.
Imagen: Ola Bell










La gata de la primera historia no podría estar saltando de ventana en balcón y de balcón en ventana cumpliendo con las expectativas de la mujer que deseaba hacerle un bien porque como bien está escrito en la segunda historia : “… Mucho se puede aprender de la profunda libertad del felino que entra y sale a su antojo…”
Saludos cordiales,
Myriam
El gato (inconsciente) no tiene fronteras ni límites…
Gracias por tu comentario
Un fuerte abrazo para ti
Cada gato es distinto, he tenido varios y de verdad que ninguno se parece, son unos seres excepcionales, no humanos, pero nos enseñan tanto. Ahora tengo 2 gatas, entran y salen a su antojo, pero vuelven Gracias por este espacio, son en verdad creativos y muy positivos.
Muchas gracias, María.
Un abrazo para ti y caricias para tus dos lindas gatas.
el gato un maestro de la convivencia y aceptación de las diferencias
. Yo quiero adoptar esas cualidades en mí y por tanto decido emprender el proceso indicado ;D.
Por el momento sé que me amo y me acepto con mis ideas, no las impuestas por la cultura, familia, religión, entre otras. Sino las ideas que provienen de mi ser, las que he ido descubriendo e integrando en mi persona. También amo a mi hermano que piensa distinto ami, y que no percibe la vida como yo la veo; amo a ese hermano que me enseña que hay diferentes maneras de amar y aceptar la vida, le amo y le acepto con todo y esas diferencias.
:D:D:D
Gracias por este hermoso comentario, Laura.
Un fuertísimo abrazo.
Mi gata soy yo. Le dejo la ventana abieta, le doy cobijo… Yo soy mi maestra.
NAMASTE
Gracias por tu aportación.
Abrazos, Joyce.