
Un miedo a todo lo que es diferente de nosotros mismos. Nuestro cerebro reptiliano es como una “tribu” que lucha contra las diferencias a las que considera peligrosas
Algunos caminos que pueden conducirnos hasta este problema:
1.-Un nudo incestuoso que nos encierra en nuestro clan, nos impide expandirnos en la creencia de que no hay nada que supere a nuestra familia ni al territorio en el que nacimos.
2.-Un nudo narcisista que nos imposibilite ver al otro y nos haga desconfiar de todo aquello que sea diferente.
3.-Una neurosis social provocada por fuertes desequilibrios entre los linajes materno y paterno: riqueza frente a pobreza, religiones rivales, razas o clases sociales distintas, etc.
En muchas ocasiones la víctima del racismo, cumpliendo la ley de la repetición del árbol, se convierte en racista. Por eso las leyes no pueden desactivar el problema. Un proverbio senegalés dice: “mientras se pelean las ramas de los árboles (la diversidad), sus raíces se abrazan (el origen común)”
Para salir de esta locura debemos comprender que todos tenemos nuestro sitio en el mundo y todos debemos cantar con nuestra propia voz.
Artículos para profundizar
¿Por qué sigue vigente el racismo en nuestros días?
¿Cuál es mi sitio en este mundo con tanta gente diferente?














Agradecemos mucho vuestros comentarios. ¡Un abrazo a TOD@S!