
Vive en una enorme mansión del siglo XVIII sin limites para sus movimientos ni trabas para percibir las sutilezas del mundo onírico con sus ojos felinos. Se pasea por los sueños de los dueños de la casa y ahuyenta a los roedores por el día. Nunca descansa, cuando no está en un mundo es porque se ha introducido de un salto en el otro.
…
Un neurótico le dice a un psicótico:
-¿Qué te trajo al manicomio, amigo?
Él otro, levantándose la manga derecha de la camisa, le contesta nervioso:
-Vino un diablo en un sueño y me hizo éste tatuaje.
En su antebrazo desnudo se podía distinguir una “i” latina tatuada con tinta roja.
Él otro se lleva las manos a la cabeza:
-¡Insensato! ¡Cómo pudiste! Sabes que no se borra… tenías que haberle dicho que pusiera una “d”.











Hola..
los gatos son mis favoritos y veo q en estos cuentos son muy utilizados…..
q bueno