
Los días festivos se reunían al atardecer para celebrar peleas de gallos. La tradición señalaba que estas eran a muerte y en ellas se podía apostar sin ningún límite de dinero. Acudían fundamentalmente hombres de distintas edades y procedencias sociales. En el fragor de la batalla se escuchaban los gritos de júbilo cuando el gallo perdedor se desplomaba cubierto de sangre y el dinero cambiaba de mano.
Había familias que habían vivido de ello durante muchas generaciones, pero la prohibición de las mismas generó un fuerte malestar. Se preguntaban: ¿Qué daño estaban haciendo? ¿Tanto valía la vida de esos gallos de pelea? ¿Es que la tradición no tenía ningún peso?
Fue un niño el que les dijo: “Dudo de la humanidad de aquellos que no tienen ninguna consideración hacia los animales”.
En aquel lugar ya no se celebraron más peleas de gallos, desde entonces sólo se permiten las peleas de perros rabiosos.
…
El mismo día que aquel forastero llegó a la ciudad decidió abandonarla. “¿Por qué?”, le dijo el tendero que le llenó su cantimplora de agua para su inminente partida.
-Vengo huyendo de un lugar en el que mutilan órganos por obediencia a falsas leyes divinas y he llegado a un lugar en el que se matan animales por obediencia a tradiciones humanas.
-¿Y hacia donde va?
-Busco una ciudad en la que la única ley a la que se obedezca sea el Amor, dictada por ese Dios interior que hay en cada hombre.











Absolutamente genial.
Muchas gracias por tus palabras
Abrazo doble
estoy de acuerdo, en no dañar a los animales, como en la corrida de toros en america del sur y españa, los animales son los hombres, como hasta hoy pueden seguir con esa “tradición” sangrienta. y todavia defienden lo indefendible.
Gracias por compartir tu reflexión, victoria…
Un abrazo
Estoy de acuerdo con la apreciación, cada tradición tiene su tiempo de vida. Y hay que respetar cuando este ya ha llegado a su fin.
Gracias, Miguel Antonio. Mutamos, y eso se tiene que notar en la extinción de muchas de las tradiciones que no estén al nivel del nivel de consciencia que vamos adquiriendo.
Un abrazo.