
-Le dijo al sacerdote: La Tierra es un punto minúsculo dentro de nuestra galaxia. Esta galaxia en la que habitamos es otro punto dentro del Universo conocido ¿Y si se descubre que hay miles de universos donde el nuestro tiene el tamaño de un punto? ¿Y si esos “multiversos” se agrupan en unidades todavía mayores? …
-¿Dónde quieres llegar? -le dijo el cura cortando la larga disertación.
-Confieso que me cuesta creer en unos señores que dicen estar en posesión de la verdad, cuando cada cambio de escala reduce todo a un punto.
-La verdad que te damos es el punto final. No debes cuestionar las sagradas escrituras.
-Entonces seguiré mi búsqueda, consideraré este diálogo como un punto y aparte.
***
La profesora de Ciencias Naturales recogió los exámenes del segundo trimestre del curso de tercero de primaria. En uno de ellos solo había dibujada con trazos infantiles una llave enorme.
-Cecilia, ¿por qué no has contestado nada en tu ejercicio?- le preguntó Doña Emilia sorprendida, a una chica de las más aplicadas de la clase.
-Mi padre me ha prohibido estudiar el capítulo de la evolución del hombre tal como usted lo ha explicado, dice que Adan y Eva fueron nuestros padres y no que procedemos del mono.
Doña Emilia se acercó al pupitre de Cecilia y le preguntó en privado:
-¿Y qué significa esta llave?
-La que estoy buscando para salir de la jaula mental en la que mi padre me encierra- respondió la niña.














Es que siempre volveremos a la niñez para atrevernos a decir lo que está en nuestra alma, sin apariencias, sin importar el que dirán… y sobre todo apelando a la autenticidad…muy bueno…justo… la llave que se que tiene Ojodoro…Ja! Ja! Ja!