Dolores & Francisco. Cuando el sacerdote bendijo su unión les recordó que esta era “hasta que la muerte los separara”.
Dolores enviudó muy joven. Quiso hacer un buen uso de su nombre y no se permitió ninguna otra pareja. Como premio, decía: “el Señor me ha concedido una larga y solitaria vida. Añadía: “Mi hijo mayor es el que satisface todas mis necesidades emocionales. Sus hermanos cubren mis necesidades materiales, ¿qué necesidad tengo de otra pareja?”
Para conocer el final de una historia hay que tratar de descubrir el inicio de la misma. Se enamoró de un Francisco que era el retrato de su hermano pequeño también llamado Francisco. Los dos murieron jóvenes. Su frase preferida era: “De no haber sido por mi hijo mayor, también Francisco, no habría salido adelante…”
Toda muerte a edad temprana es, bajo cualquiera de sus múltiples formas, un suicidio encubierto. Francisco no fue un hijo deseado ni querido, la orden de desaparecer estaba inscrita en su inconsciente. Una infección en un pie por una herida mal curada fue la excusa para escapar de este mundo.
Dolores siguió “sufriendo” durante los siguientes 70 años, no por su marido desaparecido, sino por su hermano malogrado. Algo que tuvo que esconder a todo el mundo, e incluso a sí misma.
***
Un segundo después de abandonar su cuerpo en la tierra, Ortensia se encontró con San Pedro.
-¡Por fin subo al cielo… rápido, abre la puerta, ¿dónde está Juan?!- exclamó la viuda que llevaba cuarenta años esperando a que le llegara la muerte para reencontrarse con su marido, fallecido repentinamente de infarto de miocardio.
-Antes de indicarte el camino, tienes que responder a tres preguntas.
Las palabras de San Pedro cayeron como un jarro de agua fría sobre Ortensia, pero viendo que esas respuestas supondrían la llave para abrir las puertas que la separaban de su esposo, accedió diligente a su orden y empezó el interrogatorio:
-¿Por qué no te volviste a unir a ningún hombre, si no te faltaron pretendientes?
La viuda resopló, porque era una pregunta que le habían formulado docenas de veces, sin embargo, el estado de consciencia que le daba haberse liberado de su ser corporal, le indujo a contestar ahora así:
-Nunca acepté su muerte, aunque había deseos, unirme a otro hombre hubiese supuesto una infidelidad. Ahora veo lo absurdo de esa prohibición, la vida está para vivirla… las prohibiciones y la soledad me trajeron depresiones y enfermedades.
San Pedro asintió y prosiguió con otra cuestión:
-¿Sólo a ti te afectó este estado de viudedad eterna?
-Mirando la película de mi vida, siento que hacer pareja con un muerto llevó a llenar su inmaterialidad con una materia disponible, alguien del entorno que llenó el vacío que él dejó, mi hermana, inconscientemente hice pareja con ella. Sí, la absorbí de tal manera, la chantajeé tanto emocionalmente, que su marido fue el que quedó desparejado. Mi papel de pobre viuda joven atrajo a una legión de codependientes que no hacían más que alimentar mi entramado victimismo.
San Pedro vio que Ortensia estaba llegando a reflexiones muy profundas y que ya estaba lista para responder a la última pregunta:
-¿Qué le faltó al proceso de duelo, para que no concluyera sanando esa herida que te produjo la muerte de Juan?
Ella se fue envolviendo en una luz blanca muy brillante, mientras pronunciaba las palabras de esa última respuesta, viendo que las puerta del cielo empezaban a entreabrirse:
-En este momento, siento que fue la culpa. Inconscientemente siempre supe que su muerte fue un suicidio encubierto. Su cuerpo dio la orden de que se parara su sufrido corazón, no se sentía suficientemente querido ni por mí, ni por el mundo. Tuve que perderlo para darme cuenta de cuánto lo amaba…
En ese momento desapareció San Pedro, Ortensia, las palabras y las emociones. Sólo quedó un espacio silencioso e iluminado. La luz blanca se hizo roja y daba infinitas vueltas, el silencio se convirtió de pronto en el sonido de una escandalosa sirena. La ambulancia recogió entonces a la viuda eterna para llevarla al hospital más cercano.












Ya que tocan el tema de la muerte, ¿ustedes qué consideran que se debe de hacer con el cuerpo cuando ya ha muerto. Enterrarlo, cremarlo u otra opción? Esto es algo que a mis 25 años aveces me da muchas vueltas en la cabeza.
Te contaré una anécdota de un familiar muy longevo…que ha muerto no hace mucho tiempo con casi 100 años
Le preocupaba tanto el tema que cada día al hojear el periódico buscaba la sección de necrológicas y contaba los que se enterraban frente a los que se incineraban. Estuvo años practicando ese ejercicio. Trataba de buscar la mejor opción en función de las estadísticas…
Creo que lo verdaderamente importante es lo que hacemos con nuestro cuerpo mientras estamos vivos. Es nuestro vehículo, debemos cuidarlo…Es la parte que nunca acepta morir, que no desea desaparecer. Ninguna de las opciones será aceptada por nuestro ego material…
Esté ese cuento del maestro iluminado que rodeado por sus discípulos se prepara a morir… Se acerca uno de los alumnos para preguntarle por sus últimas palabras…Y él contesta:
¡No quiero morir! ¡No quiero morir! ¡No quiero morir! …
Un abrazo grande
Gracias por sus palabras. El cuento del maestro iluminado me gustó. La expresión “No quiero morir” me produjo una sensación extraña.
Francisco y María Dolores… Así se llamaban mis bisabuelos paternos.
He encontrado muchas viudas y padres ausentes en mis ramas maternas.
Me ha llamado muchísimo la atención
Gracias…
Es un buen ejercicio reflexionar sobre las parejas del árbol genealógico…La primera, y más importante es la que forman nuestros padres.
Un abrazo muy grande
Hola, estoy fascinada de ver cómo me llegó este comentario. Sé que Alejandro no lee esto sino Uds. dos, que ahora no recuerdo el nombre de cada uno, pero que son como sus ojos. Así que se los comento a Uds., yo he mandado una pregunta, una de las primeras y Alejandro jamas me constestó, pregunté el por qué y Uds. me dijeron que el que decía erá él, que las preguntas las tenia. Así que decidí no preguntarle mas, pero por supuesto lo sigo leyendo porque lo admiro, tambien a Uds. porque dan uns buenas respuestas y consejos. Pero, bueno, volviendo al punto, no habiendo recibido respuesta dije, seghuirá realmente así, pero noto que en cada respuesta de Alejandro a otras personas veo una respuesta hacia mí, si las cartas del tarot son nuestro espejo, yo creo que cada respuesta que nos llega es un espejo de lo que nos pasa, y creo que eso me sucedió, mas que con cualquier otra respuesta que me haya shokeado, con el tema de la Viuda Eterna, está tan buena la respuesta, no solo a quien ella creía ver en su difunto esposo, sino lo que ella sentía, inconscientemente, sobre esa persona que ya no estaba: Culpa de no haberlo amado lo suficiente. Me quedé pensado, a cuantas de nosotras nos pasa eso, no con alguien que murió solamente sino con una separación, y logramos no llegar a ninguna relación que perdure en el tiempo. En fin, cuanta lata, pero vale la pena decirles que son estupendos, Alejandro por sus respuestas y Uds. por paciencia. Besotesssssssssss.
Muchas gracias por tus bellísimas palabras…
Es cierto que podemos encontrar la respuesta a nuestra pregunta cuando menos lo esperamos. En la lectura de otra pregunta con su respuesta, por ejemplo…
Te deseamos lo mejor
Un fuerte abrazo
Estoy aun helada porque me senti completamente identificada con la segunda historia… mi culpa inconsciente hacia mi pareja anterior de no haberlo hecho sentir querido como se merecia … y me he privado de vivir feliz… tengo tarea por hacer… GRACIAS POR DARME LUZ!
Tiene poco que entre en este encuentro con mi arbol, mi historia y en ese afan de reinventarme para no repetir historias y no arrastrar a mi hija a vivirlas he avanzado a pasos kilometricos..
Mi papa decia que queria morir joven no mas de 50 murio en un accidente a los 42 años, el papa de mi hija dice algo similar…
Recientemente hablando con mi mama sobre el xq no habia una foto de mi papa en la sala (la del resto de la familia ella yo y mis hermanos es grande) y de mi papa solo la foto del titulo.. me contesto peero si la hay una grande y sola respondio que entro a la casa cuando el murio….
¿que hacer ahora con el padre de mi hija.. y con quien en verdad deseo formar una pareja y famlia?
Tiene poco que entre en este encuentro con mi arbol, mi historia y en ese afan de reinventarme para no repetir historias y no arrastrar a mi hija a vivirlas he avanzado a pasos kilometricos..
Mi papa decia que queria morir joven no mas de 50 murio en un accidente a los 42 años, el papa de mi hija dice algo similar…
Recientemente hablando con mi mama sobre el xq no habia una foto de mi papa en la sala (la del resto de la familia ella yo y mis hermanos es grande) y de mi papa solo la foto del titulo.. me contesto peero si la hay una grande y sola respondio que entro a la casa cuando el murio