
-Maestro, por favor, dígame lo que usted enseña.
-Si haces preguntas sólo recibirás respuestas. La palabra no es la cosa. Lo que dices describe lo que es, pero no es lo que es. No compares: nada es bueno, nada es malo, es lo que es. No hay dimensiones: lo grande no tiene “fuera”, lo pequeño no tiene “dentro”. No soy aquello que ves en mí. Unos van, otros vienen, yo soy una piedra del camino. Cuando como, como. Cuando duermo, duermo. Cuando calor, calor. Cuando frío, frío. Cuando se abre una flor, es primavera en todo el mundo. La materia es cambio eterno, el espíritu es permanencia absoluta. Cesa de pedir, no te falta nada: si tú estás aquí, Buda está aquí. Antes de la iluminación el mundo está lleno de ilusiones, después de la iluminación el mundo es tal como es. No importa el “qué” sino el “cómo”. Un cazador hábil no deja huellas. Estás dentro de un jardín preguntando cómo es el jardín. ¿Acaso no lo sientes?
-Maestro, usted que tiene tan poca fe en la “verdad” y tanta fe en el ser humano, ¿cómo practica esto?
-Si el hombre justo predica el camino erróneo, el camino erróneo lo seguirá y se hará justo. Si el hombre equivocado predica el camino justo, el camino justo lo seguirá y será erróneo…Si un niño de siete años es superior a mí, lo seguiré y le rogaré que me enseñe. Si un viejo de cien años es inferior a mí, lo seguiré y le enseñaré.
Alejandro Jodorowsky
Imagen:Nata Metlukh














Te amo Alejandro Jodorowsky.
Eres la maravilla