
El problema es que nuestro cerebro es capaz de imaginar peligros…, ¡y que sólo con imaginarlos desencadena unos efectos idénticos a los peligros reales!
- ¡Qué arma de doble filo, este cerebro…!
Sí… Esa capacidad de imaginar, de anticipar los pensamientos del prójimo, nos apartó de las bestias. Si yo mandase, dedicaría los tres primeros años de la educación primaria a enseñar a los niños cómo gestionar sus emociones. ¡Es algo primordial! Sólo así podrás ser dueño de ti.
- ¿Y cómo enseñaría esto?
Les ayudaría a identificar sus miedos, repugnancias, ira, felicidad… Les enseñaría que esas emociones nos hacen humanos, y les enseñaría el placer de la búsqueda, y les enseñaría empatía: ponerse en la piel del otro…
- ¿Qué más?
La importancia del detalle: “¡Que el bosque no os tape el árbol!” Ah, y que los rituales son útiles, nos ayudan a vivir.
La política y la empresa deberían mirar ya a los hallazgos de la ciencia, ¡a los hallazgos del gran neurólogo Robert Sapolsky!
- ¿Qué ha descubierto este Sapolsky?
Que la felicidad es un gradiente social: cuanto más sometido estás a decisiones ajenas en una escala jerárquica laboral o social, ¡mayor estrés, mayor infelicidad padeces!
Cuantas más personas decidan por encima de ti… ¡más estrés, peor salud y menos años vivirás tú! Y esto nos afecta a todos, seamos pobres, de clase media o ricos. En suma: ser el dueño de tus decisiones y verificar sus consecuencias es una clave básica de la felicidad.
- ¡Ajá! Pero hablaba usted de que tenía dos claves de la felicidad: ¿cuál es la otra?
Que lo que hagas absorba tus cinco sentidos, y que eso que haces desarrolle tus inclinaciones innatas. A mí me pasa eso: ¿entiende ahora por qué yo no puedo ser más feliz?
- ¿Y si uno no sabe qué hacer consigo?
Ah, por eso desde niños deberíamos disciplinar la concentración, el esfuerzo: la disciplina te ayuda a buscar lo que te gusta, a exigírtelo…, a buscarte tu propia felicidad.
Extracto de una entrevista en La Vanguardia
Imagen: Robin Alfian














Muy bueno! Muchas gracias por compartirlo!
[...] Felicidad es ausencia de miedo [...]
esa es la clave, gracias por compartir!
si, cuando el miedo gobierna, te pierdes de mucho y te auto saboteas… tuve que enamorarme y llegar a sentir lo que nunca pensé que sentiría en mi vida, quedarme impávida y paralizada… para darme cuenta cuanto miedo tuve y como logre proyectar todo eso…como me traicione y como escondi lo que sentia… aun sigo sin poder asumir realmente mis emociones y sentimientos por esa persona… no dejo que las palabras salgan de mi boca por miedo a que digan que soy una tonta, o que digan que equivoque o me invente un amor.. porque en los hechos esa persona no esta conmigo y tampoco al final del dia quiso estarlo…tuvo mucho miedo y creo que esos miedos se hicieron realidad..
y tal como dice el enunciado, felicidad es ausencia de miedo… una vez en mi no sentí ese miedo por lo que sentía… y fluí y experimente una felicidad que jamas había experimentado.. teniendo una buena vida que agradezco y es mi fortuna…sin embargo hasta ese momento clave en el que impulsada por emoción y sentimiento deje todo miedo de lado… pasara lo que pasara me sentia feliz…sin embargo el miedo volvio a aflorar…y jamas logre sentirme feliz como en ese breve periodoo… y sigo erratica desonforme, angustiada… se que tuve miedo y que aun no logro terminar con el…
si, cuando el miedo gobierna, te pierdes de mucho y te auto saboteas… tuve que enamorarme y llegar a sentir lo que nunca pensé que sentiría en mi vida, quedarme impávida y paralizada… para darme cuenta cuanto miedo tuve y como logre proyectar todo eso…como me traicione y como escondi lo que sentia… aun sigo sin poder asumir realmente mis emociones y sentimientos por esa persona… no dejo que las palabras salgan de mi boca por miedo a que digan que soy una tonta, o que digan que equivoque o me invente un amor.. porque en los hechos esa persona no esta conmigo y tampoco al final del dia quiso estarlo…tuvo mucho miedo y creo que esos miedos se hicieron realidad..
me cuesta un mundo concentrarme, que hago? la desconcentracion podría ser beneficioso en algún caso?
La desconcentración en algunas veces puede ser útil, pues te avisa de que hay algún problema que estás evitando y sería bueno centrarse en él y buscar soluciones y actuar. Entonces volvería la concentración.
Un abrazo, Alita.
[...] La felicidad y el miedo [...]
Tengo 51 y desde que tengo recuerdos hago cosas para encontrar mi felicidad y aun no puedo encontrarla. Solo la encuentro cuando miro a mis hijos que ya son hombres. El solo saber que de alguna manera mi fin en este mundo fue que ellos pudieran estar en el me hace sentir que cumpli mi misión. Ahora¿que queda. Solo esperar la muerte? Estoy perdida y sin ganas de seguir.
[...] La felicidad y el miedo [...]