
Alejandro Jodorowsky: Recorriendo las calles de Nueva York, llenas de enormes rascacielos, inmensas tiendas, rios de ciudadanos dedicados a comprar y consumir, incesante publicidad, despilfarro de energía, recordé una fábula que escribí hace muchos años, “El buey y la carreta”:
Aquella flamante carreta tenía inmensas ruedas de acero con incrustaciones de oro. Sus ejes eran robustos y pesados, cubiertos de finísima grasa extraída de animales engordados especialmente para eso. Sus paredes, decoradas por por los mejores artistas de la comarca, emitían brillos diamantinos. Pero esa belleza no disminuía la fuerza extraordinaria de sus varillas. El carromato podía cargar un cerro de monedas y joyas… Le uncieron un buey. El animal, tan rápido como el peso que arrastraba se lo permitía, avanzó por el camino, silencioso y resignado. A cada metro, la emperifollada carreta lanzaba crujidos profundos. Los que la observaban decían con admiración: “¡Es una carreta noble: sufre, le cuesta transportar el tesoro, pero cumple!”… Pasó el tiempo. Al buey comenzaron a notársele las costillas, y a su hondo resuello se mezcló una tos cavernosa. Nadie la tomó en cuenta: todos tenían ojos sólo para la carreta. “¡Qué bien pasan los años por ella, sigue brillando como siempre a pesar del enorme esfuerzo que hace! ¡Es digna de un premio!” Ignorando la miserable presencia del buey, le otorgaron un diploma al carromato. Y lo aplaudieron. El animal; desnutrido, agotado por el esfuerzo continuo, comenzó a tambalearse y tropezar. Lo apalearon por inoportuno, malagradecido y perezoso. Convertido en un anguloso paquete de huesos y pellejo, el buey murió expectorando una sangre tan pálida que parecía agua. Junto a él se quedó la carreta sin poder moverse a pesar de todos los diplomas, condecoraciones y aplausos.
Ciertos estados poderosos subsisten explotando a otros pueblos. Estos hacen todos los esfuerzos mientras el explotador recibe los honores. Cuando termina de exprimir a unos, comienza con otros. El día en que se le acaben las víctimas, a pesar de su oro, morirá por falta de energía.
Imagen: Joergen Geerds














Ciertos estados poderosos subsisten explotando a otros pueblos… Es evidente, pero por contra los pueblos explotados acaban invadiendo el emporio de la explotación a fin de aprovecharse de todas sus prebendas. Con ello los estados poderosos acaban colapsando por ineficiencia o por falta de recursos y la civilización se sumerge en una etapa de pobreza y podredumbre que puede durar siglos, como en la edad media, y de ella se resurge como italia en el renacimiento porque la riqueza de algunos magnates se utiliza para crear belleza, arte y bienestar para la población circundante. Que sería de Florencia sin los Médicis, que sería de Europa sin los Medicis, que sería del mundo sin algunos Medicis que se decidiesen a recrear la belleza, a aumentar el nivel cultural de la civilización y a malgastar el dinero?
Podemos esperar lo mismo de los capos mafiosos o los jefes de las bandas de delincuentes de las favelas?? eh, que opinas?
Gracias por tu comentario
El nivel de conciencia es el que marca la diferencia…
http://planocreativo.wordpress.com/2009/11/15/¿que-es-el-mundo-para-ti/
Un abrazo
Amo a Cristobal, amo a Alejandro, amo a todas las personas que se esfuerzan o informan y empapan de esta sabiduria. Me gustaría conocerlos a todos ustedes en el sueño lucido, y visitar cada rincon de este universo juntos.
Hace poco tuve una sincronicidad, la historia es la siguiente: Hace tiempo que vengo siendo una persona muy apagada, con muchas trabas autoimpuestas que se me salieron de control y ahora me dominan, un dia, viajando en bus viniendo de clases en la universidad me hice estas preguntas: ¿ porque tan triste?, acepta tu vida tal cual es, ¿ porque insistes en una actitud que ya no te sirve?, te haz vuelto cobarde y sombrío, ¿ que debo hacer para cambiar?. De alguna manera sentí que esto activo en mí un estado de alerta inconciente en mi presente.
Baje del bus, tome el metro e iba tranquilamente en él cuando de pronto recibimos la orden de abandonar la estación ya que alguien se había suicidado, lo que me causo cierta impresión y me quedo dando vuelta en la cabeza el acontecimiento. Salí de la estación para tomar nuevamente un bus de camino a mi hogar, en el camino, un hombre subió a cantar y pedir alguna colaboración, sin tomar mucha conciencia de su presencia de pronto resono en mi su canción, que decía mas o menos algo asi: ” vida, que ingrata eres vida mia, que me dejas ver como esta carne envejece anunciandome la oscuridad”( e cambiado las palabras ya que no recuerdo exactamente la letra). Esta nueva experiencia se vinculo inevitablemente con la anterior, coincidiendo con el tenor de la experiencia vivida. El hombre bajo del bus y yo luego de ofrecerle una moneda me quede pensando en estas dos coincidencias sin poder decifrar lo que querian decir exactamente. Inmerso en mis pensamientos que poco a poco me revelaban una sabiduría de pronto una persona me toca el hombro y cordialmente me pide lo ayude a orientarlo en una dirección que buscaba, y que presisamente yo sabía, ya que era un lugar muy cerca de donde vivo, incluso al bajar del bus juntos segui explicandole como llegar.
Bueno a alguien puede parecerle que lo que digo no es nada espectacular o quizas no sepa transmitir muy bien lo que sentí, pero todo sucedio tan conectado con un significado mayor al de cada experiencia por separada que no pude sacar otra conclusión que la que acontinuación les puedo ofrecer:
- El suicidio: me anunció que algo en mí había muerto y se materializo en la coincidente muerte de aquella desafortunada persona.
- El canto del hombre: me anunció que debía aceptar mi vida tal como es, y por último.
- El hombre al que ayude: me mostro cual es el camino que debo seguir, con humildad y sinceridad.
Nunca habia vivido esta dimension de la vida, y vivirla cambio mi perspectiva, ahora se que todas las coincidencias encierran algo especial, y no porque lo haya leido o escuchado, incluso vivido, si no porque tome conciencia de ello y lo transforme en algo útil para mi evolucion como persona. Gracias a los que leyeron esto pacientemente, se que les servira de alguna forma, adiós.
Muchas gracias por compartir esta experiencia…
Abrazos dobles para ti
para validar el parangnn, nuestra carreta lleva desvencijada y crujiendo bastante tiempo ya y como bueyes, no tenemos parangon…
Y las coincidencias no paran, e revisado que en el día de mi cumpleaños en este blog publicaron algo acerca de los accidentes.
http://planocreativo.wordpress.com/2009/11/28/accidente-una-senal-de-stop-de-la-consciencia/