En los pueblos pequeños, donde no existía ningún servicio de bomberos, eran las campanas las que señalaban que había que acudir con celeridad para sofocar cualquier incendio.
-¿Cómo se organizaban?
Cada persona, con independencia de su edad, era un bombero potencial. Largas colas de personas que se pasaban cubos llenos de agua hasta alcanzar el punto fatídico donde se había originado el fuego.
-¿Qué lectura se hacía?
Todos colaboraban porque el fuego, como cualquier otra inclemencia, afectaba a todos. Cualquier acontecimiento era como un maestro del que se podían aprender valiosas lecciones
-¿Qué podía aprender la familia que se le quemaba el tejado de su casa?
Una de las grandes lecciones era que lo que llamamos “realidad” sólo es un espejo que refleja cosas que suceden en nuestro interior. En pocos segundos el fuego podía hacer desaparecer el tejado, y con él las ideas sobre la protección que se habían heredado.
***
Un fuerte olor a plástico quemado llamó su atención. A sus espaldas un viejo archivador lleno de disquetes había salido ardiendo al caerle encima una vara de incienso encendida. La respuesta automática fue acudir a lo urgente: apagar el fuego y limpiar los restos del humo y las cenizas que las llamas habían dejado por toda la habitación. La respuesta reflexiva vino tras responder a esas tres preguntas que hay que formularse tras cualquier accidente:
-¿Por qué ahora?
-¿Qué simboliza lo accidentado?
-¿A qué acción me lleva?
“En este momento de transformación, debo despedirme de todo lo del pasado que no me sea útil en el presente. Lo que se quema por fuera, se quema por dentro. Voy a deshacerme de objetos cargados de toxicidad, voy a purificar mi mundo para purificar mi alma”.















En mayo un ladrón quiso entrar a casa. Yo estaba dentro y en cuanto me vio escapó.
En agosto salimos de vacaciones mi esposo y yo a Viena (vivimos en Italia) y nos fuimos con el carro de mi esposo, lo dejamos estacionado en una calle que no era solitaria aunque se veía un poco raro el ambiente. Yo saqué documentos importantes que traía en una mochila que dejé adentro del carro. Tenía una sensación muy extraña con esa mochila. Nos fuimos a caminar y al regresar encontramos el carro abierto. Se habían llevado únicamente esa mochila!!! Y eso que había otras cosas más valiosas. Por fortuna había sacado lo más importante y había dejado cosas personales como maquillaje.
Regresamos a casa. Y quice días después, nos dimos cuenta que habían clonado la tarjeta del banco. Fuimos a poner la denuncia y nos dijeron que en el cajero, que está cerca de nuestra casa, habían puesto una cámara pequeñisima en lo alto para tener las claves. De hecho recibieron varias denuncias.
El punto es que yo le dije a Massimo, mi esposo, que esto tenía una conexión. Que no podía ser casualidad que todo esto sucediera en tan poco tiempo. Desde hace varios meses vengo diciéndole que él es muy agarrado con el dinero, que todo lo que gana lo quiere ahorrar y que no lo disfruta porque no le gusta gastar.
Le he dicho que sí, por un lado tiene que ahorrar por alguna “emergencia”, pero otra parte tiene que vivirla, disfrutarla, que gastar el dinero no significa tirarlo a la basura, sino invertirlo en momentos, en compartirlo con la gente que ama. Incluso a su mamá no le compra ningún regalo!!! Y siempre tengo que decirle qué cosas quiero para que me las regale!!!
Creo que con esta tercera vez lo ha entendido.
Por mi parte, no sé cómo interpretarlo conmigo. Yo por ahora no tengo trabajo y he dependido de él este último periodo, pues tenía que poner en legalidad mis documentos para estar en este país. Y sí, seguramente tengo miedo de depender sólo de él. Mi “seguridad” o mi “protección” fluye a través de él, por eso ya he comenzado a buscar trabajo. Pero me cuesta mucho encontrar. Ese es otro nudo que tengo que desnudar.
La verdad es que yo todo esto lo veo conectado, pues por un lado tengo problemas para encontrar trabajo y realizarme como profesionista, por otro esto me está diciendo que debo esforzarme para hacerlo porque no puedo depender de mi marido. Y verdaderamente no quiero depender de él!!!
Yo he asociado el dinero con “seguridad” y “protección”… y no sé si me equivoco con todo esta reflexión.
Alguna cosa que alguien me pudiera o quisiera agregar?????
Gracias. Un abrazo. Y me encanta el blog!!! Lo estoy leyendo todoooo! Así que por ahí me verán otra vez posteando.
Muchas gracias por compartir esta reflexión… Es muy bueno tratar de interpretar esas cosas que nos suceden a diario, tratando de realizar tomas de conciencia y sobre todo pasando a la acción…
Un abrazo enorme para ti