
Alejandro Jodorowsky: Cautivos en la cárcel de la individualidad, atravesamos la vida. Pero es diferente estar preso en un tarro de basuras, a estar preso dentro de un diamante. En el tarro oscuro fermentan ilusiones insatisfechas y rencores. A través de las paredes del diamante se puede vislumbrar el maravilloso infinito… Te voy a contar un cuento:
Una mano estaba prisionera dentro de un guante de ladrillos. Los cinco dedos añoraban esos días de libertad en que podían asir un vaso, tocar una guitarra o acariciar una suave piel. Agobiados por las frías paredes, querían huir. Soñaban con tener los medios para hacerlo. El pulgar, tristemente, confesaba su impotencia diciendo: “¡Si tuviera un elefante, podría hacer que derrumbara estos muros! ¿Pero de dónde voy a sacar tan poderosa bestia?”. El índice gemía: “¡Oh, si yo tuviera un cañón, podría demoler la mazmorra!” Y pasaba días imaginando planes para lograr el arma. El cordial deseaba tener una locomotora que embistiera el rígido guante, soñando con ruedas de acero, rieles bruñidos y potentes motores. El anular, más extremista, se ilusionaba pensando que podría construir una bomba si consiguiera los materiales precisos. Los cuatro se quejaban juntos: “¡Ah, si tuviéramos lo que necesitamos, podríamos escaparnos! ¡Pero así, con las yemas vacías, es imposible salir!¡Lo único que nos queda es soportar esta cárcel con dignidad!” El meñique, sin hablar, sin hacer planes, sin quejarse, con paciencia infinita se puso a raspar la pared. Pasó una larga cantidad de tiempo. ¡Crac! El dedito logró atravesar la barrera de ladrillos y su laberinto digital sintió el cosquilleo del aire puro. ¡Libre! Los otros dedos, sorprendidos, exclamaron: “¿Cómo pudiste horadar las paredes de este infierno, sin ayuda?” El meñique, orgulloso de su hazaña, contestó: “¡Puesto que no podía encontrar ayuda externa, me ayudé a mí mismo! Mientras ustedes imaginaban irrealizables planes, yo me dediqué a raspar. ¡Me fue más útil un pequeño rasguño que la más grande idea!”… Sus hermanos lo alabaron, envidiándolo. Cuando el meñique trató de largarse para gozar de la libertad, se dio cuenta que no podía hacerlo porque los otros dedos estaban aún presos, y como nacían de la misma palma o se escapaban todos juntos o no se escapaba ninguno.
Lo que quieres para ti, debes quererlo para toda la humanidad. ¡O nos realizamos todos o no se realiza nadie! La llegada del Mesías, no es la aparición de un dios-hombre sino el día en que todos los seres humanos se iluminen.














Maravillosa historia, ojalá muchos pudiéramos darnos cuenta que el cambio está primero en nosotros, que con lo poco o mucho que hagamos estamos contribuyendo a ese cambio…FELICIDADES MAESTRO, SOMOS ADMIRADORES TUYOS EN MI PEQUEÑA FAMILIA Y TE SEGUIMOS A CADA PASO. DE HECHO YA COMENZÓ HACER EFECTO EL PRIMER ACTO PSICOMÁGICO EN UNO DE LOS INTEGRANTES DE MI FAMILIA. GRACIAS!! TE AMAMOS…
Un abrazo grande para ti…
lleva tanto tiempo entender eso.., como el dedo meñique raspando una pared de ladrillo!!
Abrazos…
Todos para uno, uno para todos…
NAMASTE
Abrazos…
Hay un dicho o un poema (no recuerdo de quien es) que muestra algo parecido: Cuando vinieron por mis vecinos judios, yo me quedé callado y no hice nada por ellos, cuando vinieron por mis vecinos negros, yo quedé callado y no hice nada, cuando vinieron por mis vecinos hispanos, yo me quedé callado y no hice nada, cuando por fin un dia vinieron por mi, ya no quedaba nadie quien me ayudara a mi.
Es un poema de bertolt brecht, aunque Wikipedia da otra información.
Un hermoso cuento… muy hermoso y real . me produce problema como llevarlo a cabo. A veces desde la percepción no hay comunión con ciertas personas, creencias, acciones…y busco en mi interior que hacer para terminar en ” ” O nos realizamos todos o no se realiza nadie” y sólo encuentro hoy por lo menos, mi ruedo interno de abrirme y ser mejor …y continuar con mis abrazos de corazón o de oriental que son los que más me gustan.
Es verdad nada para mi que no sea para los otros como dice el Maestro maravilloso si todos juntos iluminandonos que hermoso !
Entregando lo mejor de nosotros, queriendo alegria para aquellos que nos han hecho daño, que tengan la posibilidad de sonreir, de ser solidarios de abandonar por un rato la critica, cuando me siento feliz, quisiera que todo el mundo estuviera igual, siiiiii, tenemos que algun dia ser uno, una conciencia del bien universal.
Splendida!! Grazie Paola
Que hermoso cuento y la verdad es que siempre me iluminas el coco querido Alejandro Te amo bien mucho.
Me encanto:)
Vive para los demás sin dejar de pensar en ti. – Las buenas ideas no son buenas si no se comparten.