
Alejandro Jodorowsky: La mayoría de las verdades científicas de ahora, en el futuro serán falsas. Por el momento, nuestro cerebro es demasiado pequeño para comprender la complejidad del universo. Los sistemas científicos están basados en creencias. Sin embargo, se puede medir bien con falsas pesas. Aplicando “teorías infalibles”, se logran resultados que parecen útiles. Al cabo de un tiempo, corto o largo, aparecen efectos secundarios negativos. Esto lo saben muy bien los médicos oficiales: las píldoras que curan una enfermedad, producen nocivos efectos secundarios. Si la búsqueda de la verdad científica no se acompaña de ejercicios para desarrollar el nivel de Conciencia, puede terminar causando catástrofes irreparables. Pueda esta fábula ser útil:
Un navío espacial terrestre, conducido por un solo hombre, desciende en un planeta donde vive una raza cuyos individuos, por carecer de extremidades, semejan esferas. En el ecuador de su verde materia portan varias docenas de órganos sensoriales. Tienen tal desarrollo técnico que en pocos segundos se apoderan del solitario astronauta. Como son telépatas, el lenguaje humano les parece una colección de ruidos bestiales y no logran comunicarse con el hombre. Hacen experimentos. Delante de una pequeña barrera se coloca una bola pensante, da un par de botes y salta hacia el otro lado. Enseguida ponen al prisionero delante del obstáculo. En idioma ondulatorio le transmiten “¡Salta!”. El humano, sin poder captar el mensaje, pero tratando de demostrar que tiene inteligencia, imita el ejemplo que ha visto: pliega las rodillas y salta la barrera. Las esferas deducen que el hombre posee órganos que le permiten captar mensajes telepáticos. Para saber dónde están ubicados esos órganos deciden investigar: antes de poner al sujeto frente a la barrera, le cortan las piernas. Emiten la orden de saltar. El astronauta no hace más que aullar y retorcerse como si hubiera perdido el control de su inteligencia. Las sabihondas esferas concluyen que los órganos de captación telepática y el núcleo intelectual del extranjero son sus piernas. La prueba es que sin ellas pierde la facultad de comprensión y la coordinación corporal. Esta experiencia les parece concluyente y la graban en la memoria de la gran computadora científico-central. Consideran que el sujeto “descerebrado” ya no vale la pena y lo arrojan a la basura.
Muchas teorías que durante largos períodos han sido consideradas el resultado de experimentos científicos, resultan a la postre ser fruto de postulados prejuiciosos que nada tienen que ver con la realidad. Esta tendencia el individuo a tomarse como medida de las cosas puede conducirlo no sólo al error científico sino también a delirios de grandeza.














Alejandro, qué manera tan directa de reflejar el narcisismo que a veces nos puede acompañar a los seres humanos.
Estoy segura que muchos de los descubrimientos científicos sí van acompañados de buenas intenciones, de generar información útil para la humanidad y así cumplir el fin último de la ciencia.
Sin embargo, el ignorar el poder de hacer ciencia, el que momentáneamente nos percibamos como “los descubridores, los grandes” nos llevaría a la indiferencia; es como si aniquilaramos esta hermosa habilidad de ser inquisitivos, de buscar, de creer que hay una o muchas razones por las cuales estamos aquí,no como animales superiores, sino como un animal más que construye y destruye en este mundo, parte pequeña del universo.
Interesante,
lo importante es no dejar de pensar, de razonar y preguntarnos constantemente todo.
Me gusto.
ajajaj.. me acorde de un Chiste.. ya que aca nos justan los chistes
Un cientifico en su laboratorio saca una pulga de un criadero, la coloca en la mesa, y le dice “¡Brinca pulgita!, ¡Brinca pulgita!”… la pulga salta 66 cms, el cientifico anota algunos datos en su libreta, toma la pulga y le arranca una pata, y le dice: “¡Brinca pulgita!, ¡Brinca pulgita!”… la pulga salta 50 cms, el cientifico anota de nuevo en su libreta, toma a la pulga y le arranca otra pata, y le dice: “¡Brinca pulgita!, ¡Brinca pulgita!”… la pulga salta 40 cms, el cientifico anota de nuevo en su libreta, toma a la puga y le arranca otra pata, y le dice: “¡Brinca pulgita!, ¡Brinca pulgita!”… la pulga salta 30 cms, y asi hasta que solo le queda una pata a la puga, se la arranca y le dice “¡Brinca pulgita!, ¡Brinca pulgita!”… (espera)… “¡Brinca pulgita!, ¡Brinca pulgita!”… (espera)… despues de algunos minutos, el cientifico anota: “Conclusiones: pulga sin pata no escucha”.
Muy bueno…
Gracias!
Es verdad que las teorías de la ciencia que hoy en día están, mañana pueden ser falsas, pero esa es lo que hace de la ciencia que sea valorable, por que permite que el conocimiento no sea estático y cambie si este se comprueba.
si la psicomagia en ciertos aspectos es la antítesis (enseña al racional el lenguaje del inconsciente) del psicoanálisis y este no es una ciencia. ¿como alejandro jodorowsky puede comprobar que una persona si tiene “complejo de Edipo” o algún otro mal que use el lenguaje del psicoanalisis?
Mi intención no es atacar, solo aclarar mis dudas, porque el mismo Jodorowsky dice que el cerebro se programa , y si se diagnostica un mal que el paciente no tiene, terminara por creerlo, entonces, se tiene que comprobar, de alguna manera, que ese es el mal, sino sería un charlatán.
Espero que haya alguna respuesta, por que en Twitter le he escrito a Don Alejandro y no ha contestado.
Saludos!!!
Hola,
El tema de “la verdad” o lo que se considera que es la verdad nos apasiona. Hemos agrupado unos enlaces sobre el mismo. Deseamos que en ellos puedas encontrar alguna pista que te resulte útil:
http://planocreativo.wordpress.com/2010/10/03/verdad/
Un fuerte abrazo para ti
Estoy de acuerdo. El problema es que la ley de causa y efecto de Newton pertenece a la prehistoria, ¿no es momento de abrir la mente y cambiar de paradigma? Puede ser que nuestro cerebro, sea tan diminuto que no nos demos cuenta que la crisis mundial en la que vivimos no es sólo económica. Despertemos ya.
Creo que hay, desde ese punto de vista, cierta similitud entre las verdades científicas y algunas religiosas, aunque la obsolescencia de las primeras es mayor a las segundas.
Lo importante de la ciencia no es el eventual descubrimiento de una verdad última e imperecedera. La ciencia es un motor que nos empuja en un viaje de exploración del mundo material. No es ni más ni menos que eso.
La ciencia como muchas otras pseudorespuestas, me parece, apuntan a una sola pregunta: Qué es el ser humano?
La misma pregunta se hicieron los extraños personajes de la narración que se nos presentó aquí. Abrazos.
Desconosco todo, lo siento.
Alejandro de Torquemada, finalmente muestras tu cara.
La ciencia y la poesía son dos amantes eternos. La verdad, un misterio.
Coagula.
Nuestro cerebro no tiene límites aunque hay que saber usarlo, y como mas descubramos o entendamos mas avanzaremos en un futuro, es un cadena que nunca, o eso espero, llegará a su fin.
rouraida.wordpress.com