
La única tienda de relojes de una anticuada ciudad, es la vez es una cámara frigorífica. A los dependientes les sale humo por la boca cuando atienden a la clientela, y ésta, se abrocha la chaqueta hasta arriba al entrar en el establecimiento.
Un buen día, una hilera de hormigas con tenazas en sus bocas hacen una brecha en el cristal del escaparate y en la relojería sube la temperatura. También suben las ventas y la ciudad comienza a transformarse.
¿Necesitaban que el tiempo se descongelara?. ¿Quién habló de la sabiduría de las hormigas?













Con el calor llegó la alegría de vivir.
Todos se preguntaban de dónde habían salido las hormigas innovadoras. Vieron con asombro que brotaban de sus propios bolsillos, allí habitaban también unos bichitos inclasificables que de unos cestos, sacaban las tenazas y las colocaban en la boca de las hormigas.
Hormigas y bichitos se nutrían de las migas de pan, galletas y tostadas que quedaban en las faltriqueras de los hasta entonces anticuados ciudadanos.
¡Ellos mismos habían alimentado su propia transformación!
cual es tu medio, como contactare Magyar?
saludos