Asomada a la ventana del tercer piso de una casa de piedra en medio del campo, veo un árbol. Es un pino gigante, lleno de vida. Su copa dobla el tamaño de la casa y sus ramas tiene el mismo diámetro de los troncos de árboles vecinos.
En la escena no hay diálogos, movimientos, hechos… solo la imagen de un pino en silencio que transmite una paz infinita.














PRECISAMENTE ESA PAZ ES LA QUE NECESITA EL MUNDO, SEAMOS TODOS PINOS.
los momentos de grandeza se presentan en el silencio….
Imbuida de la calma y serenidad que se respira, mi mirada agudiza el foco, entra en el pino, traspasa la corteza…
Puedo sentir como circula la savia, como late la vida, como vibra la energía…
La frecuencia es prosperidad. El tono, alegría.
¡EVOHÉ!
La senda eficaz hacia la paz.
…EN ESTE INSTANTE AQUELLA IMAGEN EXPANDE SUS LIMITES Y AGREGA LA CONCIENCIA DE UN CIELO ETERNO E INFINITO SOBRE REBELDES PARPADOS HABLANDO DE LIBERTAD CON LA AUTORIDAD DEL SILENCIO Y LA SONRISA .