
En el interior de una gasolinera hay pasillos con estantería llenas de productos que pueden ser útiles para el viaje. Una mujer entra y se sitúa frente a un monitor en el que se reproducen imágenes en tiempo real, captadas por las cámaras de seguridad del establecimiento.
En la pantalla se ve a sí misma ojeando un libro con un formato extraño: estrecho como una mano, pero largo como el palo de una escoba. Sabe que es su diario personal. Busca entre los pasillos para ver dónde está el libro y dónde está ella misma, sin darse cuenta que en este viaje, nuestros propios ojos difícilmente nos miran con la objetividad de una cámara externa. Ni a nosotros ni a nuestra historia personal…













gracias muy hermoso
Entonces se produce de forma natural un hecho extraordinario: nacen unas alitas diminutas a ambos lados de cada uno de sus ojos, son de un color azul intenso y empiezan a aletear con fuerza.
Los ojos vuelan a su alrededor, recorren los pasillos y le devuelven su propia imagen. Ahora sí puede verse. Pero para reconocerse, todavía falta un pequeño detalle: que le broten alitas también al cerebro.
Hace poco me dio mucha pena y me puse a llorar, todavia recuerdo que lo que mas repetia era: no me veo, yo no puedo verme. Deseo fuertemente poder contarle a alejandro lo que me pasa y que me respondiera, confio en que podre lograrlo, necesito tus palabras Alejandro!
El deseo de visibilidad, es el deseo acercame a mi persona…