Llaman a la puerta. Es la policía. Una pareja de agentes asegura que en la vivienda hay una bomba.
La persona que les abre, en lugar de invitarlos a pasar para que examinen la vivienda, con la completa seguridad de que no tiene nada que ocultar, o de salir huyendo por la ventana, reacciona metiéndose en la nevera… Una forma más de seguir enfriando en el intelecto lo que está a punto de explotar en el corazón.














ouch, totalmente de acuerdo, abrazos
… pero algo falla en lo previsto por el intelecto racional. Una orden que viene desde su inconsciente, hace que se confunda de puerta y entre en el microondas.
Aunque la estancia dentro del horno es corta, resulta suficiente para derretir la coraza emocional y activar un cambio irreversible en su vida.