
Se vio conduciendo un autobús actual, entre su ciudad de nacimiento y la que vivía por motivos laborales. Antes de llegar a su destino hizo una parada en la capital de su provincia, porque allí debía subir otra persona. La estación era de otra época, tenía las características y las estrecheces de los años cuarenta. Al reiniciar el camino se acerca uno de los pasajeros que le dice que pueden sancionarlo si lo pillan conduciendo sin la documentación necesaria. Este joven se ofrece para salvar el imprevisto, tiene el permiso para manejar grandes vehículos en ese nivel, aunque no sabe hacerlo. El conductor se sienta a su lado y le da unas clases prácticas sobre la marcha, indicando todo lo que ha de hacer…
Al mirar hacia el fondo del vehículo comprendió que allí iban todos sus ancestros, su árbol genealógico al completo. La persona que subió en la estación de los años cuarenta también formaba parte, nació en aquellos años, fruto de una relación secreta que ahora salía a la luz.













Al llegar a la ciudad donde vivía por motivos laborales, bajó del autocar. Detrás de él descendió el resto del pasaje, cada uno de los viajeros con asuntos de índole diversa por resolver en la localidad.
Se despidió para que cada uno se ocupara de sus propios pendientes.
Transcurrido un tiempo se mudó a otro país para ir a vivir con su amada. No se sorprendió cuando al subir al avión estaban allí sentados los mismos viajeros del autobús.
Gracias por continuar la historia
Abrazo enorme para ti
La justicia tarda pero llega