
¿Qué sucede cuando los padres desean de tener un hijo y les nacen dos (mellizos o gemelos) o hermanos nacidos con periodos de tiempo corto entre ambos?
Sucede que se les trata como si fueran una única persona.
Los hijos se “construyen” a partir de las afirmaciones de sus padres, de modo que si dos comparten el territorio que estaba destinado a uno sólo, los dos se hacen uno solo y todo se reparte. Sienten que no hay espacio para los dos. Es por ello por lo que a esta situación se le llama en psicogenealogía “un sitio para dos”.
¿De qué forma se manifiesta?
-Uno el sociable, otro el tímido
-Uno el tranquilo, otro el nervioso
-El uno come bien, el otro el delicado
-Uno tiene suerte, el otro es un desgraciado
-Uno el listo, otro el torpe
-Uno el vago, otro el trabajador
-Uno el guaperas, otro el feucho
-Uno el duro, el otro el sensible
-Etc.
¿Qué hacer?
En estos casos, la psicomagia puede ayudarnos a apropiarnos de todo nuestro territorio, al que tenemos pleno derecho.
Alejandro Jodorowsky recomendó en un taller esto: intercambiarse las ropas entre los hermanos y pasear todo un día así, el uno vestido del otro.
Marianne Costa recomendó también: Cada vez que la persona se encuentre en una situación que le roban el territorio, mandar flores blancas a su hermano anónimamente.













Desean “de” tener ??…Ahí se les coló el “de” sin permiso. Augh!