
-Cuando uno toma conciencia de que lleva su árbol genealógico en el cuerpo y que puede expulsar el sufrimiento que esto conlleva igual que se expulsan los demonios, todo puede cambiar de golpe. Pero eso no exime de trabajar mucho en uno mismo…
Me siento cobarde…
-Hace falta mucho valor y energía para enfrentar (a los padres, abuelos y bisabuelos) y decirles: “¡Basta!” ¡Yo no comeré más en en este plato tan sucio! ¡Ya he tenido suficiente!
Es muy duro…
-Evidentemente, y sería mucho más fácil agarrarse a alguna golosina psicológica tranquilizadora, tomar calmantes positivos y mirarse en un espejo mágico que nos diga que somos guapos y geniales… Pero, en fin, ¿el objetivo no era deshacernos de toda nuestra mierda? Pues bien, para eso hay que trabajar duro.
Adaptado de la Entrevista a Alejandro Jodorowsky en “Mis antepasados me duelen”
Imagen: Rafal Obinski














A trabajar duro, perseverar, gracias Alejandro Jodorowsky
Quiero compartir con vosotros mi testimonio a propósito del tema de confrontar a los padres, ya que es algo que acabo de hacer reciéntemente, por si sirve de ayuda.
Soy una mujer de 35 años e independiente. Hija de padre autoritario y madre víctima. Desde muy pequeña se me ha manipulado a través de la culpa. Si no hacía lo que se esperaba de mi, era mala hija, no los quería, era egoista, egocéntrica…aquello por supuesto me iba minando.Seguro que muchos de vosotros sabéis de qué hablo.
Ya de adulta, el patrón de comportamiento era el mismo, hasta que tras leer el libro “padres que odian” de Susan Forward, y muchos escritos de Jodorowsky, al que admiro, me decidí a comfrontarlos, enviándoles una carta, donde seguía las pautas indicadas por Alejandro J. y Susan S. (qué me hicieron, cómo me sentí, cómo espero que sea nuestra relación en el futuro). Estaba preparada para lo peor, como sugiere susan en su libro, y así fue… tomaron la carta como un reproche, volvieron a culpabilizarme de haberles dicho semejantes cosas, se volvieron a victimizar, y por supuesto…yo era malísima, de nuevo, y les había roto el corazón. Es duro…., es muy , muy , duro, pero hay un punto de no retorno, en el que te das cuenta de que hay según qué cosas por las que no vas a pasar, y aunque se te rompa el alma, ante la posibilidad de que te nieguen del todo su amor, su comprensión, su cariño…sabes, que lo que has hecho, es correcto. Hay que hacer un duelo…y seguir.Y el tiempo dirá
Saludos a todos