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Claudio Naranjo @ ClaudioNaranjoo
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Tal como yo lo veo, una de las trampas del Ego menos detectables es la de hacerte creer que estás llegando a la trascendencia. Y, como en el tao, cuán más cerca crees que está, más lejos te encuentras.
Es una pura cuestión de deseos. Tal vez una de las definiciones de trascendencia, aunque la mejor es no tratar de definirla, porque si tratas de explicar lo que es la pierdes, seria la máxima sufí de la Realización: No necesitar nada… ni siquiera la trascendencia.
Uno de los muchos cuentos que lo explica dice así:
“Un buscador de la verdad llegó a una ciudad que no había visitado nunca, y como es costumbre y deber en un buscador, pregunto dónde podía encontrar al sabio e iniciado de la ciudad para rendirle sus respetos y suplicarle que le otorgara algo de su enseñanza.
Le indicaron un lugar remoto de la montaña. Al llegar se encontró a un venerable de largas barbas vestido con hábitos de monge y sentado en postura de meditación.
El buscador esperó. En un momento dado el venerable abrió los ojos y preguntó:
“¿Quién eres y qué quieres?”
“Soy un buscador de la verdad y el camino me ha llevado hasta ti, para suplicarte aquellas de tus enseñanzas que consideres más adecuadas”
“No me molestes, no tengo tiempo”
“Pues, ¿Qué ocurre?”
“Estoy en el camino de la Trascendencia”
“¿Ah, sí?”
“Sí. Llevo muchos y muy largos años de continuado esfuerzo por desprenderme de las vanidades de este mundo2.
“¿Y cuál será la señal de que has llegado?”
“¿Ves el árbol que está detrás de mí? Aunque lo ves desmejorado y con pocos frutos, se trata de un árbol muy vigoroso y da muchos frutos a lo largo de todo el año. Bien, pues cuando se le haya caído el último fruto, es señal de que habré llegado a la trascendencia”
El discípulo se había fijado en ese árbol desde que llegó al lugar. En efecto eran un grande y poderoso árbol, pero apenas le quedaban media docena de rosados frutos. Impaciente por ver que el venerable había vuelto a cerrar los ojos, inquirió.
“A juzgar por los pocos frutos que quedan en el árbol, tu esfuerzo ha debido ser titánico e inigualable”
“Naturalmente; el acceso a la trascendencia está reservado a muy pocos, por que muy pocos son capaces de elevarse por encima de las necesidades de este mundo.”
Entonces el buscador preguntó: “¿Y te falta mucho?”
“No. Ya estoy a punto de llegar. Habrás visto cuán pocos frutos quedan en el árbol.”
Entonces el visitante levantó la vista hacia el árbol: De pronto, se había vuelto a llenar completamente de frutos”