*
El niño granadino, adorado como reencarnación de un venerado monje, estaba llamado a liderar el budismo. Pero ha descubierto el mundo y quiere ser padre. «Mi hijo ahora es muy feliz, pasa por una etapa de integración en la sociedad», cuenta su padre. Osel viaja, estudia cine, lee a Alejandro Jodorowsky y adora el fútbol del Barça.
Lo mismo se pasa una tarde leyendo una novela de cruzadas, que piensa con la obra del polifacético Jodorowsky o se enternece con una aventura de Mark Twain. Lecturas, algunas más de adolescente que de un hombre con los 30 a la vuelta de la esquina. Pero, como dicen en Bubión, al pequeño lama le robaron la infancia.
Más que admiración, Osel inspira hoy en su pueblo un poco de lástima. Nadie quiere estar en su piel y todos piensan que habría sido diferente si a ese niño se le hubiera dejado crecer en Bubión y al cumplir los 18 años se le hubiera llevado al monasterio. Al revés de como lo han hecho.
Breve extracto de una noticia. Fuente: diariovasco.com















Según pienso, no se debe forzar el desarrollo de un hijo en aras de lo “que se cree que esta llamado a ser” pues es un ser humano que tiene que vivir cada etapa hasta madurar y asi llegar a ser un adulto. En todo este proceso de crecimiento irá descubriendo sus inquietudes, sus habilidades, sus deseos etc. Nadie nace para complacer las expectativas de nadie y menos de un pueblo. Felicidades para Osel quien no se sometió y vive actualmente lo que su corazón le dicta!
Muy buen artículo y que mal hecho con Osel, cuando fue niño. Mil gracias y adiosito.
Es lo que tiene las religiones con “pedigrí”. ¿Se hubiera consentido que una secta cualquiera se hubiera llevado a un bebé como “el elegido”?. Nadie amparó a ese niño y se publicó la noticia a bombo y platillo.
No todas las historias son iguales esta es una de muchisimas el que quiera ver el budismo como una religion que lo vea,pero el verdadero budismo es tener el valor de verse a uno mismo como lo que realmente somos y para ello se requiere una constancia que casi nadie tiene, mas alla de tunicas y rituales en el Dzogchen mismo esta esto que digo solo teneis que estar solos en una habitacion tres dias sin hacer absolutamente nada y comprobareis lo que digo, en esta sociedad te obligan de igual manera o aun peor, se habla de desarrollo , integracion de crecimiento y miles de palabras mas ¿pero que ofrece esta sociedad la cual esta enferma? por lo que integrarse en una sociedad enferma no parece para nada sano, en esta sociedad la inmensa mayoria de la gente se somete al rebaño ¿ que ejemplo es esta sociedad para un niño-a? aqui hay mucha gente que se cree que saben pero lo cierto es que poco saben, deberian de dedicar su vida a mirar hacia adentro que seguro que se sorprenderian de lo que ven¿ que tiempo utilizan para auto reconocer lo que son? entonces de que hablan u opinan , palabras vacias u huecas , este mundo compuesto e impermanente que parece tan real es como un sueño que pasa, como un reflejo en la luna en el agua,¿donde esta todo eso a lo que le habeis dado importancia en toda vuestra vida, es como un sueño que ya a pasado.
Mal, muy mal, si uno empieza a dar pasitos para crecer y enseguida cree que está por encima de los demás. No es un ataque a las creencias de nadie, simplemente que lo que hicieron con Osel fue un abuso de poder por muy buenas “intenciones” que hubiera y si piensas que por pensar así somos podridos enfermos seres de una sociedad decadente en las tinieblas de nuestras almas pues vale, pero Osel sigue igual de jodido tratando de recuperar una vida que le usurparon.
Bien le gusta a la gente el sensacionalismo el hablar por hablar sin ningun fundamento, son como loros que aunque no han salido de su jaula (familiar fisica emocional y mental) se dedican a emitir sonidos para sentirse fañsamente seguros y libres.
Una reacción muy poco budista…
“Salirse de lo establecido es de gran valentía…seguir los dictados del corazón nos brinda gran libertad interior y exterior”
Hay muchas ideas de lo que es ser budista o no, pero eso son solo ideas
North East South West : E G O