FERNANDO CONSULTA:
Queridísimo Jodo, estoy por llegar a la edad de 35 años. Recientemente, me encontré con una especie de bruja blanca, que todavía ignora la fuerza sanadora de sus poderes. Hasta ahora, vivo como un punk/predador de la sociedad moderna, manteniendo siempre un elevado nivel de vida y trabajando lo menos posible. (Gracias a los altos salarios del país en que vivo, a mi alta especialización profesional, amén de la generosidad de mis padres, que se origina de conflictos notables). A principios de 2010 traté de alejarme de esta situación, tanto geográfica como mentalmente, también a causa de una relación ya cansada. Así que me encontré un trabajo, en un sitio cultural y geograficamente lejano, pero siempre relacionado con la mencionada especialización profesional. Me acogió con hostilidad un jefe que seguramente sigue proyectando en los recién llegados sus propias frustraciones personales (hace ya 4 ños que andan buscando un nuevo programador para ese puesto, pero todos se escapan). Ya que tengo una alta consideración de mí mismo, y siendo yo mismo un líder, te será fácil imaginar mi fuga, sin ningún remordimiento…. Entonces volvía mi jaula dorada, llena de juguetes audiovisuales: sintetizadores, playstation, instrumentos musicales y proyector. Actualmente, quisiera quemarlo/botarlo todo… Para volver al presente: por fin estoy realizando un gran viaje interior que seguramente dará origen a grandes cambios, facilitado y acelerado mucho por mi joven amiga la bruja blanca, una mujer que observé con paciencia por dos largos años y con la que hoy mantengo profundas discusiones. Pienso/me dicen que poseo varias aptitudes prácticas, artísticas, analíticas que desafortunadamente a menudo expreso de forma desordenada y desganada. Al mismo tiempo, mi bruja blanca me dice que con ella me estoy portando como Pigmalión, gracias a mi nueva apertura interior y a mi natural aptitud de embaucador. Se asustó, y por un tiempo se escondió. Yo hice lo mismo, por ahora, ya que estoy estresado emocionalmente y me faltan mayores energías del tipo mencionado (en efecto, supongo que esta carta será mi último esfuerzo emocional, por un tiempo). Me siento a la vez lleno de capacidades que invertir en el trabajo, pero me doy cuenta de que ya no puedo dedicarme a proyectos estresantes y poco gratificantes desde el punto de vista humano y creativo (mientras te escribo, acaban de llamarme y he rechazado con tranquilidad desarmante un puesto muy bien pagado). Aparte un acto de psicomagia, ¿qué podría hacer profesionalmente (de forma provisional o duradera)? Dame tú una pauta, una guía, si quieres. Me dedico de buena gana a ciertos trabajos físicos, probablemente también para fliparme con endorfinas y bienestar, y para quemar la energía en exceso que me ha regalado mi amiga. Sin embargo, al mismo tiempo quisiera encauzar esta energía de forma más duradera. Infinitamente gracias.
Franco
ALEJANDRO RESPONDE:
Mi amigo Fernando, lo que te sucede es que, aparte de poseer una inteligencia superior a la normal, no tienes problemas económicos. Por falta de obstáculos interesantes, te aburres. Tu carta puede resumirse en dos de sus frases: “Actualmente, quisiera quemarlo/botarlo todo.” y “Aparte un acto de psicomagia, ¿qué podría hacer profesionalmente (de forma provisional o duradera)?” . Te sientes tan pleno que desdeñas pedirme un acto de psicomagia que de ninguna manera realizarás y solicitas un consejo que sabes no te servirá, porque lo que menos quieres es tener un trabajo profesional… El ocultista Gurdjieff sostenía que no nacemos con un alma completa sino que venimos al mundo con una semilla de alma, a la que tenemos que desarrollar, enfrentando voluntariamente el sufrimiento. Dijo: “Los que no trabajan para lograr la metamorfosis de sí mismos, viven como puercos y mueren como perros”. Fernando: ¡no puedes seguir viviendo sin preocuparte de crearte un alma! Hay una dimensión espiritual que desconoces. Somos creadores de Conciencia. Esta Conciencia puede atravesar la muerte. Tú vives prisionero en un ego-ataúd llamado “Fernando”. Despréndete de esta cómoda individualidad y ponte a desarrollar tu Ser esencial. Quema toda tu ropa y todas tus fotografías. Pinta con maquillaje negro a tu bruja blanca y dile adiós. Luego lee  los libros que te voy a recomendar: Comienza por “En busca de lo milagroso” de Ouspensky y las “Lecciones para sus alumnos” de Gurdjieff. Sigue con “Del amor y de la soledad” de Krishnamurti, o cualquiera de sus otros libros. Estudia lo que encuentres sobre el Sufismo, en especial escritos de Rumi, Attar, Ibn Arabi, Al Gazzali… Lee sobre la Cabala hebrea, en especial el Sefer Yetzirah. Acerca del Zen lee “El libro del te” y “El arte de los arqueros” de Herrigel. Lee el “Tao Te King” de Lao Tsé, “El secreto de la flor de oro” y la obra completa de Chuang Tzu. De Jung lee “”Psicología y Alquimia”. Lee “Los sermones” de Maitre Eckart. Lee el estudio sobre el color de Kandinsky. Lee lo que puedas de Rene Guenon y los cuatro primeros libros de Castaneda. Lee también “Dogma y ritual de la alta magia” de Eliphas Levy. En fin, lee de urgencia el Bagavadghita. Por último, busca un maestro de meditación, pero que no sea un gurú ridículo. Y como acto de psicomagia: Inscríbete como ayudante en Médicos Sin Frontera y ve a sanar niños desnutridos y enfermos en Africa.


























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