PLANO CREATIVO

Aquello que viene a través de nosotros debe irse hacia los otros junio 14, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 8:05 pm
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Alejandro Jodorowsky en Twitter, Alejodorowsky

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¡Dejemos que las cosas maduren normalmente, no les impidamos crecer! ¡Aquello que viene a través de nosotros debe irse hacia los otros! ¡No atesoremos nuestras obras y entreguémoslas al mundo!

Alejandro Jodorowsky, en “El placer de pensar 75

Imagen: Manny Jaef

 

 

 

 

Carta de Alejandro Jodorowsky a un amigo psicoanalista junio 11, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 5:52 pm

Alejandro Jodorowsky: Ruben Bag,  un amigo psicoanalista , quien ayer me visitó sin que yo me diera cuenta de su presencia por estar absorbido en mis lecturas gratuitas del del Tarot,  me envía esta amable misiva, a la que me apresuro a contestar:

Querido Alejandro:

Hace pocas horas estuve sentado en Le Temeraire tratando de escuchar lo que ocurría entre las 22 personas que te consultaron y tú. Pensé:  cuando termine y quizás le pida una foto y así poder compararla con la primera foto que nos sacamos en tu casa en ¡1988! ¡Es decir que nos vimos por primera vez hace 22 años! Una de las cosas que me gustan de ti es que sabes bien ayudar a poner en contacto a tus consultantes con los recursos del universo.  Hay algo que me llamó la atención cuando le dijiste a una participante que no se etiquetara de una manera que no le convenía.  Y la ayudaste a definirse de una manera positiva, vinculada a la tierra y no al aire donde estaba perdida. Y no pude evitar de pensar en el eneagrama, con sus clasificaciones….Claudio Naranjo hace cuatro años me pidió que hiciera una evaluación del SAT.   Estuve 40 días trabajando, viendo, participando, conversando con 600 personas, la mayoría terapeutas gestálticos y humanistas españoles….  Vi a gente que sufría por las etiquetas o porque no lograban etiquetarla rápidamente.   Gente que pensaba que era mejor   ser un 7 que un 4.  Y gente 4 que sufría por no ser un 7.   Parecía un fenómeno de clases sociales.   Vi un sufrimiento innecesario.
Me gustaría saber cómo ves las aplicaciones que se hacen del eneagrama. Nuevamente te felicito.  Me gustaría que muchos terapeutas y psicoanalistas se dieran cuenta de todo lo que tú das…..
Un gran abrazo,   Rubén Bag

Querido Rubén:

Los miércoles llegan ante mí toda clase de personas. Algunas ni siquiera saben lo que es un trabajo espiritual o psicológico. Con ingenua simpleza, sufren. ¿Qué les puede ayudar ser clasificados con un número? ¿Les voy a decir tú eres un ocho, y tú eres un tres, etc? Meterlos dentro de ese sistema caracterológico es semejante a encerrarlos en una jaula. Odio definir a las personas tanto como definirme a mí mismo. Eso lo aprendí  con el Tarot. Cada arcano es infinito y cada una de las 78 cartas nos corresponde, son espejos. Mi signo real no es Acuario, es Zodíaco. No soy un ocho, soy un eneagrama entero. No veo diferencia  entre un Mao, un Hitler, o un terapeuta que etiqueta con números a sus “pacientes”. (En los campos de concentración nazis, les tatuaban un número en el brazo a los prisioneros, borrándoles así la humanidad para convertirlos en cifras). No sólo somos un ego (ilusión que bien puede someramente ser numerada) también somos un ser esencial, indefinible, infinito, comunicado con la humanidad entera y su universo. Cuando leo el Tarot, trato de percibir más a mis consultantes desde mi centro emocional-intuitivo que desde mi centro intelectial-analítico. Imito la santidad, abandonando como meta a la genialidad. Freud era genio, pero no santo. Apenas las personas se sientan junto a mí, las observo con compasión y cariño y, desde mi inconmensurable impotencia, me digo: ¿Cómo podré ayudar a este niño?  Entonces me esfuerzo, antes que nada, por ver cuáles son sus valores. Y luego, al constatar sin un ápice de crítica, sus fallas, las bendigo  para luego tratarlas, a ellas, como animalitos que fueron torturados. Agresividad,  deseo incestuoso,  narcisismo, “bipolaridad”, no son detestables, son animalitos torturados que yo debo amar para sanar. Esa es la compasión. No cazo mariposas para clavarlas en insectarios terapéuticos. La crueldad de Gurdjieff ha terminado por cansarme.

Un saludo cariñoso:
Alejandro.

Imagen: Ben Canales

 

Alejandro Jodorowsky: Este cuento es tan bello como un diamante.

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 5:48 pm

Alejandro Jodorowsky: Este cuento es tan bello como un diamante:

Un viejo sabio es invitado donde un rico comerciante. En esa casa todo es lujoso y limpio. De pronto el sabio tiene ganas de escupir. El comerciante exclama: ” Caballero, no escupa aquí, ni aquí, ni aquí. Aquí todo es limpio.” Entonces el sabio le escupe en la cara. “Es el único sitio sucio que encontré”.

Simbólicamente el escupo es una crítica a la forma de vida del comerciante. Este no soporta las críticas. Eso quiere decir que su ego está sucio… Cuando te hagan una crítica, recíbela con una sonrisa, medítala un largo tiempo y agradece a quien te la ha hecho porque te da la oportunidad de verte y cambiar. En el camino espiritual no hay que tratar de afirmarse. Es inútil tratar de ser, puesto que eres naturalmente. La iluminación es sólo una mente que se ha despojado de los límites impuestos por la familia, la sociedad y las tradiciones culturales. Cuando vacías tu corazón, la critica se esfuma, también el rencor y la rabia, encuentras la gracia. Cuando te liberas de los deseos impuestos por la publicidad y las prohibiciones impuestas por los prejuicios religiosos, encuentras el éxtasis. Cuando desaparece tu terror a la pobreza, desaparece el miedo de perder, y encuentra en cada acto un placer intenso.

Un león, rey de la selva, se asoma a un pozo, llevado por una intensa sed. En el fondo ve a su reflejo en el agua. Le parece que es un enemigo. Se lanza dentro para atacarlo y matarlo. Cae en el agua. El reflejo desaparece. El león se ahoga.

Esta historia nos quiere hacer comprender que todo lo que nos ataca, nos aterroriza, es nuestro reflejo. La mayor parte de nuestros problemas, son una proyección de lo que no aceptamos ver en nosotros mismos.

Imagen: lasquenepas

 

¿Te comerías un plátano con la cáscara?, de los chistes a la conciencia con Alejandro Jodorowsky

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 8:45 am
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Alejandro Jodorowsky: Un loco está comiendo un plátano, sin quitarle la cáscara. Alguien le dice: “¿Por que se come ese plátano sin pelarlo?” El loco le responde: “¡Porque ya sé lo que hay adentro!”.

Este chiste me hace pensar en las personas que se defienden cuando se les analiza su Árbol Genealógico. Al escuchar alguna verdad evidente, dicen “¡Puf, eso yo ya lo sabía!”… Por supuesto que lo sabían, el inconsciente lo sabe todo, pero si no se les dice aquello, pueden durante 20 años o más, vivir sin hacerse conscientes comiendo plátanos con su cáscara.

Un Maestro Zen, da un sonoro aplauso y te pregunta: “¡Este es el sonido de dos manos, ¿cual es el sonido de una mano?” A ese tipo de preguntas absurdas le llaman Koans. Para mí, si se plantea esto con palabras razonables, es , puesto que las manos son una dualidad, “¿Cuál es el sonido de la unidad?”. La unidad es lo que es, sin definición. Para definir una unidad total habría que salirse de ella, lo que crearía una dualidad. No hay necesidad de disecar el sonido de esas dos manos porque no pertenece al terreno de lo pensable. No hay palabras que lo puedan definir. ¡Basta ya de pensar sobre cosas que no se pueden pensar. “¡Una sola mano no tiene sonido, cretino!” Esa es la respuesta. Las palabras indican el camino, pero no son el camino.

Le regalan a un niño una bolsita con caramelos, a los que come en pocos minutos. Su hermanita le dice: “¡Eres malo, te los comiste todos sin pensar en mí!” Él le responde: “Por supuesto que pensé en ti: es por eso que me los comí tan rápido”.

Tenemos miedos de entregarnos a la totalidad, unidad impersonal. Por eso consumimos la vida rápidamente, sin dar, porque creemos que si damos acabaremos dándonos. Cuando vencemos al miedo de dar, damos un poco de caramelos a los otros, pues sentimos que estamos llenos de un ser infinito. En las antiguas cartas del Tarot, el personaje que está colgado de los pies, cabeza abajo, tiene los bolsillos llenos de monedas de oro que caen hacia el suelo como dos pequeños ríos. El Colgado simboliza el don de sí, aquel que es capaz de sacrificar su yo individual, aquel que se pone en estado de no pedir, meditando, siendo lo que es y no lo que los otros quieren que sea. Cuando no detenemos para meditar, concentrándonos en nosotros mismos, con la mente vacía de palabras, comenzamos a deshacernos en monedas de oro. Nuestro Ser Esencial es una unidad, un don entero, un riqueza inconmensurable.

Un loco escribe una carta. “Esta carta de amor la he escrito para Rosita”. Le dicen: “Pero, no has colocado su dirección en el sobre”. “Sí, lo sé; es porque no quiero que sus otros enamorados la sepan”.

El amor es un acontecimiento social. No hay que creer que el amor está separado de los otros. Apenas se forma una pareja, es sometida a una crítica envidiosa. A quienes no han realizado su liberación interior, cuando presentan su novi@ a sus padre y/o herman@s, la menor crítica de ellos puede destruirles su entusiasmo amoroso. Para ellos, el amor necesita recibir la aprobación familiar y social… Peo cuando llegamos a ser nosotros mismos, nos damos el derecho total de amar como queremos y a quien queremos. No tenemos necesidad de ocultar nuestro amor tanto como no necesitamos mostrarlo. La relación amorosa con el otro, es íntima, producto de necesidades misteriosas, indefinibles. Nuestra vida de pareja, no depende del juicio de nadie. La unión de dos se hace en el mayor silencio íntimo. Ese amor, el sonido misterioso de dos manos, no puede ser definido.

Chistes + Conciencia

 

VIVE SIN PLANES mayo 16, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 9:22 am

Alejandro Jodorowsky: Vive sin planes: los pequeños pasos construyen un largo camino. Nunca una situación adversa es total: primero sobrevive y luego deja que la vida te realice mas allá de los sueños… Esta fábula quizás pueda serte útil:

Sumidas en la tierra fértil, dos semillas germinaban. Una, que tendía a adquirir formas rectas, no cesaba de elaborar planes con ciega seguridad en el triunfo de su vida futura: “¡Cuando crezca seré un árbol largo y recto que llegará hasta el cielo!” El otro grano, curvilíneo, concentraba simplemente su energía en brotar, aceptando la suerte que el destino le deparara… Pronto surgieron de la tierra; el tiempo era agradable y el cielo azul. Las generosas lluvias les permitieron crecer y convertirse en arbustos. El que siempre hacía planes, estiraba sus ramas hacia lo alto: “¡Pronto subiré tanto y seré tan fuerte e importante que acariciaré al sol con mis hojas!” El otro dejaba que sus ramas se desarrollaran sin imponerles caminos, obedeciendo los secretos designios de la naturaleza: “¡Seré lo que me toque ser!” … Pasó el verano. El viento trajo nubes de piedra, grises y duras como el granito que, por desgracia, eligieron para detenerse el sitio en que crecían los arbustos. La primera planta viendo que los cúmulos le cerraban el paso hacia las alturas, se desesperó y, embargada por la furia, comenzó a golpear las rocas con sus ramas tratando de partirlas. Lo mismo, pero sin alterarse, hizo el curvilíneo. Llegaron a la conclusión de que las nubes eran irrompibles. En lugar de crecer como un línea, el curvo cambió de dirección y empezó a arrastrarse por el suelo. El recto, lleno de dignidad, despreció a su camarada: “¡Antes de reptar como un cobarde, prefiero morir!” Y, habiendo perdido la esperanza de realizar su sueño, dejó de alimentarse y se secó.  La otra planta siguió buscando horizontalmente una salida. “¡Por muy grande que sea una nube de piedra, nunca podrá cubrir todo el cielo!” Entre dos de esas rocas encontró una grieta. Por ahí creció hasta salir a la luz, sobrepasando el mar de granito. Y sin proponérselo, naturalmente, llegó a las regiones más altas del firmamento.

Imagen: Lars van de Goor

 

EXALTA EL VALOR DE LO QUE TE RODEA (EL PLACER DE PENSAR -103 -) mayo 15, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 9:21 am

Alejandro Jodorowsky: Mucho trabajé para exaltar mi nombre sacándolo de sus negativos significados para transformarlo en una fuente de energía luminosa. Como aplico a mi vida una frase de Buda: “No quiero para mí nada que no sea para los otros”, comencé a exaltar el nombre y los apellidos de mis consultantes… Pero, de qué sirve desarrollar nuestro valores personales si no elevamos también hacia la Conciencia, que es puro amor y felicidad, a aquello que nos rodea, sobre todo los mensajes negativos con que segundo a segundo los medios de comunicación -junto con el arte narcisista- nos bombardean… Cuando adolescente, junto con mis amigos poetas, en Santiago de Chile, en nuestras juveniles borracheras, muchas veces cantamos a coro un tango lleno de una total negatividad. En Internet lo acabo de encontrar y, para arrancar de cuajo de mis recuerdos tal araña venenosa, le he tratado de exaltar guardando el ritmo y los acentos, para que con la misma música se pueda cantar un himno a la vida.

En el tango Yira Yira, letra y música de Enrique Santos Discépolo, se describe la falta de esperanza observada por José Ingenieros, autor del famoso libro “El hombre mediocre”

Yira Yira                                        Vive Vive

Cuando la suerte, que es grela,      Cuando en la mente, que es bella,
fallando y fallando                             triunfando y triunfando
te largue parao…                                  te sientas amado
Cuando estés bien en la vía,             Cuando estés bien en la vida
sin rumbo, desesperao…                     con rumbo, muy orientado
Cuando no tengas ni fe,                           Cuando descubras la fe
ni yerba de ayer                                              la gloria de ser
secándose al sol…                               sintiendo tu Dios…
Cuando rajés los tamangos                Cuando viajés por el mundo
buscando ese mango                          buscando ese niño
que te haga morfar…                          a quien ayudar…
La indiferencia del mundo               la transparencia del alma
que es sordo y es mudo                     que es sabia y es pura
recién sentirás.                                  por fin sentirás.
Verás que todo es mentira,              Verás que nada es mentira,
verás que nada es amor…                 verás que todo es amor…
Que al mundo nada le importa…      Que al mundo sí que le importas…
Yira… Yira…                                    Vive… Vive…
Aunque te quiebre la vida,               Si cicatrizas heridas
aunque te muerda un dolor,             y combates el dolor
no esperes nunca una ayuda,           dando por siempre una ayuda,
ni una mano, ni un favor…              una mano y un favor…
Cuando estén secas las pilas            Cuando estén llenas las calles
de todos lo timbres                         de todos los seres
que vos apretás,                              que vos ayudás,
buscando un pecho fraterno           donando un pecho fraterno
para morir abrazao…                      al hermano abandonao…

Cuando te dejen tirao                      Cuando te sientas amao
después de chinchar,                      después de ayudar
lo mismo que a mí…                             a uno y a mil…
Cuando manyés que a tu lado        Cuando notés que a tu lado
se prueban la ropase                       se abren los manos
que vas a dejar…                          que ya saben dar…
¡Te acordarás de este otario         ¡Te acordarás de este santo
que un día, cansado,                       que iluminado
se puso a ladrar!                            se puso a danzar!

 

“No te liberas de un lazo neuròtico hasta que no llegas a la indiferencia.” -Alejandro Jodorowsky mayo 11, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — planocreativo @ 10:30 am

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NUESTRAS CUATRO NEUROSIS

ALEJANDRO JODOROWSKY: El Yo Esencial, la Conciencia, lo que en realidad somos, es una unidad impersonal, sin límites. El Yo artificial, limitado, creado por la familia ,la sociedad y la cultura, se divide en cuatro egos (simbolizados en el Tarot por la espada, la copa, el basto y la moneda): el ego intelectual que se expresa con ideas, el ego emocional que se expresa con sentimientos, el ego sexual que se expresa con deseos, y el ego corporal que se expresa con necesidades.

Cada uno de estos cuatro egos, en todos los seres humanos sin excepción, padece una forma de neurosis: el intelectual se siente inferior, el emocional se siente angustiado, el sexual se siente castrado y el corporal se siente abandonado.

ESPADA: Por muy realizada que sea una persona, un artista famoso, un dictador supremo, un multimillonario, en lo profundo de sí mismo se sentirá inferior, se comparará, nunca estará satisfecho, tratará de obtener más. Esta neurosis es producto de la sentencia mortal que pesa sobre todo ser viviente: la muerte física es inevitable, tanto como el envejecimiento y sus achaques. Esta neurosis nos conduce a criticar negativamente a los otros.

COPA: Por muy amada que sea una persona, su ego estará invadido por la angustia. Este miedo a algo desconocido es producto de la ignorancia: nadie sabe lo que es la vida, ni el porqué de su existencia, nadie conoce la totalidad del universo. Esta neurosis nos conduce a dejarnos fanatizar por doctrinas o religiones sectarias.

BASTO: Por muy potente, fuerte, eficaz que sea una persona, (mujer u hombre), se sentirá castrada, incompleta, siempre algo le faltará, siempre sentirá que le han quitado algo. Esto es producto de que todos vivimos en una jaula mental, en un ego limitado, separados de los inconmensurables valores de nuestro inconsciente. Esta neurosis nos conduce a la envidia, a la agresividad y al odio.

MONEDA: Por muy protegida que sea una persona, se sentirá abandonada en un mundo incomprensible y agresivo, con un inseguro sistema económico. Se aferrará a sus padres y familiares hasta avanzada edad, buscará amig@s en los que “poder confiar”. Esto proviene de que todos vivimos en un planeta que, pudiendo ser paradisíaco, puede atacarnos con todo tipo de catástrofes, terremotos, huracanes, sequías, inundaciones, incendios, mortales asteroides. Esta neurosis nos conduce, tratando de protegernos, al egoísmo, a la manía de coleccionar posesiones.

Para soportar la inferioridad, aprendemos a identificarnos, es decir incorporar valores de otros. Admiramos a artistas, deportistas, personalidades fuertes. Y esa admiración nos hace sentir que poseemos sus cualidades. Luchamos por obtener premios.

Para soportar la angustia, aprendemos a pertenecer a sectas, religiones, partidos políticos. Nos entregamos a egos delirantes que dicen saberlo todo, solucionarlo todo.

Para soportar la castración, aprendemos a crearnos miembros imaginarios dominando a otros, dando órdenes y prohibiciones, acumulando dinero.

Para soportar el abandono, nos amarramos a otros formando parejas sin amor, sociedades que nos vampirizan, participando en fiestas que nos embrutecen, y en actividades de grupos que son sólo juegos superficiales.
Al ego intelectual le parece que su meta suprema es ser un GENIO, aspirando a abrir nuevos caminos para el desarrollo de la humanidad.

Al ego emocional le parece que su meta suprema es ser un SANTO, aceptando la sagrada ignorancia para entregarse a la voluntad divina.

Al ego sexual le parece que su meta suprema es ser un HÉROE, decidiendo sacrificar su vida por una causa social que le parece justa.

Al ego corporal le parece que su meta suprema es ser un CAMPEÓN, empleando todas su energías en vencer a los otros para convertirse en el mejor.

El camino para vencer estas cuatro neurosis es el de domar sus egos limitados para que aprendan a entregarse a su impersonal Yo Esencial, que lo es todo, lo sabe todo y lo puede todo. Pero esto ya es tema para otro capítulo del “Placer de Pensar”.

 

EL PLACER DE PENSAR -105- NUESTRAS CUATRO NEUROSIS. SEGUNDA PARTE

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — planocreativo @ 10:00 am

Alejandro Jodorowsky: En el artículo de arriba hablábamos de la necesidad de domar nuestros 4 egos limitados (el ego intelectual, el ego emocional, el ego sexual y el ego corporal) para que aprendan a entregarse a su impersonal Yo Esencial, que lo es todo, lo sabe todo y lo puede todo. Respecto a la neurosis emocional, escribí: “Por muy amada que sea una persona, su ego estará invadido por la angustia. Este miedo a algo desconocido es producto de la ignorancia: nadie sabe lo que es la vida, ni el porqué de su existencia, nadie conoce la totalidad del universo. Esta neurosis nos conduce a dejarnos fanatizar por doctrinas o religiones sectarias.” . Para desarrollar este tema y proponerle una solución, reproduciré un fragmento de mi libro “Cabaret Místico”:

El primer paso que debemos dar para ampliar nuestra mirada más allá de todos los horizontes, es imaginar al Dios Interior; un Dios que es diferente de aquel otro, ubicado en los cielos, impensable, inalcanzable, descrito por Michel Onfray en su ‘Tratado de ateología’: “Mortales, limitados, padeciendo sus obligaciones, los humanos, obsesionados por la completez, inventan una potencia dotada exactamente de sus cualidades opuestas: con sus defectos volteados como los dedos de un guante, fabrican cualidades ante las cuales se arrodillan y luego se prosternan. ¿Soy mortal? Dios es inmortal. ¿Soy finito? Dios es infinito. ¿Soy limitado? Dios es ilimitado. ¿No lo sé todo? Dios es omnisciente. ¿No lo puedo todo? Dios es omnipotente. ¿No estoy dotado del don de la ubicuidad? Dios es omnipresente. ¿He sido creado? Dios es increado. ¿Soy débil? Dios es todopoderoso. ¿Estoy en la tierra? Dios está en el cielo. ¿Soy imperfecto? Dios es perfecto. ¿No soy nada? Dios es todo. Etcétera.”

Imaginemos ahora que no en un paraíso infantil sino en el centro (o en el fondo) de nuestro inconsciente se encuentra Dios. ¿De qué manera? Como creador y destructor de cada una de nuestras células. Transformador de nuestras experiencias internas en consciencia sublime. Poseedor de la llave de cada una de nuestras ignorancias, aquello que se nos presenta como secreto salvador. Bálsamo seguro para nuestro corazón adolorido. Remedio supremo para cada enfermedad. Aquel que nos enseña a amar a todos los seres, sin distinción… Este íntimo ser debe servirnos de modelo. Dado que día tras día inventamos nuestra realidad, así también podemos inventar nuestra divinidad:

“Yo soy inmortal, sencillamente porque la muerte es sólo un concepto. Nada desaparece, todo cambia. Si acepto mis incesantes transformaciones, entro en la eternidad. Yo soy infinito porque mi cuerpo, mascarón de proa del universo, no termina en mi piel: se extiende sin límites. Yo lo sé todo porque no solo soy mi intelecto sino también mi inconsciente, formado por la energía oscura que sostiene a los mundos; no soy solo las diez células cerebrales que empleo cotidianamente, sino también los millones de neuronas que forman mi cerebro. Soy omnipotente cuando ceso de encerrarme como individuo y me identifico con la humanidad entera. Soy omnipresente porque, junto con todos los otros seres, formo parte de la unidad: lo que sucede, aunque sea en el lugar más lejano, me sucede. Soy increado porque antes de ser un organismo fui materia ígnea, antimateria, energía, vacuidad. Mi carne está formada por residuos de estrellas que tienen millones de años. Estoy en el cielo porque mi Tierra es un navío que recorre un universo que a su vez recorre incontables otras dimensiones. Soy perfecto porque he domado mis egos, haciendo que se una a la perfección del cosmos. Yo soy todo porque soy al mismo tiempo yo y los otros”

 

Mamá, no seas tan posesiva mayo 5, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 10:54 pm

¡Dejemos que las cosas maduren normalmente, no les impidamos crecer! ¡Aquello que viene a través de nosotros debe irse hacia los otros! ¡No atesoremos nuestras obras y entreguémoslas al mundo!

Alejandro Jodorowsky, en “El placer de pensar 75

¿Qué es una madre?

Madre asesina madre estancada madre seca madre posesiva madre completa o sana

¿Qué tipo de madre tienes o tuviste?

 

ENTERRAR EL BAÚL DE LOS CELOS. abril 27, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — planocreativo @ 9:39 am

la foto

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Alejandro Jodorowsky, Alejodorowsky en Twitter

 Imagen: Manny Jaef

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Alejandro Jodorowsky: Una marido pelea acaloradamente con su esposa porque dice que ella gasta demasiado dinero. Como ve que ella no puede corregirse, la lleva donde un Maestro. El viejo sabio les dice a los dos: “Si mantenemos todo el tiempo la mano cerrada como un puño, es una deformidad, e igualmente es una deformidad mantener la mano todo el tiempo estirada. Lo bueno es abrirla y cerrarla, equilibrar”… Esta historia nos indica que las posiciones extremas nos impiden avanzar en la vida. Las actitudes fluidas, nos permiten vivir con felicidad.

Un consultante chileno me envía un mail: “Mi mujer está en Francia, regresará el mes que viene. Un amigo me ha telefoneado diciéndome que ella me engaña. Estoy rabioso. ¿Qué hago? ” Le respondo: “¿Amas a tu mujer?”. “Por supuesto que sí, y es por eso que estoy invadido por los celos”. “¿Estás seguro que lo que te dice tu amigo es cierto?”. “No estoy muy seguro, pero…” “¡No digas más! ¿Conoces la historia del viejo que entierra un baúl? ¡Te la voy a contar!”…

Un caballero de edad avanzada, ha tenido muchos años a un fiel servidor, tan viejo como él. Este servidor le dice a su patrón: “Señor, su joven esposa tiene un amante. Hoy usted ha llegado más temprano de lo que había anunciado. Ella, que estaba encamada con su amante, lo ha escondido en este baúl, al que cerró con llave. Dígale que lo abra.” El caballero llama a su mujer y le ordena que abra el baúl. La mujer, con aire ofendido, le responde: “En este baúl no hay nadie, pero si tu le crees más a tu sirviente que a mí, y me haces abrirlo, yo te dejo para siempre.” El servidor dice entonces: “Señor, usted le cree más a una mujer que conoce sólo un año, y no me cree a mí, que he estado a su servicio más de 30 años. Si no la hace abrir el baúl, soy yo el que se va”. El caballero, no queriendo perder a ninguna de las dos personas, a ella porque la ama, y al servidor porque le es esencialmente útil, exclama: “¡Muy bien, abramos un hoyo en el jardín y enterremos el baúl así cerrado, y que ya no se hable más de él!”… Le envío una última respuesta al consultante: “Deja que tu mujer regrese, no le digas nada, entierra el baúl. Que sea verdad o mentira lo que te diga tu amigo, eso no impedirá que estés junto a la mujer que amas”.

En los Evangelios se cuenta que de pronto María le dice a José: “Estoy encinta”. “Pero ¿cómo? ¡Aún no hemos hecho el amor!” “¡Aún soy virgen, Dios me ha preñado!” José duda, pero no quiere decirle a toda la tribu que ella lo ha engañado porque según la Ley, tendrán que lapidarla. Y eso, por su inmenso amor, no quiere que suceda. El amor para él es más fuerte que todas las leyes del mundo. No la denuncia, pero, sin poder soportar los celos, se va, sumergiéndose en la soledad, la tristeza, la pobreza. Lo ha perdido todo. Se duerme al borde de un camino. Sueña: un ángel le dice “Cree”. Y José decide aceptar ese sueño. El sacrificio de sus dudas y celos le exige una fuerza moral inmensa, pero su fe y su amor son inconmensurables. Ha enterrado el baúl: ya puede aceptar al hijo de Dios. Ese hijo de Dios es un alto nivel de conciencia que le permite vivir en el mundo eliminando la crítica de su corazón.

Alejandro Jodorowsky en EL PLACER DE PENSAR- 116 - 

 

Lo que aprendí de un ladrón abril 24, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 11:33 am
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Alejandro Jodorowsky: Cuando un buscador de la Verdad alcanza la sabiduría, deja de querer ser un Maestro y se convierte en alumno perpetuo. Colmado de humildad, aprende incluso de aquellos que para los otros merecen el desprecio y el castigo. Uno de estos sabios, cuando su caja fuerte fue vaciada por un ladrón, comentó que había aprendido siete cosas de él:

1.- Realiza su labor con disimulo, en un estricto silencio, tratando de no ser visto.

2.- No se desalienta: Lo que no logra realizar en una ocasión, lo logra en la ocasión siguiente.

3.- Actúa en perfecta unión con sus cómplices.

4.- Todo aquello de lo que se apropia lo tiene en poca estima y lo cede a un bajo precio.

5.- Para conseguir lo que quiere no duda en arriesgar su vida.

6.- Si los otros al darse cuenta de lo que logró lo muelen a golpes, él soporta esto dignamente, sin defenderse.

7.- Ama tanto su trabajo que no quiere cambiarlo por ningún otro, sea cual sea la ganancia que se le ofrece.

Y nuestro sabio continuó tranquilamente sus estudios diciendo: “Lo que consiga con dificultad, lo daré fácilmente. Nunca guardaré un conocimiento en la caja fuerte. Si dar es darse, haré como hacen los ladrones: nunca me robaré a mí mismo”.

 

QUEJAS DE LA PAREJA abril 18, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 10:05 am
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Alejandro Jodorowsky: Muchas veces alguien se queja de los defectos de su pareja y de las continuas peleas que provoca, haciendo de sus vida común una continua crisis. Sin embargo, analizando centenares de árboles genealógicos he visto que donde hay un sádico se encuentra una masoquista o vice-versa. Los problemas de una pareja resultan de una complicidad negativa, donde la causa de los conflictos se divide en un 50% más un 50 %. Esta fábula habla de ese tema:

En aquella región se erguía una tabla. En la punta tenía atravesado un largo y brillante clavo. El clima era hermoso, la tierra fragante y el cielo transparente. Todo parecía sumergido en una paz eterna. El clavo se sentía bien, el viento hacía vibrar su cuerpo agudo: “¡Doy notas musicales, soy feliz!” A esos parajes llegó un dedo meñique. Al ver a nuestro clavo, exclamó: “¡Qué bello eres! ¡Amo tu música! ¡Te adoro!” Su enamoramiento hizo que quisiera estrechar a su amado. El clavo le advirtió: “¡A mí también me excitas, pero ten cuidado, mi acero es más afilado que el de un bisturí, puedes herirte!” “¡No importa -contestó el meñique- deja que me acerque!” Y abalanzándose hizo que la punta lo picara. Por su herida salió una gota de sangre. “¡Dedo loco: si continúas te destruirás!”, protestó el clavo. Pero el dedo, enceguecido por su pasión, respondió: “¡Quiero llegar al fondo: conociéndote haré míos tus secretos!” Y empujó, atravesándose, hasta tocar con su yema la aspereza de la tabla. El obstáculo lo desesperó. “¡Oh, esta madera me impide llegar a tu cabeza!¡Quítala!” “¡No puedo, ella me sostiene, es la base de mi fuerza y mi canto!”, explicó el clavo. El dedo lloró: “¡Qué decepción! ¡Nunca podré conocerte por entero! ¡Te odio!” Y se desprendió del acero gritando de dolor. “¡Han tratado de destruirme! ¡Socorro!” Inmediatamente llegaron sus cuatro hermanos y al verlo sangrar acusaron al clavo de corruptor de menores y criminal. Se lanzaron hacia él y lo doblaron hasta quebrarlo. Le dijeron al pequeño: “¡Ya no volverá a causar daño! ¡Olvídalo!”: Y se fueron. Al poco tiempo el meñique comenzó a aburrirse. Vio a un hermoso cactus que se estiraba hacia el sol. “¡Oh, sus espinas brillan como astros! ¡Lo amo! ¡Quiero abrazarlo!”. El cactus le advirtió que tuviera cuidado, pero el dedo no quiso oírlo, embriagado por su pasión. “¡Amo tu verde radiante! ¡Te adoro! ¡Deja que me acerque a ti!”…

Antes de juzgar a un “canalla” veamos antes cuán culpable es su víctima… Hay quienes creen, por cambiar de una persona a otra, que han escapado de una relación nociva; pero en realidad, bajo la aparente diferencia, buscan la negatividad que les atrae.

DEJA DE QUEJARTE

LA QUEJA ES EL MOTOR DE LOS MALES

CADA QUEJA TE ALEJA DE LA SOLUCIÓN DEL PROBLEMA

EL ESCALÓN DE LA QUEJA

¡NO TE QUEJES!

LAS QUEJAS NOS MANTIENEN ENJAULADOS

CADA QUEJA CONTIENE SU VENGANZA

UN CUENTO SOBRE LAS CRÍTICAS AJENAS

CONFRONTAR MEJOR QUE QUEJARSE…

EL MONJE DE LAS TRES QUEJAS

 

¿Cómo reacciona un santo si una hermosa mujer lo desea? abril 9, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 9:41 am

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Una dama rica recogió a un monje mendigo y le construyó un templo en el fondo de su gran jardín. El supuesto santo meditaba el día entero y muchas personas venían a solicitar su bendición. Cierta vez llegó a verlo una exuberante prostituta. El monje, furioso la expulsó de su recinto sagrado. La mujer rica, al saber esto, furiosa, lo expulsó del jardín y mandó quemar el templo…. La siguiente historia cuenta algo muy diferente:

En una región a la que difícilmente se podía llegar, por lo abrupto del paisaje, un monje alcanzó la iluminación. La fama de su perfección se extendió por todo el país y multitud de alumnos llegaron a ponerse bajo su aura. El santo, inmóvil, mudo, insomne, meditaba incesantemente. Su cena era magra y su pureza inmensa. Sin que él se diera cuenta, un visitante hizo su retrato y, de regreso a la ciudad, comenzó a medrar vendiendo la efigie. Quiso el destino que una mujer pública, al ver ese rostro embebido de misterio, se enamorara perdidamente del santo. Vendió lo que tenía, abandonó sus clientes y partió hacia el remoto paraje. Después de incontables privaciones, con las ropas carcomidas por lluvias y tormentas de polvo, pero embellecida por la pasión, llegó ante el monje para caer de rodillas. Él, impertérrito, siguió meditando. Ella lo observó largamente: de ese hombre emanaba algo indecible, magnético, tan atractivo que sus ovarios se dilataron en incontenible deseo. Su naturaleza animal surgió como un torrente y, a pesar del frío invernal, despojándose de los harapos que la cubrían, desnuda, le ofreció su cuerpo esplendoroso. Los novatos, ante la carne tersa, incitante, sensual, al no poder contener los frenéticos latidos de sus corazones, se cubrieron los ojos, exclamando: “¡Sacrilegio! ¡Impudicia! ¡Muerte a la cortesana!” Sin embargo el santo, con un ademán, los detuvo, miró abiertamente a la mujer, sonrió y le propuso: “Ven conmigo a pasear”. La hembra sintió la voz masculina como una caricia en sus entrañas y, delirante de ansias, accedió. Los novatos, con el ceño fruncido, dudando de su maestro, los vieron alejarse tomados de la mano. Al llegar junto a un lago, rodeado por una pradera suave, la mujer hizo ademán de tenderse. El santo la alzó en brazos y la arrojó en las gélidas aguas. Cuando la rescató, la mujer, azul de frío, había perdido sus ímpetus amorosos. Cuenta la leyenda que fue una monja ejemplar que sirvió a su maestro con una sublime devoción.

Alejandro Jodorowsky

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¿Por qué no alcanzo la meta que me he propuesto?

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 12:49 am
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Alejandro Jodorowsky: Muchas personas, porque no han realizado sus ilusiones, se sienten fracasadas. Viendo la realización de otros, se llenan de una rabia y odio, que en el fondo es sufrimiento. Esta fábula puede serles útil:

Las mariposas pusieron huevos, de los que salieron gusanos que treparon por el tronco de árboles para secretar hilos hasta formar blancos capullos que, al cabo de un tiempo, se abrieron expulsando mariposas que revolotearon como aterciopelados gritos de color… Un pollo silvestre observó con envidia todo el proceso. Dejó de jugar con sus camaradas y anheló tener inmensas alas y revolotear por encima de las plantas cual una flor viva. Pensó: “¿Si esos gusanos asquerosos  pueden transformarse en seres tan bellos, por qué no yo?” Recogió trozos de estambre, hilachos, fibras secas, cáñamo. Cargando su material, trepó a una roca alta y desde ahí saltó para caer en la copa de un árbol. Se envolvió hasta quedar encerrado en una especie de capullo y, protegido por una rama, se puso a dormir esperando despertar convertido en mariposa. Pasó el tiempo. Torturado por la sed y el hambre, despertó. “¡Llegó el gran momento!”, se dijo. Rompió los estambres a picotazos. No se había transformado en mariposa, pero un cambio había ocurrido: ya no era pollo sino gallito… Volando torpemente, muy decepcionado, fue a jugar con sus hermanos. Estos, correteando el día entero bajo el sol, bien alimentados, se habían convertido en ejemplares de pelea. El gallito, desnutrido, enclenque por la falta de ejercicio, no pudo hacerles frente. Fue picoteado y despreciado. El ave comenzó a odiar a las mariposas, considerándolas culpables de sus males. A manera de venganza, recorrió el bosque destruyendo cada capullo que encontraba o mariposa que podía cazar.

En realidad, muchas personas se sienten fracasadas porque no pudieron realizar una obra que no les correspondía. Todos servimos para algo, pero no todos servimos para lo mismo. Sucede a menudo que quien se ha equivocado de camino atribuye su derrota a circunstancias exteriores y se vuelve enemigo furibundo de lo que en el principio amó… Tenemos una cantidad limitada de energía vital. Seamos cuidadosos. Errar de meta es perder no sólo aquello para lo que no servimos sino también aquello en lo que podríamos haber descollado.

Alejandro Jodorowsky, en “El placer de Pensar”

1.-Practica la alquimia para formular deseos

2.-Acepta tus deseos

3.-Hazlo por ti y por las generaciones futuras

4.-Atrévete a cumplir tu sueño infantil

5.-Di en voz alta cual es tu finalidad en la vida

6.-Confía en que el Universo siempre conspira a tu favor

7.-Distingue tus deseos de los del árbol

8.-Desidentifícate del nudo sadomasoquista

9.-Sana la neurosis de fracaso

10.-Deshazte de ideas limitadoras

11.-Rompe contratos limitantes

12.-Créa lo que deseas con tu imaginación

13.-Pasa a la acción, los deseos no son sueños

14.-Sigue siete leyes espirituales

15.-…y da veinte pasos hacia la sabiduría

16.-Haz de tu meta un Dios

17.-Lleva una vida con propósito

18.-Atiende a las coincidencias significativas de cada día

19.-Escucha los consejos de Gurdjieff

20.-Pronuncia palabras positivas para frotar la lámpara

21-Aplica el manual para la siembra de deseos

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AMAR ES UN ACTO DE FE abril 7, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 2:05 pm

Alejandro Jodorowsky (en “El placer de pensar -32-): En el fondo, amar es un acto de fe. Siempre el encuentro de una pareja es milagroso. No deberíamos haber ido a ese sitio, pero movidos por una fuerza que creemos absurda, vamos para encontramos con la persona que nos acompañará el resto de nuestra vida. O bien, el mágico encuentro se produce a un momento dado: si hubiéramos estado ahí cinco minutos antes o cinco minutos después, nada hubiera sucedido. Desde la primera mirada el amor se presenta con una certeza absoluta. Sin embargo, si dejamos entrar las dudas, los celos, el espíritu de posesión, el milagro se desvanece. Pensando en ello he escrito esta fábula:

En una playa perdida junto al mar Caribe, un indígena vivía de la pesca. En las noches, solitario, mirando la luna, se preguntaba: “¿Por qué no tengo una mujer como los otros. Quiero una compañera simple y a la vez brillante. La quiero humana y también diosa. Deseo que en la noche oscura ilumine mi camino”. Para pasar el tiempo, plantó sandías. Crecieron enormes. Las cargó en su burro y fue a venderlas al mercado de un pueblo. A mediodía llegó un hombre moreno acompañado de una extraña mujer: a pesar de ser joven, sus cabellos eran plateados. El indígena exclamó, admirado: “¡Raro es el cabello de tu mujer!” El moreno le respondió: “Más extraño su corazón, porque también es plateado”. El indígena le preguntó: “¿Dónde nacen mujeres tan maravillosas?”. El otro le dijo: “En un pueblo de brujos, detrás de las montañas. El que se casa con una de ellas alcanza la paz, el amor, la sabiduría, la prosperidad”. Y no quiso decir más. El indígena exclamó: “¡Encontraré una mujer así!”. Y abandonando su burro y sus sandías fue a las montañas. Escaló, bajó, atravesó valles, bosques, desiertos, miles de aldeas. Buscó durante años. Le creció el cabello, la barba, se cubrió de harapos, adquirió expresión de loco. Los campesinos se rieron de él. “¡Ja, ja, busca una mujer con el corazón plateado!”. Nunca la encontró.   Decepcionado, volvió a su playa para vivir desnudo comiendo sólo almejas. Un día vio bajar a una mujer por el cerro. ¡Tenía la cabellera plateada! Cuando llegó junto a él, le dijo: “Me envían los brujos porque lo has dejado todo por mí. Te pertenezco.” El gruñó: “No creo que tus cabellos sean reales: te los has pintado. ¡Y tu corazón ha de ser rojo! ¡Te desenmascararé!” Bruscamente le hundió un cuchillo entre los senos para abrir un surco y extraerle el corazón. ¡Era plateado! Gritó: “¡He recuperado la fe! ¡Lograré por fin la paz, el amor, la sabiduría y la prosperidad!” Pero ya era tarde, la mujer estaba muerta.

Llegas hasta donde llega tu fe.

Imagen: Maria Zeldis

Encontrar pareja

 

Amar es obtener para repartir. abril 6, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar,JODOROTWEESTSKYZADOS — planocreativo @ 11:45 am

Alejandro Jodorowsky: Amar es obtener para repartir. No hay nada que sea para uno si no es para los demás. Las grandes fortunas empobrecen a los países. Si atesoras conocimientos y no enseñas, no puedes llamarte sabio…

El Placer de Pensar 70

 

Nos importa nuestra salud y la salud de nuestro planeta abril 4, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 11:29 pm

Alejandro Jodorowsky (EL PLACER DE PENSAR -26-:)Me gustaría no sólo ver a pequeños grupos de jóvenes, sino a todos los ciudadanos del mundo manifestando contra las industrias nocivas que dañan nuestra salud y la salud del planeta. Hace treinta años, en Londres, un señor que fue marino durante la segunda guerra mundial, me contó esta anécdota:

En el puerto, un gusano trepó al barco y tejió su capullo. Nadie lo notó. Zarparon. Los días, en el desierto oceánico, se sucedían aburridos y grises, hilados por un monocorde olor salino. De pronto, en la infinita desolación, apareció una mariposa, agitando sus aterciopeladas alas entre los implacables cañones. Todos cesaron sus labores para vitorear al insecto. Pero las expresiones de alegría, poco a poco se fueron transformando en un silencio triste. Se habían dado cuenta que el animalillo estaba condenado a morir por falta de alimento. El revoloteo no era una danza eufórica sino desesperados aletazos de hambre. El cocinero corrió a la despensa para volver con un montón de azúcar. Otro aportó un trébol seco. Alguno hizo una flor con miga de pan. La mariposa, pegada a la lona de un bote salvavidas, como si posarse ahí expresara el deseo de todos los soldados por volver a sus hogares, agonizó lentamente. Cuando murió, la envolvieron en una pequeña bandera de seda y al son de una trompeta militar, le rindieron honores póstumos. Un marino, con la garganta apretada por el dolor, pronunció el sermón: “Ya sabemos que morir es nuestro destino, que nada de lo que hay en la Creación dejará de perecer, mas no nos entristece la muerte de esta mariposa, sino el hecho de que nunca conoció una flor. También estamos tristes por nosotros mismos porque podemos ser exterminados antes de cumplir aquello para lo que nuestros cuerpos están programados: el goce intenso de un planeta que debería ser un paraíso. Desde que nacemos, nos encontramos en un navío sórdido navegando a través del desierto. Ya ningún ser humano nace en la felicidad que le corresponde. Hemos estado en guerra contra la naturaleza y lo hemos arruinado todo. Nuestros hijos llegarán en medio del hambre, la erosión y la violencia, como mariposas condenadas a nunca encontrar el alimento que les corresponde. ¿Por qué tenemos que irnos de este mundo con hambre y sed de amor?”.
Arrojaron la mariposa al mar como si fuese un compañero caído en la batalla… Cierto es que he contado esta historia en forma literaria pero, lo puedo asegurar, sucedió realmente. El caballero londinense, como todo inglés, contuvo su emoción, pero noté que sus ojos se humedecían más de lo normal.

Imagen: Antonio Álvarez

 

¿Cómo liberarse de los fantasmas del pasado? abril 1, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 1:43 am
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Alejandro Jodorowsky: Después de leer la vieja historia del fantasma celoso y mis comentarios, muchos preguntaron: “¿Después de una toma de conciencia, cómo liberarse de los fantasmas del pasado?”. Contestaré con otra vieja historia:

Un filósofo chino, durante uno de sus viajes, vio en las cercanías de un bosque a un jorobado que atrapaba cigarras como si estuviera recogiendo flores. El filosofo exclamó: “¡Qué habilidad! ¿Tienes un método?”. “Sí -respondió el jorobado- tengo un método: durante seis meses me dediqué a equilibrar dos esferas sobre una larga vara; cuando dejaron de caer, pocas cigarras se me escapaban. En seguida, sostuve en equilibrio tres esferas; cuando cesaron de caer, una cigarra de cada diez se me escapaba todavía. Por fin coloqué sobre la pértiga cinco esferas y cuando cesaron de caer no tuve más que recolectar las cigarras. Puedo mantener mi cuerpo inmóvil como el tronco de un árbol, y mi brazo tenso se parece a una rama seca. De tantas cosas que hay en el mundo, sólo conozco a las cigarras. No cambiaría por nada a las cigarras. No me muevo: ellas vienen a mí. ¿Cómo podría no atraparlas?”
El jorobado no tiene teorías filosóficas que le indiquen un método estudiando los hábitos del insecto. Primero olvida a las cigarras y se encierra a perfeccionarse corporal y espiritualmente. Cuando su mente está tan tranquila que puede olvidarse de sí mismo y sus pequeños intereses, para pensar sólo en un objeto con el más grande amor, entonces ya puede obtener todas las cigarras que quiera. La cigarra simboliza la esencia de la vida. Hay quienes la buscan en fiestas, actividades sociales periféricas, y toda clase de intoxicaciones, pero mientras más corren tras ella, menos la encuentran. El método sabio es el del jorobado: mirar hacia el interior de uno mismo, ordenarse, vaciarse, cortar amarras infantiles. Si sabemos esperar, todo vendrá hacia nosotros. La realidad le da oportunidad a quien sea, siempre que éste haya hecho algo que la sociedad necesita. Tratémonos como a un pozo al que se le limpia y destapa para que en él pueda volver a brotar el agua cristalina. El diamante adquiere valor, eliminando el carbon que lo entenebrece, para hacerse transparente.
El jorobado cazador de cigarras simboliza al Ego domado: en lugar de buscar tener, acumular, repetirse incontables veces a sí mismo, tratando de satisfacer un pedido infantil que aunque lo logre no podrá saciarlo, cesa de pedir y aprende a recibir a la vida, convertido en un gracias constante.


 

Atentos, egos desvalorizados marzo 15, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 5:52 pm

Alejandro Jodorowsky: Para quien vive con un ego desvalorizado es muy fácil dejarse engatusar por personas que poseen un ego impresionante, como ciertos políticos, gurús, estrellas de cine y TV, ladrones seductores, charlatanes, artistas exhibidores de su ombligo. Viven en la envidia, deseando tener lo que el otro tiene y al mismo tiempo en la rabia y el rencor por, a causa de compararse, despreciarse a sí mismos. Buscan la felicidad en territorio ajeno, se lanzan en los brazos de su amante como si fueran niñ@s de teta, creen que la verdad está lejos… Entre los iniciados árabes se cuenta un chiste que puede ser útil:

Una noche un sabio encuentra a un bobo que está de rodillas hurgando debajo de un farol. Le pregunta: “¿Qué buscas?” El ignorante responde: “¡Un diamante que perdí en mi casa!”. “¿Y por qué lo buscas en la calle?” “¡Aquí está más iluminado!”.

En las escuelas esotéricas se dice que la obra suprema, la piedra filosofal, es la realización de un alma labrada, transparente e inmortal como el diamante. Un ser sabio trabaja en la oscuridad de su espíritu, abandonando recuerdos negativos, perfeccionando su voluntad hasta hacerla cortante cual espada para llegar a eliminar las distracciones, aclarando la diferencia entre lo objetivo y lo subjetivo, reconociendo la infinitud de su ignorancia llenándose de la sustancia de lo verdadero, expandiendo su mente hacia todas las direcciones pero también condensándola como un guijarro para cesar su diálogo interior, permaneciendo en silencio sin que ningún pensamiento lo perturbe, sintiéndose un minúsculo pero precioso órgano vital de un grandioso y maravilloso mecanismo, logrando estar libre de todo lazo: ¡Aquel ser ha sabido encontrar la naturalidad de una flor y, habiendo nacido en esta época, se ha convertido en nuestro antepasado!

Si el bobo del chiste hubiera sido sabio, habría buscado en la oscuridad de su hogar hasta encontrar el diamante. Sin embargo, por pereza, sale a la calle, se aleja de sí mismo y corre al encuentro de una luz, una enseñanza que no le sirve. ¡Fuera de sí mismo nunca encontrará! El sabio que lo ve buscar tan neciamente, no le puede enseñar. Pero sí puede darle un puntapié para obligarlo a regresar al sitio donde está el diamante, recomendándole que busque en la oscuridad. No hay Maestros que nos lo dan todo, sino instructores que nos enseñan a ser maestros de nosotros mismos. El poeta Vicente Huidobro dijo: “Es increíble el número de arco iris que hay en la tierra. Pero muchos se interesan más por el número de monederos falsos que hay en el cielo”. El individuo dormido busca la luz en el “cielo” y no en sí mismo.

 

Alejandro Jodorowsky: Hoy quisiera dar mi interpretación de la famosa ODISEA marzo 3, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,El placer de pensar — Carmen Sol @ 7:07 am

Alejandro Jodorowsky: Hoy quisiera dar mi interpretación de la famosa ODISEA, historia que narra las aventuras del héroe Ulises, que deja a su esposa y parte en busca del fabuloso Vellocino de oro.

Veo en la Odisea una historia iniciática que nos describe el proceso de transformación que  lleva de la prisión del ego individual a la libertad impersonal y a la inmortalidad del alma.

Vemos a Ulises partir para su viaje creyéndose un héroe para regresar a su hogar, al parecer viejo y cubierto de harapos, Estos harapos son los restos sus viejos “yo”,  ilusiones de sí mismo que llevaba pegadas a su Ser esencial. Poco a poco, en su viaje iniciático se deshace de sus ideas locas, de sus sentimientos falsos, de sus deseos exacerbados, de sus necesidades inútiles. Es por esto que regresa como un viejo lleno de experiencia, poseedor del conocimiento de sí mismo, simbolizado por el Vellocino de oro, una piel de bestia que por el trabajo alquímico se ha convertido en recipiente de la sabiduría.

El alma de Ulises está encarnada por Penélope, su fiel esposa. Para conquistar a su alma, Ulises debe encontrar la sabiduría, que es ser lo que es y no lo que los otros quieren que sea. Desde que nacemos, todo nos es dado: recibimos pleno de sabiduría natural al cuerpo, con sus necesidades, deseos, emociones y pensamientos sublimes Al llegar al mundo, inmediatamente somos metidos en un molde familiar, social y cultural, que nos amordaza el alma. Ulises, parte de viaje, es decir, por medio de la meditación, penetra en las oscuridades de su inconsciente, para llegar al tesoro que le fuera arrebatado.  Desea desprenderse de lo ajeno, de lo inauténtico, para encontrar  lo que genuinamente es. Cuando estudiamos un arte marcial, no buscamos copiar a nuestro profesor sino lograr que nos enseñe nuestro propio talento.

Un joven le dice a un profesor de box: “Maestro, enséñeme a pelear”. Él le reponde: “Para combatir bien hay cuatro golpes esenciales; uno, dos , tres y cuatro”… El discípulo trabaja con ardor hasta que aprende a la perfección esos cuatro golpes. Lleno de vanidad le dice al Maestro: “Ya domino los cuatro golpes y soy más joven que usted. Lo desafío. Le voy a ganar.” “Acepto” le responde el viejo. Comienza la pelea. El joven lanza el puñetazo uno, luego el dos, luego el tres y luego el cuatro. El Maestro, con increíble rapidez le lanza un golpe desconocido. “¡Cinco!”. El alumno cae al suelo. Se queja. “Usted me dijo que los golpes principales eran cuatro. El quinto no me lo enseñó. ¿Por qué?” Le responde: “Te enseñé los cuatro golpes que podía enseñarte, el quinto sólo lo puedes aprender de ti mismo”.

Es igual con el Vellocino de Oro: Ulises va en busca de su secreto final, lo que ningún otro puede darle sino es él mismo. Parte a buscar lo que le pertenece.

En su viaje lo acompaña un grupo de marinos. Ellos representan la multiplicidad de sus “yo”. No tenemos un solo “yo” sino muchos y desviados, creyéndose cada uno de ellos capitán del navío y no servidores de él. En los evangelios, el Cristo predica acompañado de 12 apóstoles que  dudan , cometen errores, compiten, traicionan. Al comienzo estos marinos no saben obedecer a su jefe. (De la misma manera que los diferentes personajes que componen nuestro ego nos arrastran hacia ideas fanáticas o pasiones destructivas) Eolo, el dios del viento, ha metido en los toneles de los víveres, al mal viento. Los marinos  abren los abren   y dan comienzo a una catástrofe. El aire es símbolo del intelecto. Aparecen las ideas negativas,. Ulises comienza la lucha contra esa especie de locura. Los marinos matan a los corderos sagrados y por aquello el Dios Sol los maldice, han despreciado a las leyes cósmicas, haciendo que Ulises se auto-destruya envenenando su sangre con drogas venenosas, que terminan haciéndole perder el sentido de lo sagrado. La barca naufraga. Ulises sintiéndose inferior, angustiado, castrado, abandonado, nada hasta llegar a una isla, su verdadero país interior. Ahí, en una obscura gruta, la crisis hace que se desprenda de sus yo inferiores, abra su conciencia y descubra que es un ser sagrado: mis pensamientos pertenecen a quien me los ha dado, son divinos; mis sentimientos no son míos, son el amor divino; mis deseos son la fuerza divina; mis necesidades no son mías, son el proyecto divino de crear en mi, antes que nada y por sobre todo, una conciencia cósmica. La caverna ya no es un espacio obscuro y solitario, es su propio corazón . El héroe conoce por fin el amor universal que encierra cada uno de sus latidos. Así, transformado, como un cáliz de oro con sed de una hostia, su alma, emprende el regreso al hogar.

Penélope lo espera tejiendo un manto en el día que en la noche deshace, como la Diosa Maya que teje el mundo como una ilusión y lo hace y deshace. Nuestra realidad es efímera, en constante cambio. Nuestra alma teje a la realidad. El mundo es lo que creemos que es… Tu alma te está tejiendo y esperando que llegues a ella con el corazón lleno de amor. Penélope es fiel, te esperará los años que emplees en regresar a ella, 20, 40, 80, 100, ella te espera: si te das el trabajo de eliminar lo superfluo la recobrarás… Alrededor de la esposa fiel hay muchos pretendientes, son las pasiones que nublan el camino hacia el alma. Ulises, el ego domado, con el hacha sagrada de su conciencia, las aleja.  Para lo cual hace un concurso: pone 12 hachas las una contra las otras. Cada una tiene un agujero. Pide que los prtendientes, lancen una flecha que traviese los 12 hoyos. Nadie puede hacer esto. El sí puede. Lanzando su flecha crea la unidad, sobrepasa a sus pasiones, los habitos que le inculcaran sus padres en la infancia, la moral discriminatoria pregonada por sacerdotes obtusos, los prejuicios, la hipocresía social, en fin, todo lo superfluo. Ulises se apodera con justicia de su mujer y la lleva a la cámara nupcial. El lecho está tallado en el el tronco de un árbol viviente. Ese rincón maravilloso no está nutrido sólo de amor humano, sino de todas las fuerzas del universo. El Ser esencial y su alma hacen el amor en medio del Cosmos, es decir, en medio de la total realidad. La búsqueda del héroe ha terminado. Ahora alimentará con sus tesoros a toda la humanidad.

 

 
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