PLANO CREATIVO

Tu casa y tú junio 19, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 10:38 am
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Alejandro Jodorowsky: Se me hace evidente que la casa en la que vivimos es la prolongación de nuestra conciencia. Todos los animales necesitan un territorio, muchos marcan sus fronteras con sus orines. El primer gran motivo de estrés es perder a un ser amado. El segundo gran motivo es perder el territorio. Mi maestro zen Ejo Takata, quien ya había vencido a su animal interior, no tenía territorio. Con sus escasas pertenencias se alojaba en los sitios que sus discípulos le prestaban. Poseía sólo dos trajes: uno para el verano y el otro para el invierno. Comía lo que encontraba en los desperdicios del mercado. Era digno y feliz… El surrealista Andrés Breton vivía en un pequeño apartamento, en Pigalle, el barrio parisiense de cabarets y sex-chops. Un par de cuartos estrechos, llenos de cuadros, objetos curiosos y esculturas mágicas africanas… Samuel Beckett vivía en el último piso de un edificio de arquitectura mediocre, con un mínimo de muebles, paredes blancas desnudas . Por la ventana se veía el alto muro de una cárcel… Marcel Marceau vivía en una mansión con parque -arboles invadidos por telas de araña-, las paredes repletas de fotografías de él con gente famosa, actores de cine, presidentes, millonarios, etc. Sus muebles en la mayoría eran armarios donde exponía medallas, diplomas, trofeos. En un gran estudio, colgaban multitud de sus posters en diferentes idiomas… La curandera Pachita vivía en un barrio pobre, en una vieja casa con muebles desvencijados, por todos lados frascos con plantas curativas, animales recogidos en la calle, perros, gatos, loros, monos. El olor a excremento era insoportable, pero cuando ella llegaba, la fetidez desaparecía y los muchos canarios enjaulados se ponían a cantar… El honesto gurú Arnaud Desjardins habita en una escuela-parque con grandes salones, que alberga más de un centenar de discípulos. Duerme en una pequeña celda, con solo un catre de campaña y un velador. Lo comparte todo: no tiene nada para él que no sea para los otros…Yo vivo en un espacio confortable con las paredes cubiertas de estantes llenos de libros. Me gusta, con los ojos cerrados, estirar una mano, tomar un volúmen y abrirlo: siempre encuentro unas palabras que resuenan en mis oidos como cantos de ángel… Los objetos que te acompañan tiene una forma de vida, si los amas y les prestas atención, te aportan energía. Pero si son restos de un pasado conflictivo o los descuidas, actúan como vampiros, comiéndote la fuerza vital.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

 

¿Cómo ayudar a la persona que no sabe cuál es su finalidad en la vida? junio 13, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — planocreativo @ 3:58 pm

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Alejandro Jodorowsky: “las metas que buscamos es lo que la familia no nos dio. Cuando a una persona le preguntas, ¿cuál es tu meta? La persona te va a decir: mi meta es lograr la felicidad, o mi meta es ser libre. Inmediatamente tú sabes que en su familia no le dieron la felicidad o que en su familia no había libertad”

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Alejandro Jodorowsky: Es vanidad querer sanar al otro. Es santidad civil enseñar al otro a sanarse y a ayudarse a sí mismo. Si Dios no quiere, el hombre no puede. Pero si el hombre no quiere, ni Dios puede. Es loable dar, pero es repudiable obligar a recibir. Si una persona no sabe cuál es su finalidad en la vida, puede atravesar el tiempo y llegar a su muerte sin saberlo, (es lo que la mayoría de los seres humanos hace). En ese caso es inútil tratar de hacerle comprender su árbol genealógico. Si por el contrario, pide como un agonizante, que se le ayude, todos los esfuerzos terapéuticos deben concentrarse en darle los medios para que descubra su finalidad… Lo mejor de todo es presentarle no finalidades individuales, sino hacerlo consciente de que pertenece a la humanidad y revelarle cuál es el destino de la raza humana. La persona desvalorizada comprenderá que el ideal humano, antes que nada, es conocer todo el universo, incluyendo en esto la revelación del misterio de la vida. Luego, aplicando tales conocimientos, prolongar la vida para que cada humano viva tantos años como vive el universo. Y más aún, mutar y transformarse, hasta ser espíritu puro, libre de la materia, para convertirse en la conciencia del universo. Desarrollando una creatividad continua, mejoraremos el cosmos donde por el momento vivimos… Comprendido esto, el consultante tratará de conocer a todos los integrantes de su familia,de bisabuelos a hermanos, pasando por padre y madre, tíos y tías, analizando como han obtenido el dinero que los ha hecho vivir. Luego, analizar a qué edad murieron estos personajes y cuál hubiera debido ser la edad máxima a la que hubieran podido llegar, si circunstancias favorables les hubieran ayudado. Depués, analizar el nivel de Conciencia de cada familiar y compararlo con personajes históricos de gran nivel, Cristo, Buda, Gandi, Amma, etc. Y por fin invitar al consultante a vuisualizarse realizado, sabio, con un sublime nivel de conciencia, conduciendo a su familia y amigos hacia un Edén.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

Imagen: Ben Goossens

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En casos de familias realmente tóxicas, ¿es aconsejable y posible cortar con todos ellos? junio 9, 2013

Archivado en: Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 11:19 pm

Alejandro Jodorowsky: Yo lo hice: me fui de Chile a los 23 años y nunca más volví a ver a mi familia. Eran seres tóxicos. Yo podría haber caído en la trampa que nos exige amar a los padres sean lo que ellos sean. El instinto gregario nos hace desear, cuando los antepasados son imperfectos, quedarnos toda la vida atados emocionalmente a ellos pidiéndoles que nos den lo que hubieran debido darnos… Cortar con el árbol genealógico es un acto heroico, que no recomiendo a las almas débiles. Gran cantidad de veces, cuando leo el Tarot, me encuentro con adultos que por no haber resuelto sus sufrimientos infantiles, siguen pegados a la ilusión de que sus padres algún día van a comprenderlos y amarlos, sin querer darse cuenta de que lo que no les dieron cuando niños, nunca se lo darán. Cortar con ellos y buscar el amor en otras fuentes parece fácil cuando se dice, pero en la realidad, el individuo se aferra a sus raíces, como si de ellas dependiera su existencia. Encontrarse de pronto libre de todos esos lazos neuróticos nos coloca en un angustioso vacío. Es entonces cuando, con voluntad heroica, debemos construirnos una nueva vida, aérea, sin posibilidad de regreso, sin identidad egoístamente personal, sin una patria reducida a fronteras, perteneciente al planeta entero, libre del pasado, navegando hundido en el presente, obedeciendo a la mutación que intenta el futuro y creando, si es posible, una familia iluminada y libre.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo.

 

 

“Cada paso es un comienzo. Aspira a ir donde jamás se llega.” Alejandro Jodorowsky abril 16, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — planocreativo @ 3:36 pm


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Dice el proverbio que para andar un kilómetro primero hay que dar un paso, pero ¿por dónde empezar cuando se está perdido?

Alejandro Jodorowsky: Lo primero es darnos cuenta y aceptar que estamos perdidos: humildad. Lo segundo es decidirnos a creer que la meta buscada no está lejos sino , por el contrario, es el centro de nuestro interno ser: fe. Y tercero, comprometernos a morir antes que abandonar esta búsqueda, aunque ella dure toda nuestra vida: voluntad.

Tres posibilidades:

1.- Leer, releer, volver a leer, estudiar sin cesar, meditar, orar, hasta encontrarnos.
2.- Por una milagrosa suerte, iluminarnos repentinamente.
3.- Aceptar que una persona caritativa, ya realizada, nos ayude.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo


 

¿Cómo ser feliz ante el sufrimiento ajeno? marzo 26, 2013

feliz

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Alejandro Jodorowsky: Hay dos clases de mentes: la mente personal y la mente transpersonal. La mente personal se vive como una isla, separada, comunicándose como puede con otras islas, siempre con miedo de ser invadida, poseída, robada. La mente transpersonal se vive como una parte de un todo, unida con las otras partes, siempre con la alegría de ser contactada, compartir, darse. Una es egoísta, la otra generosa… El individuo aislado, cuando sufre, cree que su sufrimiento lo llena totalmente, de tal modo que lo proyecta en el mundo entero. Es difícil que se consuele. Encerrado en su sentimiento negativo, queriendo que la realidad no sea lo que en verdad es sino lo que el desea que sea, de ninguna manera soportará que un amigo muestre felicidad, lo considerará una ofensa. Recuerdo que en 1954, París, un 14 de julio, fiesta nacional que se celebra con bailes en las calles, yo, de 24 años, mimo y bailarín, había congregado alrededor mío un gran grupo de espectadores, a los que , danzando con euforia, les mostraba mi felicidad de vivir. Interrumpió la alegría general un rabino macilento que con gritos de ira me insultó por esa “gran irresponsabilidad” de mostrarme feliz cuando había tal sufrimiento en el mundo por el exterminio de millones de sus hermanos. Nos lanzó un balde de agua fría, haciendo cesar el jolgorio. Este hombre no cesaba de añadir dolor a su dolor… Cuando se sale de la cárcel del ego y uno se une al universo entero, se respeta el dolor individual pero se le ve como una gota oscura en medio de un océano de luz. El cosmos es una fiesta continua, en él la muerte sólo es transformación, no exterminio. La mejor manera de sostener a un deudo, es rodearlo de energía vital. En el velorio de mi amigo Rolando Toro, creador de la bio-danza, cientos de sus discípulos bailaron alrededor de su ataúd. Cuando murió mi hijo Teo, y yo estaba con el corazón destrozado, mi amigo el fuerte karateka Jean Pierre Vigneau, dejó de impartir sus cursos y durante tres días, sin manifestar ninguna tristeza ni decir palabra, me acompañó, incluso en esas tres noches durmiendo en la alfombra, al lado de mi cama. Nunca comentó nada, nunca me dijo palabras de consuelo, nunca puso cara triste: su fortaleza y su actitud tranquila y silenciosa me permitieron resistir tales momentos. Por todo lo cual te aconsejo no reprimir tu felicidad interior, y que sin ninguna máscara de tristeza, acompañes al o a la que sufre, si es posible tomándol@ entre tus brazos para hacerle apoyar una oreja contra tu pecho en la zona del corazón. Así, los dos inmóviles, deja que los latidos de tu corazón le transmitan el éxtasis de la vida.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a una pregunta del Twitter

 

Buscar el diamante interior fuera de un@ mism@ marzo 24, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 9:49 pm

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Plano Creativo: Cuando eliminamos el barro que nos rodea (con enorme esfuerzo) descubrimos nuestro “diamante interior”. ¿Qué se le puede decir a la persona que busca ese diamante en otro lugar, fuera de ella misma?

Alejandro Jodorowsky: Uno de los chistes clásicos de Nasrudin, el idiota sabio de la tradición sufí, es este: Un amigo, a medianoche, ve a Nasrudin, arrodillado, escarbando al pie de un farol, que alumbra a cien metros de distancia de donde él vive. “¿Qué haces ahí, arrodillado?” “¡Busco la llave de mi casa: se me cayó de las manos al abrir la puerta!”. “Pero, ¿por qué la buscas tan lejos?” “¡Es que aquí hay más luz!”… Los maestros sufís emplean este chiste para hacer conscientes a sus discípulos de que no deben fascinarse por personas con egos seductores y buscar, en cambio, su Ser Esencial, ( o su Dios interior) dentro de ellos mismos… Ahora bien, no hay que engañarse con la idea de buscar algo que no somos nosotros mismos. El Ser Esencial, es lo que en verdad somos, pero también el buscador, el ego individual es lo que somos. De ninguna manera debemos aceptar las prédicas de gurús improvisados que nos ordenan destruir a nuestro ego. El ego sin el diamante, se convierte a la larga en un monstruo egoísta. El diamante, sin ego individual, cae en el delirio paranoico de creerse Dios. El ego individual y el Ser Esencial forman una unidad amorosa, necesaria. Esto lo comprendió muy bien el poeta Rumi… Al leer su poema (escrito aproximadamente en el año 1250) les pido interpretar el “yo” como el ego individual, y el “tú” como el Ser Esencial.

“En verdad, somos una sola alma, yo y tú.
Aparecemos y nos ocultamos tú en mí, yo en ti.
Este es el profundo sentido de mi relación contigo, porque no existe, entre yo y tú, ni yo ni tú.
Somos a la vez el rostro y el espejo.
estamos ebrios de la copa eterna,
somos el bálsamo y la curación,
somos el agua de la fuente de la juventud y el que la escancia.”

Respuesta de Alejandro Jodorowsky para Plano Creativo

Imagen: Cristina Monier


 

Si me es imposible cambiar al mundo, por lo menos puedo comenzar a cambiarlo marzo 16, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 11:53 pm

Alejandro Jodorowsky: Un día me dije: “Si me es imposible cambiar al mundo, por lo menos puedo comenzar a cambiarlo”. Cualquier tarea, por inmensa, imposible que parezca, podemos comenzarla, aunque no creamos que algún día la terminaremos. Es imposible crear un árbol, pero se puede plantar una semilla. Otros seres, otros acontecimientos, se encargarán de hacerla crecer… La inmensa, al parecer insuperable montaña actual, es el dinero. La casi totalidad de los seres humanos, tienen como meta acumular un capital. Ya no es ni la filosofía, ni la religión, ni la política la que dirige nuestras vidas: es la industria. Sumergidos en el terror económico, vivimos con miedo a perder, consumiendo y compitiendo, vendiéndonos, trabajando en lo que odiamos, creyendo que lo que produce muchos billetes es admirable. Las iglesias han convertido la Santa Trinidad en trillones, la medicina es comercio, los usureros endiosan a la bolsa, los banqueros blanquean el usufructo de los traficantes de drogas, los políticos son marionetas de los grupos económicos, la sociedad se basa en estafas legales, el dólar ha substituido a los valores espirituales. Nuestro atroz sistema monetario, por estar asesinando al planeta, debe ser cambiado. No todas las actividades deben estar regidas por la ambición monetaria. Mi cucharita de porcelana es realizar trabajos de sanación en forma gratuita, por lo menos una vez a la semana. Los miércoles leo el Tarot gratis durante tres horas y doy consejos de psicomagia. Todos los días escribo para Plano creativo y Twitter, tratando de dar lo mejor de mí mismo, sembrando conciencia. Cuando realizo actividades pagadas, dedico un 10% para ayudar a quien o a lo que se sea. “Pequeños actos de bondad realizados bajo la indiferencia de un dios (de una sociedad) que no distingue el bien del mal ni la luz de su sombra.”

Respuesta de Alejandro Jodorowsky en Plano Creativo

 

 

¿Y por qué los papas se ríen tan poco? marzo 13, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 8:48 am
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Alejandro Jodorowsky: Cuando yo era un joven poeta, en Chile, Nicanor Parra me dijo: “Es importante que conozcas esta frase de Wittgenstein: El saber y la risa se confunden”. No sé si fue el gran filósofo el que dijo esto o si Nicanor Parra lo inventó. El hecho es que he leído casi la obra completa de Wittgenstein sin encontrar tales palabras. Freud, a su manera, tomó los chistes como algo serio; Bergson escribió un tratado sobre la risa; Andrés Breton, del movimiento surrealista. exaltó el humor negro; el gurú Osho incluía en sus sermones religiosos chistes colorados; los místicos sufís usan historias cómicas del idiota sabio Nasrudin para iluminar a sus discípulos; en los Evangelios se nos presenta un Jesucristo que hace reír a sus verdugos, que, como si fuera un payaso loco, lo declaran rey del mundo poniéndole una corona de espinas; los monjes Zen se emborrachan con sake y lanzan carcajadas tremendas… Hay el humor infantil (torpezas, caídas, adultos que actúan como niños), el humor sexual (muestrario de todas las perversiones), el humor cruel (muestrario de todos los sadismos y racismos), el humor crítico (sarcasmos sobre el egoísmo humano y su vanidad), y por fin el humor negro que es un distanciamiento de todo lo que ocurre en la vida humana, sabiendo que la muerte nos espera, que el universo es eterno e infinito pero que nosotros somos efímeros, y que cualquier idea, doctrina o creencia, con el paso de los años o los siglos se convertirá en algo ridículo… Las personas “importantes”, las “autoridades”, los “grandes sacerdotes” imponen sus dogmas y reglamentan la vida de los ciudadanos, insinuando que esos mandamientos son eternos. No actúan como humanos sino como dioses. Por esto tienen que fingir ser “serios”, expulsando la sana risa de sus credos. No veo al Papa, cuando le llegue el momento de morir, hacer lo que hizo un sabio chino del período Tang. Al agonizar, dijo: “Llegó el momento supremo: voy a jugar a morir”. Y se paró sobre la cabeza, elevando los pies hacia el techo. Si el Papa actual se para sobre la mitra, eleva sus pies tan lujosamente calzados hacia techo, deja que su sotana atraída por la fuerza de gravedad se deslice hacia abajo, dejando al descubierto esos calzones floreados que le cubren las nalgas y así, en medio de una carcajada, exhala el último suspiro, juro que me convierto al catolicismo.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

 

 

¿Hasta que punto puede uno analizar su propio árbol genealógico? marzo 12, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 11:54 pm

árbol

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Alejandro Jodorowsky: Los seres humanos tenemos una inmensa tendencia a no conocernos, por estar encerrados en la trampa del pasado familiar, social y cultural. Cambiar significa deshacer los nudos que nos atan a la tribu, nudos que establecen lo que creemos que es nuestra individualidad. El árbol genealógico nos posee por medio de ocultas amenazas: queremos ser amados por nuestros familiares, pero si no somos como ellos quieren que seamos, nos excomulgan. (Lo que equivale, en el inconsciente, a morir devorados por las fieras). Si tratamos de analizar nuestro propio árbol sin ayuda de otro, nos enfrentaremos a muros que seremos incapaces de derribar, aquejados de cegueras psicológicas que tienen como base terrores infantiles. Queremos que cese nuestro sufrimiento pero, por angustia, no queremos saber su causa: el remedio se nos hace peor que la enfermedad. Cuando vi por primera vez a la curandera Pachita, lo primero que me dijo después de examinarme en silencio fue: “Hijo querido del alma, acepta el don”. Al principio creí que al tratarme de hijo quería convencerme de que era mi madre, para provocar una transferencia. Pero luego comprendí que lo que me estaba diciendo era “Eres hijo de tu propia alma. Acéptala”. Es decir, acepta ser lo que eres y no lo que los otros te han obligado a ser. Vence al tabú: realiza lo que te está prohibido… Toda sanación nos invita a salir de la isla del Yo para aceptar la unión con el Otro. Claro está que, en la soledad de nuestra celda, es necesario que demos los primeros pasos, es decir ayudarnos a nosotros mismos hasta donde podamos: este esfuerzo creará la grieta por donde comenzarán a penetrar otras voces. Hijo/a querido/a del alma, acepta el don.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

 

 

Comprometidos con la humanidad marzo 3, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 9:12 pm
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futuro

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Alejandro Jodorowsky: Los virus, los insectos, los animales, las plantas, pueden mutar, experimentar cambios genéticos para sobrevivir, ¿por qué no el ser humano? Los ciudadanos, en el grado de conciencia en que vegetan -inmensa colección de bárbaros psicológicos presos en sus calabozos mentales, en sus egos-islas, en su profundo egoísmo- eligen políticos nefastos, implantan industrias nocivas, consumen sin pensar en las consecuencias que los productos que los satisfacen causan en el medioambiente. Estas formas de vida irresponsables están aniquilando al planeta. La tierra para sobrevivir estará obligada a producir una mutación en nuestra raza: los niños nacerán con una nivel de conciencia planetario, con cerebros capaces de telequinesia, clarividencia y telepatía. Esto hará que la Tierra se recupere su salud… Por otra parte, la energía básica que mueve nuestras actividades nos da características determinadas. Funcionamos a base de petroleo, materia sagrada cuando está bajo la superficie lubricando las capas terrestres, pero nefasta cuando la sacamos a la luz. Bajo la corteza, el petróleo es alimento, sobre la superficie se convierte en veneno, convirtiéndonos en seres dañinos. Pronto se descubrirá la energía antigravitacional. Las ciudades serán flotantes, la superficie terrestre quedará libre de rutas, las mentes se aligerarán, viviremos en el aire sobre bosques y jardines llenos de animales felices. Sabremos compartir. Viviremos miles de años, ebrios de alma.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

Imagen: Extracto de un cuentín de  “Almanaque Sanador. 365 cuentos de Plano Creativo”

 

 

 

Cuando eliminamos el barro que nos rodea (con enorme esfuerzo) descubrimos nuestro “diamante interior”. ¿Qué se le puede decir a la persona que busca ese diamante en otro lugar, fuera de ella misma? febrero 6, 2013

Archivado en: Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 10:50 am

Alejandro Jodorowsky: Uno de los chistes clásicos de Nasrudin, el idiota sabio de la tradición sufí, es este: Un amigo, a medianoche, ve a Nasrudin, arrodillado, escarbando al pie de un farol, que alumbra a cien metros de distancia de donde él vive. “¿Qué haces ahí, arrodillado?” “¡Busco la llave de mi casa: se me cayó de las manos al abrir la puerta!”. “Pero, ¿por qué la buscas tan lejos?” “¡Es que aquí hay más luz!”… Los maestros sufís emplean este chiste para hacer conscientes a sus discípulos de que no deben fascinarse por personas con egos seductores y buscar, en cambio, su Ser Esencial, ( o su Dios interior) dentro de ellos mismos… Ahora bien, no hay que engañarse con la idea de buscar algo que no somos nosotros mismos. El Ser Esencial, es lo que en verdad somos, pero también el buscador, el ego individual es lo que somos. De ninguna manera debemos aceptar las prédicas de gurús improvisados que nos ordenan destruir a nuestro ego. El ego sin el diamante, se convierte a la larga en un monstruo egoísta. El diamante, sin ego individual, cae en el delirio paranoico de creerse Dios. El ego individual y el Ser Esencial forman una unidad amorosa, necesaria. Esto lo comprendió muy bien el poeta Rumi… Al leer su poema (escrito aproximadamente en el año 1250) les pido interpretar el “yo” como el ego individual, y el “tú” como el Ser Esencial.

“En verdad, somos una sola alma, yo y tú.
Aparecemos y nos ocultamos tú en mí, yo en ti.
Este es el profundo sentido de mi relación contigo, porque no existe, entre yo y tú, ni yo ni tú.
Somos a la vez el rostro y el espejo.
estamos ebrios de la copa eterna,
somos el bálsamo y la curación,
somos el agua de la fuente de la juventud y el que la escancia.”

Respuesta de Alejandro Jodorowsky para Plano Creativo

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¿Cómo tener una buena relación con el dinero? febrero 2, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — planocreativo @ 9:37 am

 

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Alejandro Jodorowsky: Es necesario darse cuenta de que hay incontables maneras de ver al dinero. Cada familia tiene una diferente concepción de él. Hay el dinero que se gana sufriendo, el dinero que se gana con placer, el dinero que se hereda. el dinero sucio, el dinero culpable, el dinero-Dios, el dinero frágil de los inmigrantes, el dinero despreciado por la doctrina católica, el dinero exaltado por la doctrina protestante, el dinero mendigado, el dinero ganado en el juego, etc,etc, etc. Cada uno de esos dineros establece en el individuo conductas y formas diferentes de ver la vida. El peor de todos los dineros es el dinero político, que nos sumerge día a día en el terror económico. Por conveniencia de los intereses industriales, que necesitan hacernos consumir, el dinero ha ido suplantando a todos los valores espirituales. No se equivocó Quevedo cuando escribió “Poderoso caballero es don dinero”… El terror de perder, de quedarnos sin nada, en cierta manera nos hace esclavos del dinero, y por aquello, al mismo tiempo que lo deseamos más que nada, lo odiamos más que nada. Para establecer una buena relación con él, debemos aprender a amarlo, dándole una misión: “Servirás principalmente para que yo desarrolle mi espíritu. Te ganaré trabajando sólo en lo que me gusta. Cesaré de pedirte como si yo fuera un niño, y aprenderé a invertir, cuidando que lo que produzco sea benéfico para mí, los otros, y nuestro planeta”. Esto es lo esencial: Para tener una buena relación con el dinero, es preciso tener una buena relación consigo mismo. Si te valorizas, el dinero pierde su fuerza implacable. Si te desvalorizas, el dinero se hace tu dictador. En mi libro “No basta decir” escribí un canto al dinero. He aquí algunos de sus versos: “El dinero es como el Buda, si no trabajas no lo obtienes/ Si detienes su fluir, desaparece/ Sólo es tuyo cuando está entre tus manos, pero esas manos no son tuyas/ Si lo sueltas deja de ser tu amo/ El dinero da la luz a quien lo emplea para abrir la flor del mundo y aniquila a quien se endiosa confundiendo a la riqueza con el alma/ El dinero es como la sangre: da la vida si circula/ El dinero es como el Cristo: te bendice si lo compartes/ El dinero es como la mujer: se te entrega si lo amas/ Debemos limpiarlo de la codicia hasta dejarlo invisible como un diamante/ No hay diferencia entre el dinero y la conciencia/ No hay diferencia entre la conciencia y la muerte/ No hay diferencia entre la muerte y la riqueza.”

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo


 

Alejandro, ¿qué nos espera a la humanidad en el futuro? enero 28, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 10:01 am

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Alejandro Jodorowsky: Los virus, los insectos, los animales, las plantas, pueden mutar, experimentar cambios genéticos para sobrevivir, ¿por qué no el ser humano? Los ciudadanos, en el grado de conciencia en que vegetan -inmensa colección de bárbaros psicológicos presos en sus calabozos mentales, en sus egos-islas, en su profundo egoísmo- eligen políticos nefastos, implantan industrias nocivas, consumen sin pensar en las consecuencias que los productos que los satisfacen causan en el medioambiente. Estas formas de vida irresponsables están aniquilando al planeta. La tierra para sobrevivir estará obligada a producir una mutación en nuestra raza: los niños nacerán con una nivel de conciencia planetario, con cerebros capaces de telequinesia, clarividencia y telepatía. Esto hará que la Tierra se recupere su salud… Por otra parte, la energía básica que mueve nuestras actividades nos da características determinadas. Funcionamos a base de petroleo, materia sagrada cuando está bajo la superficie lubricando las capas terrestres, pero nefasta cuando la sacamos a la luz. Bajo la corteza, el petróleo es alimento, sobre la superficie se convierte en veneno, convirtiéndonos en seres dañinos. Pronto se descubrirá la energía antigravitacional. Las ciudades serán flotantes, la superficie terrestre quedará libre de rutas, las mentes se aligerarán, viviremos en el aire sobre bosques y jardines llenos de animales felices. Sabremos compartir. Viviremos miles de años, ebrios de alma.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

 

 

¿Qué entiende por mente? ¿Puede ser la mente compartida o es siempre individual? enero 1, 2013

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 8:12 pm

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Alejandro Jodorowsky: Es un tema difícil por lo abstracto del sujeto. Trataré de hacerlo lo más claro posible… No estamos hablando de un objeto material, sino de energías. Imagina un océano sin límites de tierra arcillosa. Ese es el espíritu del humano, infinito, indefinible, que se extiende del cerebro individual a todo el universo… Imagina que con parte de esta arcilla fabricas un gran cáliz y lo haces tuyo. Esa es la mente: un recipiente sagrado, de absoluta pureza. Los monjes zen lo llaman vacuidad. Ahora imagina que dentro de esta copa grandiosa y receptiva, introduces una multitud de conceptos, definiciones, ideas, palabras, palabras, palabras: ese es el intelecto… Cuando yo era niño me plantearon esta adivinanza: “Una fuente de avellanas/ en el día se vacía/ y en la noche se desparrama.” La respuesta era “Las estrellas”. El cielo, el espíritu. El día, la mente. La noche llena de estrellas, el intelecto, es decir, el ego individual, constantemente activo. La persona que desea “iluminarse”, llegar a su más profunda esencia, debe, primero que nada, organizar el torrente de palabras, su dialogo interior, su ego dividido en múltiples sub-egos, hasta alcanzar el silencio interior. Entonces cesa la noche con su derrame de avellanas y aparece el día, la mente limpia, transpersonal, silenciosa, receptiva… Si el iniciado trabaja con una implacable voluntad -como lo hizo el Buda- para sumergir su mente, su cáliz en el océano universal, el espíritu, como una gota que regresa al mar infinito, se convierte en Conciencia Divina, el “Yo” convertido en “Nosotros”.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

 


 

Pasan imprevistos que nos alejan de nuestros objetivos o retrasan el momento de alcanzarlos, ¿es lo mismo un obstáculo que una resistencia? diciembre 25, 2012

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — planocreativo @ 11:52 am

Alejandro Jodorowsky: Dos dificultades opuestas: una negativa, resistencia. La otra positiva: obstáculo… En la tierra, sin obstáculos las semillas se pudren. El viento, las lluvias, los pájaros, los insectos, las sequías, étc, ayudan a la vegetación a fortalecerse. En la vagina, el útero y las trompas, los espermatozoides deben luchar para poder llegar hasta el óvulo codiciado, así sus fuerzas aumentan. El ego, en nuestra psique es el obstáculo sagrado: debemos luchar toda la vida para tenerlo domado y que no nos arrastre hacia sus delirios. En esta contienda nuestro Ser esencial puede, paso a paso, manifestarse. Cuando alcanzamos la iluminación, ambos se funden en uno sólo, logrando la unidad. Unidad que nos abre las puertas del futuro y hace del universo entero nuestro territorio… En cambio las resistencias son escorias del pasado, embutidas en nuestra mente por la familia, la sociedad y la cultura. El cerebro rehuye el sufrimiento. Entre dos dolores elige siempre el menor. Conocer como un espectador objetivo la irrealidad de lo que consideramos nuestra identidad, nuestro ego, hace que de pronto se disuelvan todos los lazos neuróticos que nos atan infantilmente a parientes que, por ser también infantiles , giran alrededor de ellos mismos, creyendo que sus delirios de posesión son amor. Ese dolor es tan grande que a veces preferimos enfermarnos, morir o suicidarnos antes que enfrentarlo. Las resistencias se manifiestan con ataques de rabia, huidas, aislamientos, ocultamientos, depresiones… Son los muros que nos mantienen encerrados en el pasado. En este universo en perpetuo crecimiento, el que no avanza, retrocede.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

 

¿Y hasta qué punto puede uno verse a sí mismo? diciembre 3, 2012

Archivado en: Entrevista con Alejandro Jodorowsky — planocreativo @ 4:45 pm

Alejandro Jodorowsky: El verse a sí mismo es el obstáculo mayor en el camino que conduce a la iluminación. Cuando Bodhidharma, fundador de la escuela zen en China, llegó de la India a ese Imperio y fue recibido por el Emperador, este le preguntó: “He fundado incontables monasterios y hecho traducir otros tantos textos sagrados, ¿qué mérito tengo?”. El iluminado le respondió:”¡No hay méritos!” El gran mandatario, ofendido, le gritó: “¿Quién eres tú para despreciarme así?” El santo respondió “No lo sé”… Esta es la anécdota esencial del budismo zen. Si tú te ves a ti mismo, te divides en dos: el que ve y el que es visto. Esta dualidad destruye la unidad esencial del ser. El Maestro zen Ryokan, explica esto con simpleza en un poema: “Sin saberlo la flor llama a la mariposa./ Sin saberlo la mariposa viene a la flor./ Yo no conozco al otro./ El otro no me conoce a mí.” Cuando me preguntan “¿Quién es Jodorowsky?”, respondo: “No sé quién soy pero lo siento.”. La definición de uno mismo puede compararse a una nube, y el ser esencial, unitario, al sol. Definirse a sí mismo puede compararse a proyectar una sombra sobre el inconsciente cósmico (simbolizado por el mar). El monje que medita se compara a una montaña. El cielo azul es la mente sin limites, que no se autodefine, no se divide. El actor y el espectador se han amalgamado… Espero que ahora se comprenda la continuación del poema de Ryokan: “Cuando la nube recubre al sol/ su sombra se alarga a lo lejos sobre el mar./ Y aunque la sombra no desaparezca bajo la montaña/ el cielo encima de la montaña sigue totalmente azul.” El ego, ilusión formada por la familia, la sociedad y la cultura, es dual: actúa al mismo tiempo que se ve actuar. No se puede eliminar, se le puede domar. Si la sombra en lugar de cubrirla, es cubierta por la montaña, no oculta la limpidez de la mente… La sombra llegó a quejarse ante Dios: “La luz me agrede, es mi enemiga, castíguela por favor” Dios respondió: “Llamaré a la luz para que me dé su versión”. Cuando llegó la luz, la sombra cesó de estar ahí.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

Imagen: Jerry N. Uelsman

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A muchos de nosotros no nos enseñaron a acariciar, a abrazar, a tocar al otro… ¿cómo desarrollar esas actitudes amorosas? noviembre 27, 2012

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 10:50 am
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Alejandro Jodorowsky: Muchos niños padecen males psicológicos que arrastran hasta la madurez, porque sus padres no supieron acariciarlos con la debida ternura. Y si estos no lo hicieron, fue porque a su vez ellos no conocieron una auténtica ternura por parte de sus propios padres. Durante siglos se ha atribuido al tacto oscuras intenciones. Un padre o una madre pueden tener miedo de sus impulsos homosexuales o incestuosos, y acarician a sus hijos con un amor mezclado de rechazo porque desconfían de sí mismos o porque, desvalorizándose, los desvalorizan. Si nuestros padres no han reconocido lo sagrado de nuestros cuerpos, no podemos amarnos. Para poder tocar bien a un ser querido, debemos concentrar en nuestras manos la energía corporal, sexual, emocional y mental; sentir en ellas el espacio infinito, el tiempo eterno, el amor inconmensurable que es fuente de la materia, la grandiosa alegría de vivir. Cuando tocamos al otro podemos transmitirle todo aquello. Tocar es acompañar, es decir entrar en contacto con el cuerpo, el alma y el espíritu de quien nos necesita… Lo que caracteriza a un mamífero es, antes que nada, el palpitar del corazón y su respiración. Ambos ritmos envueltos en una piel. Para desarrollar bien el contacto amoroso, es necesario tomar dulcemente al otro para hacerle apoyar una oreja en nuestro pecho, en la región del corazón. El primer y encantador ruido que escuchamos cuando fetos es el del corazón de nuestra madre. Y dar a oir nuestros latidos es la caricia básica que podemos ofrecer a los seres que queremos. Mientras lo tenemos arrimado junto a nuestro pecho, sentiremos sus inhalaciones y exhalaciones respiratorias. Acomodaremos nuestra propia respiración, para que no haya diferencia entre su ritmo pulmonar y el nuestro. Así, formando una unidad, nos acompañaremos profundamente. Después nos ocuparemos de satisfacer la piel al mismo tiempo que el alma. Un niño, para crecer sano, necesita tener el absoluto convencimiento de que es amado. Muy pocos crecemos con esa prueba total. Vivimos, en cierta forma, sintiéndonos incompletos emocionalmente. Para hacer cesar esto, nos dedicaremos con un cariño y una atención intensos a besar todo el cuerpo de nuestro ser amado, de pies a cabeza, sin dejar de lado ninguna parte de su piel. A cada beso diremos “Te amo”. Si esta ceremonia se realiza con devoción, la cantidad de besos será grande y el recorrido por el cuerpo entero tomará por lo menos una hora. Después de estas hermosas actividades, las caricias y los abrazos se compartirán con felicidad sin necesidad de nadie nos enseñe cómo hacerlos.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

Imagen: Amma abrazando a un niño (Ha abrazado a 29 millones de personas por todo el mundo)

 

 

¿Qué dice de nosotros la casa en la que vivimos? noviembre 20, 2012

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 10:03 am

Alejandro Jodorowsky: Se me hace evidente que la casa en la que vivimos es la prolongación de nuestra conciencia. Todos los animales necesitan un territorio, muchos marcan sus fronteras con sus orines. El primer gran motivo de estrés es perder a un ser amado. El segundo gran motivo es perder el territorio. Mi maestro zen Ejo Takata, quien ya había vencido a su animal interior, no tenía territorio. Con sus escasas pertenencias se alojaba en los sitios que sus discípulos le prestaban. Poseía sólo dos trajes: uno para el verano y el otro para el invierno. Comía lo que encontraba en los desperdicios del mercado. Era digno y feliz… El surrealista Andrés Breton vivía en un pequeño apartamento, en Pigalle, el barrio parisiense de cabarets y sex-chops. Un par de cuartos estrechos, llenos de cuadros, objetos curiosos y esculturas mágicas africanas… Samuel Beckett vivía en el último piso de un edificio de arquitectura mediocre, con un mínimo de muebles, paredes blancas desnudas . Por la ventana se veía el alto muro de una cárcel… Marcel Marceau vivía en una mansión con parque -arboles invadidos por telas de araña-, las paredes repletas de fotografías de él con gente famosa, actores de cine, presidentes, millonarios, etc. Sus muebles en la mayoría eran armarios donde exponía medallas, diplomas, trofeos. En un gran estudio, colgaban multitud de sus posters en diferentes idiomas… La curandera Pachita vivía en un barrio pobre, en una vieja casa con muebles desvencijados, por todos lados frascos con plantas curativas, animales recogidos en la calle, perros, gatos, loros, monos. El olor a excremento era insoportable, pero cuando ella llegaba, la fetidez desaparecía y los muchos canarios enjaulados se ponían a cantar… El honesto gurú Arnaud Desjardins habita en una escuela-parque con grandes salones, que alberga más de un centenar de discípulos. Duerme en una pequeña celda, con solo un catre de campaña y un velador. Lo comparte todo: no tiene nada para él que no sea para los otros…Yo vivo en un espacio confortable con las paredes cubiertas de estantes llenos de libros. Me gusta, con los ojos cerrados, estirar una mano, tomar un volúmen y abrirlo: siempre encuentro unas palabras que resuenan en mis oidos como cantos de ángel… Los objetos que te acompañan tiene una forma de vida, si los amas y les prestas atención, te aportan energía. Pero si son restos de un pasado conflictivo o los descuidas, actúan como vampiros, comiéndote la fuerza vital.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

 

Buscadores de diamantes noviembre 19, 2012

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 8:39 am

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Plano Creativo: Cuando eliminamos el barro que nos rodea (con enorme esfuerzo) descubrimos nuestro “diamante interior”. ¿Qué se le puede decir a la persona que busca ese diamante en otro lugar, fuera de ella misma?

Alejandro Jodorowsky: Uno de los chistes clásicos de Nasrudin, el idiota sabio de la tradición sufí, es este: Un amigo, a medianoche, ve a Nasrudin, arrodillado, escarbando al pie de un farol, que alumbra a cien metros de distancia de donde él vive. “¿Qué haces ahí, arrodillado?” “¡Busco la llave de mi casa: se me cayó de las manos al abrir la puerta!”. “Pero, ¿por qué la buscas tan lejos?” “¡Es que aquí hay más luz!”… Los maestros sufís emplean este chiste para hacer conscientes a sus discípulos de que no deben fascinarse por personas con egos seductores y buscar, en cambio, su Ser Esencial, ( o su Dios interior) dentro de ellos mismos… Ahora bien, no hay que engañarse con la idea de buscar algo que no somos nosotros mismos. El Ser Esencial, es lo que en verdad somos, pero también el buscador, el ego individual es lo que somos. De ninguna manera debemos aceptar las prédicas de gurús improvisados que nos ordenan destruir a nuestro ego. El ego sin el diamante, se convierte a la larga en un monstruo egoísta. El diamante, sin ego individual, cae en el delirio paranoico de creerse Dios. El ego individual y el Ser Esencial forman una unidad amorosa, necesaria. Esto lo comprendió muy bien el poeta Rumi… Al leer su poema (escrito aproximadamente en el año 1250) les pido interpretar el “yo” como el ego individual, y el “tú” como el Ser Esencial.

“En verdad, somos una sola alma, yo y tú.
Aparecemos y nos ocultamos tú en mí, yo en ti.
Este es el profundo sentido de mi relación contigo, porque no existe, entre yo y tú, ni yo ni tú.
Somos a la vez el rostro y el espejo.
estamos ebrios de la copa eterna,
somos el bálsamo y la curación,
somos el agua de la fuente de la juventud y el que la escancia.”

Respuesta de Alejandro Jodorowsky para Plano Creativo

Imagen: Cristina Monier


 

Alejandro, háblanos de las donaciones de órganos noviembre 18, 2012

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Entrevista con Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 11:07 pm

Alejandro Jodorowsky: Es un tema que tiene muchos matices, y al cual voy a abordar no como un científico sino como un artista. El científico, que no ha podido todavía comprobar la existencia del alma, considera al cuerpo humano sólo como una compleja máquina, un montón de materia impersonal: un órgano es semejante a otro órgano, una víscera es semejante a otra víscera, por lo tanto son intercambiables, siempre que se venza el problema del rechazo celular… Yo creo, no digo que sé, creo que el cuerpo está embebido del espíritu de un individuo: una víscera no es sólo un pedazo de carne con una determinada función, sino también el receptáculo de una energía espiritual perteneciente a un individuo que es único en medio de este universo eterno e infinito. Nada en el mundo es semejante: todo tiene su alma particular… Por supuesto que el ego artificial (creado por la familia, la sociedad y la cultura) es efímero, pero el ser esencial empapa cada célula de nuestro organismo. Cuando una persona decide dar sus órganos, puede ser motivada por una conciencia de alto nivel, por un desprendimiento del narcisismo en beneficio del amor a los otros, por una lúcida responsabilidad social… Pero también puede ser motivada por un oscuro deseo de sobrevivir, como un parásito, en un cuerpo ajeno. Si se trata de la primera persona, el injerto es benéfico, y se comporta como un aliado, benéfico no solo para el cuerpo sino también para el espíritu de quien lo recibe. Si se trata de la segunda  persona, el injerto actúa como un vampiro, luchando por acumular la energía vital de su anfitrión, convirtiéndolo en esclavo. Cito el caso del hombre al que le injertaron manos:  esto al comienzo le pareció una bendición en su vida. Al  cabo de un tiempo odió esas manos, sintiéndolas como enemigas e hizo que se las amputaran.

Respuesta de Alejandro Jodorowsky a Plano Creativo

 

 
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