PLANO CREATIVO

Una novela cocinada con mucho amor diciembre 29, 2009

Archivado en: Especial cumpleaños,Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 12:11 am

Escribimos a cuatro manos una novela psicogenealógica que no está en las librerías y lo que de ella se aprende no se enseña en ninguna universidad.

Todo parece empezar un día en el que dos arbolistas, terapeutas que usan el árbol genealógico para identificar y solucionar problemas, deciden compartir a través del chat sus conocimientos. La inmediatez de esta forma de comunicación permite una interacción que desafía las distancias y en parte las elimina. Durante cuarenta días van a intercambiar sus experiencias, tras las cuales se esconden algunos pequeños secretos de la psicogenealogía y la psicomagia.

Para continuar leyendo pincha en el 1

1 2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31 32
33 34 35 36 37 38 39 40
 

Cuando pensamos que la vida es una continua lluvia de piedras. noviembre 30, 2009

Archivado en: Citas,Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 4:53 pm

Sin embargo hay un bello poema japonés que dice: “Al recoger las piedras que me lanzaron, vi que una era una joya”

¿Qué significa?

Tal vez debamos preguntarnos en medio de toda crisis, qué es lo útil que nos está pasando, la lección que nos impulsa al crecimiento.

¿Por qué?

La insatisfacción y la infelicidad son la gasolina que mantiene encendido el motor para explorar nuevos caminos. Hay cientos de frases sobre el tema de las crisis, pero me quedo con dos de ellas.

¿Cuáles?

La primera habla del miedo: “¿Por qué se ha de temer a los cambios? Toda la vida es un cambio” (H. G. Wells)

Y la segunda nos recuerda que aunque caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!

Fuente: Lo que no se aprende en las facultades Día 13

 

Una entrevista radiofónica noviembre 5, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 11:17 pm


Estrella Solano Fuentes (28-10-1965) e Ignacio Dorado Palas (7-7-1966), han abandonado por un día la consulta para tratar de difundir esta nueva forma de abordar los problemas. Hoy acuden como invitados a un programa de radio donde serán entrevistados. El tema sobre el que girará la conversación es el de la psicogenealogía, el psicochamanismo y la psicomagia.

Día 33:

Ignacio se ha desplazado de buena mañana hasta la capital, usando el puente aéreo, donde va a encontrarse con su compañera antes de acudir a la radio. Se han comprometido a dar respuesta a 21 preguntas, donde tratarán de ser claros y breves.

Pasemos directamente a la entrevista, a la batería de preguntas:


1.- ¿Qué es lo que ofrece esta terapia?

Estrella: El arbolismo no es una terapia. Ofrecemos informaciones relevantes de su árbol genealógico para que cada persona pueda hacer su trabajo.

2.- Habla de informaciones relevantes sobre nuestras familias ¿Cuál es la esencia de ese trabajo?

Ignacio: Parece ser que la familia, la cultura y la sociedad en la que vivimos nos crean un destino que puede oponerse a lo que en realidad queremos hacer con nuestra vida. Como arbolista trataré de darle una información que su árbol genealógico le ha ocultado y que puede resultar fundamental para su vida y lo haré en dos sesiones como mucho.

3.- ¿Qué herramientas usan con los pacientes que se acercan a la consulta?

Estrella: Le debo decir que no les llamamos “pacientes”, sino “consultantes”, pues con la primera denominación encasillamos a la persona que viene a visitarnos dentro de un molde de padecimiento que es muy peligrosa, en cuanto a que el que padece se acomoda más que el que consulta, posición mucho más dinámica.

4.- Si yo entrara en la consulta ¿Qué es lo primero que me preguntarían?

Ignacio: En el primer contacto, que puede ser telefónico le propondríamos un trabajo de investigación sobre su árbol genealógico hasta la altura de sus bisabuelos y le daremos un tiempo para que la busque. Pero la pregunta clave es su finalidad en este momento de su vida. La respuesta que nos da después nos sirve de guía.

5.- ¿Preguntar por la finalidad es lo mismo que preguntar por los deseos del consultante?

Ignacio: Si te planteo que soy un mago y que voy a concederte tres deseos, cuando los verbalices estaré observando tu nivel de consciencia:

-Los deseos más primarios (sexo, comida, etc.) se sitúan en el nivel más bajo, el de la consciencia animal.

-Deseos relacionados con el juego y el entretenimiento van de la mano de una consciencia infantil, el siguiente escalón. Podemos imaginar un deseo infantil: que España gane el mundial de fútbol.

-Encontrar pareja podría ser un deseo asociado al nivel de consciencia romántico.

Estrella: otra forma de preguntar lo mismo que nos gusta a algunos arbolistas es: ¿qué harías durante 24 horas si te hicieses invisible?

6.- ¿Cómo pueden solucionar las crisis vitales en dos sesiones? ¿Cómo lo enfocan?

Estrella: Es cierto que los consultantes vienen en crisis. Lo que varía de uno a otro es el barro que lo cubre, la basura que dejó sobre ellos sus árboles genealógicos, la sociedad y la cultura, impidiéndoles mostrar al mundo toda su luz y toda su belleza. La tarea del arbolista es dejarlo limpio tal como era en su origen.

7.- ¿Cómo se conocieron tus padres? Tengo entendido que esa es una pregunta que se formula muchas veces en esta disciplina.

Ignacio: Le voy a contar un secreto, en realidad no hay ninguna pregunta que sea inocua, todas responden a una necesidad. En este caso cuando el consultante responde con frases que indican que el encuentro no fue especial…es porque en realidad sus padres no se querían. (O le transmitieron a él esa imagen) Si no vio amor, el hijo tampoco va a saber querer, es algo que desconoce porque no lo ha visto.

Parece ser, a riesgo de equivocarnos, que cuando uno encuentra a su pareja hay algo que se sale de lo normal… Por ejemplo, ese día fuiste a un sitio al que nunca habrías ido en condiciones normales.

8.- ¿Qué le diría a un chico que se encuentra en una situación como la que acaba de describir?

Ignacio: No se puede generalizar, hay que conocer el caso en profundidad. En principio, es posible que el chico diga que sus relaciones siempre son cortas, que no consigue estabilidad afectiva, es el reflejo de lo que vivió como niño. Y con total seguridad, es posible que lleve unas defensas muy altas…

Para poder encontrarse, tendría que realizar un acto psicomágico de reconocimiento social, donde se mezclara la valentía y la belleza. Por ejemplo, desnudarse frente a un auditorio de 500 personas y dar una vuelta por la sala al tiempo que recibe los aplausos de la misma.

9.- Vosotros partís para el análisis psicogenealógico, de una serie de datos sobre los antepasados ¿qué pasa si hay lagunas, si no se conocen dichos datos?

Estrella: Es un hecho frecuente en nuestros consultantes que no sepan nada en absoluto, o muy poco, sobre un miembro de su familia, o de varios. Debemos entonces distinguir si esa ausencia de conocimiento se debe a las típicas resistencias para no sanar, o en realidad ha habido un corte de comunicación entre dos generaciones, con lo que a las siguientes nos les llega ese río de datos tan valioso para construir el árbol. Ambas opciones en sí mismas son fuente de información, aunque parezca paradójico.

10.- ¿Puede explicar mejor por qué la falta de información es una valiosa fuente de información?

Estrella: Pondré dos ejemplos. En el primer caso, tenemos delante a una persona que no se quiere curar, ese es el mensaje de quién no colabora con el sanador. El devolverle ese mensaje abre un nuevo diálogo: ¿por qué es que no quieres sanar? En el segundo caso, hay unos hijos que cortaron emocionalmente con sus padres y puede que no sepan luego ser padres, les falta esa información.

La radio está sujeta a la publicidad, un momento que los arbolistas pueden usar para descansar y relajarse. Diez minutos que pueden ser utilizados para bromear fuera de la “dictadura” de los micrófonos…

11.- Empecemos el segundo y último bloque: ¿Podrían plantearme una pregunta que me obligue, a mí y a todos los que nos lean, a la reflexión sobre este tema de la psicogenealogía?

Ignacio: Ahí va una difícil. ¿Cuál es la mayor herida de nuestro árbol genealógico? Debemos tener en cuenta de que es posible que llegáramos al mundo para tratar de reparar una de esas heridas.

Le pondré un ejemplo, imagine que lleva un nombre compuesto de dos tíos que murieron a temprana edad. En ese caso va cargando con dos “fantasmas” de su árbol genealógico que impedirán que usted se realice, que sea libre. Lo tuvieron para reparar una doble herida… Y permítame que le diga que lo mejor que puede hacer en ese caso es cambiarse de nombre, salirse de la locura que proyectaron sobre usted.

12.- A qué se refieren cuando dicen: ¿”el nudo que padezco es lo que faltó en el árbol”?

Ignacio: La familia nos pone el mismo nombre que tiene nuestro padre y nuestro abuelo. En realidad lo que ocurre es que no nos ven, no nos dan una existencia real, a cambio nos ofrecen un nudo narcisista. Y a partir de ahí empezaremos a repetir los destinos de esos familiares como si se tratara de fotocopias…

13.- ¿Y cuando el nombre es de un artista de cine o de flor?

Estrella: Todo lo que nombras adquiere las cualidades de ese nombre. Si llamas a tu hijo como el protagonista de una película que te gustó, puede que ya tenga el guión de su vida escrito. Y no es lo mismo llamarse Rosa que Margarita (risas).

14.- Creo que a todos los oyentes, futuros padres y madres, les gustaría saber que camino tomar para escoger el nombre de sus hijos.

Estrella: Primero les diría que no pensaran en ningún nombre que exista ya en el árbol de la madre ni del padre, ni en ninguno semejante, pues a veces se repiten nombres camuflándolos. Segundo, les aconsejaría que estuviesen atentos durante el embarazo, pues a veces les llega un nombre al padre y a la madre a la vez y esa es la mejor señal de que es el nombre justo. Tercero, es importante, si durante la gestación no ha pasado lo anterior, que lo decidieran una vez el bebé ha nacido, pues él mismo puede transmitir a los padres el nombre que desea de alguna manera mágica. Y finalmente, en cualquier caso, que no eligieran el nombre del bebé desde el intelecto, sino con desde la intuición. Lo importante es respetar la individualidad del hijo, su infinita capacidad de ser todo lo que puede ser y no empezar a ponerle límites con el nombre nada más nacer.

15.- ¿En qué se distingue esta corriente psicogenealógica (Jodorowskyana), de las demás disciplinas que también encuentran las raíces de los conflictos en el árbol genealógico?

Estrella: Hay muchísimas diferencias y la respuesta a esta pregunta daría para una larga conferencia, algo alejado de lo que se pretende en esta entrevista. Pero te voy a dar dos claves distintivas: la primera es que nuestra forma de abordar el estudio del árbol genealógico es desde el arte, somos arte-sanos, no hay un método estructurado para sanar. El arbolista trabaja desde su yo intuitivo, hay un acercamiento vital y hasta físico hacia el consultante y es eminentemente creativo. La segunda viene dada por lo que llamamos psicomagia, como forma de abordar los conflictos detectados en el análisis del árbol genealógico. Una vez detectados los nudos del árbol, sus heridas y sus huellas, estos son sanados a través de actos simbólicos que recomendamos a los consultantes, para que llegue a su inconsciente el mensaje que en cada caso sea preciso, en su mismo “idioma” el de la metáfora.

16.- ¿Y es suficiente con un acto psicomágico para lograr esa sanación de la que hablas?

Estrella: Yo diría que en la mayoría de los casos hacen falta varios actos, porque son varios los mensajes a transmitir, pero depende mucho del nivel de consciencia del consultante y del grado de afectación en que se encuentre respecto a esos conflictos.

Quería añadir a la pregunta anterior que ninguna corriente es mejor que otra, hay que tomar de cada una de ellas lo que sea útil para una persona en concreto y para un momento concreto. Es mejor estar abiertos a todo lo que nos pueda aportar algo en el camino de la sanación.

17.- Perdonen que insista, pero es inevitable que nuestros oyentes se estén preguntando cuál es el mejor camino dentro de la psicogenealogía ¿Este que ustedes proponen basado en las enseñanzas de Alejandro Jodorowsky, el de Anne Ancelin Shützenberger,  el de las constelaciones de Bert Hellinger, etc?

Ignacio: Dicen que la verdad no puede estar contenida en una sola cabeza. Incluso si ahora nos propusiéramos viajar a Madrid, son muchos los caminos por los que podemos alcanzar la capital. Usted me pregunta ¿cuál es el mejor?

Personalmente no creo que sea bueno observarlo como si se tratara de una competición. Creo que es mejor compartir que competir. Cada camino tiene sus puntos fuertes y supongo que también sus desventajas. En el fondo una cuestión de sensibilidad, de decidir uno mismo aquella herramienta que le es más útil en este momento de su vida.

Siempre deberíamos plantearnos: ¿esto me está entreteniendo o curando?

18.- Habláis a veces de la sanación del árbol y habrá oyentes que se pregunten como repercute en el resto de la familia el que uno sólo de sus miembros, se cure por medio de la psicogenealogía.

Estrella: Esa me parece una buena pregunta. Para entenderlo hay que saber que existe lo que llamamos inconsciente familiar, el que compartimos todos los miembros del árbol. Éste es como un organismo vivo y como tal, todas sus células están interconectadas, de tal manera que si una sufre una disfunción o una lesión anatómica, todas las demás la padecen y del mismo modo si recupera la salud, esto repercute igualmente en el resto del organismo.

19.- ¿Y se ha comprobado frecuentemente en la práctica?

Estrella: Por supuesto, podría ponerle innumerables ejemplos en los que el éxito de un buen acto psicomágico efectuado por cualquier miembro del clan, hace cambiar a otros que viven incluso a kilómetros de distancia de éste y sin haber comunicación alguna entre ambos. Estamos convencidos de que hay conexiones invisibles y si estuviésemos más atentos y convencidos más notaríamos sus efectos.

20.- Ahora una pregunta difícil ¿Podría expresar en pocas palabras cuál sería la  mirada psicogenealógica a los trastornos psiquiátricos?

Estrella: La fenomenología psicogenealógica nos viene a decir que tres generaciones de neuróticos crean un psicótico. Sabemos que la diferencia fundamenta entre la neurosis y la psicosis es el índice de realidad de ambos. Un neurótico sufre por ser consciente de la realidad y un psicótico hace sufrir por su inconsciencia respecto a la realidad.

Digamos que el contenido del delirio psicótico es un relato metafórico del núcleo patógeno de su árbol. Él,  realiza como en un sueño, por medio de esas excéntricas escenas que representan, lo que en generaciones ha estado prohibido expresar. Tanta represión eclosiona en delirio.

Bueno, ¿me dijo en pocas palabras?

21.- Esta es la última pregunta, para cerrar, me gustaría que transmitieran a los oyentes que es un arbolista y en que consiste su labor:

Ignacio: Un arbolista es un artista del árbol, del árbol psicogenealógico. Debe ser consciente de sus propios límites y cada vez que trabaja con un árbol genealógico, avanza un milímetro en su nivel de consciencia. No lo juzga y es amoral.

Estrella: Me gustaría decir que arbolista cobra por enseñarle algo al consultante, pero si él mismo no aprende nada, no cobra. Un arbolista no es un técnico, no fabrica cosas en serie, no tiene un método encorsetado en lo racional. Es un artista que ha practicado ya el arte, con conocimientos en psicogenealogía, mitología y otras disciplinas que estudien la humanidad.

Ignacio: En el inicio del contacto con el consultante, el arbolista analiza el estado en el que llega, para ajustar su ayuda a dicho estado. El nivel uno, es de resistencia total; nivel dos, cuando el sufrimiento como empuje para la transformación; nivel 3, cuando ya está saliendo del sufrimiento; nivel cuatro, cuando ya salido y está buscando finalidades.

Estrella: Esa es la primera pregunta que un arbolista hace al consultante: “¿Cuál es tu finalidad en la vida?” y si éste no conecta bien con esta formulación, la sustituye por otra. Por ejemplo:  ”¿Qué es lo que todavía no has conseguido?”, “¿Qué te gustaría conseguir en la vida?”, “¿Hacia donde vas?”. La finalidad, como un oroboro, es el inicio y el final de la labor de los artistas del árbol.

La radio tiene el tiempo absolutamente controlado. No hay tiempo para más, tan solo para despedir a los arbolistas que hoy han tratado de dar difusión a una forma todavía poco conocida de abordar los problemas.

Lo que no se aprende en las facultades

(Para seguir leyendo)

 

Lo que no se aprende en las facultades agosto 15, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 7:06 pm

Una novela psicogenealógica en cuarenta días, en cuarenta capítulos:

Todo parece empezar un día en el que dos arbolistas, terapeutas que usan el árbol genealógico para identificar y solucionar problemas, deciden compartir a través del chat sus conocimientos. La inmediatez de esta forma de comunicación permite una interacción que desafía las distancias y en parte las elimina. Durante cuarenta días van a intercambiar sus experiencias, tras las cuales se esconden algunos pequeños secretos de la psicogenealogía y la psicomagia.

Para continuar leyendo pincha en el 1

1 2 3 4 5 6 7 8
9 10 11 12 13 14 15 16
17 18 19 20 21 22 23 24
25 26 27 28 29 30 31 32
33 34 35 36 37 38 39 40
 

¿Toda historia tiene un final? abril 12, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 1:17 pm

Transcurrido el fin de semana, cuando los arbolistas se separan, vuelven a su habitual forma de comunicación a través del e-mail. El taller vivido a fondo, tienen un efecto “post-operatorio”, los participantes se sienten con necesidad elaborar sin prisas todo lo nuevo que han incorporado en sus vidas. A los arbolistas de la historia les gusta hacer parte de esta buena digestión precisamente así, dialogando:

Día 40

Ignacio levanta la tapa de su portátil y comienza a redactar un mensaje para su amiga:

Buenos días, Estrella.

Después de un fin de semana disfrutando de teoría psicogenealógica y de casos prácticos, creo que llegamos al final del taller con muy buen sabor de boca. Parece que todavía me duelen las manos de tanto aplaudir.

Para empezar, me llamó la atención, aquella reflexión sobre la importancia de los maestros. Es cierto que todo puede ser un maestro, incluso un gato. Sólo se necesita la determinación de querer aprender, de estar abierto a la enseñanza con independencia de dónde venga la misma.

No necesito entrar en detalles porque estabas a mi lado y me parece que disfrutamos del curso con igual intensidad. Sin embargo, creo que cupido se presentó cuando a primera hora del sábado nos presentaste a Marina. A partir de ese momento a Kiko le caían todas las cosas de las manos y resultaba gracioso ver como intentaba entrar por la única puerta que estaba cerrada, o como tropezaba con las cosas más inverosímiles.

La forma en la que se han conocido nuestros consultantes ha resultado casi como un pequeño milagro. En pocas horas, dice Kiko, que su vida se ha visto transformada. En el viaje de vuelta ha habido un solo tema que se llama Marina, parece que ha encontrado el amor en un taller que tenía como tema central la pareja, lo que no deja de tener su gracia.

¿Te apetece que comentemos lo sucedido entre nuestros consultantes?

Desde el otro lado de la “ventana mágica”, ese cristal que separa a estos dos internautas, a Estrella se le despliega en el rostro una amplia sonrisa y no tarda en teclear una respuesta al mensaje de su amigo:

Ignacio, siento que éste ha sido el taller del Siglo. ¡El mejor! Aunque se que me dirás que no me crees, porque siempre termino con esas palabras cuando algo me gusta muchísimo. Pero te aseguro que esta vez es cierto. Por la pantalla de mi mente no cesan de pasar escenas de lo que hemos vivido este fin de semana con los maestros, al tiempo que mi cuerpo recuerda cada emoción en formato de sensaciones intensas y renovadoras.

Desde luego, lo ocurrido entre nuestros consultantes es un puro milagro. Marina, desde el momento en que nos presentaste a Kiko, inconscientemente comenzó a sacar del baúl de los recuerdos sus secretos de conquistadora. Le atrajo desde un primer momento. Se ve que Cupido los esperaba detrás del cartel de presentación de este curso sobre la pareja. El primer día, ella repetía una y otra vez “¿cómo es posible que un ser así, tan extraordinario, ande sin pareja?”, para terminar diciendo docenas de veces, cuando tu coche marchaba ya en dirección a Barcelona, “¡qué fuerte!, ¡qué fuerte!”, mientras sus dedos jugaban nerviosos con el trozo de papel en el que Kiko le escribió su dirección de correo electrónico.

Parece que hemos sido espectadores de primera fila del comienzo de una gran historia de amor. A partir de ahora, se abre un infinito abanico de futuros posibles. Los capítulos siguientes de la vida de nuestros consultantes está en blanco, como también los mensajes que nosotros dos nos seguiremos enviando día a día, con o sin ventana mágica.

Ignacio redacta otro mensaje, contestando el último de Estrella

Tienes mucha razón en lo que dices sobre el futuro de esa relación que hemos visto nacer. Después del contacto inicial entre nuestros consultantes, donde se que ha habido mucho más que palabras, queda un libro casi infinito para rellenar…

Kiko me decía que estaba aplicando ese principio que había escuchado a Jodorowsky: “que las relaciones deben vivirse en el momento que se producen, que eso era lo único auténtico”

Los dos van cargando con sus respectivos árboles, como no puede ser de otra manera, lo interesante será que puedan conectar con lo mejor de los mismos. Con ese tesoro que está en las raíces…

La arbolista madrileña oye el timbre de la puerta de su despacho, pero aún le da tiempo teclear rápidamente una respuesta a su amigo:

Estaba pensando que tras recibir unas enseñanzas y experiencias como las de este fin de semana, los discípulos pueden reflejar una obra tan bella o más como la que han expuesto los maestros.

Me acuerdo de aquel cuento que me contaste del rey que pidió a dos pintores que realizaran la obra más hermosa que pudiera existir. Los dos artistas trabajaron en la misma sala, con una cortina que los separaba. Uno de ellos pintó un cuadro maravilloso, mientras que el otro se dedicó a pulir la pared tanto, que la convirtió en un gran espejo. Cuando el rey quiso ver los dos cuadros y descorrió la cortina, pudo ver el magnífico cuadro del primer pintor y en la pared opuesta su reflejo, que resultó ser más hermoso aún que el cuadro original. En un taller pasa eso mismo, mientras el maestro se aplica en pintar el cuadro, los alumnos que se dedican a pulir su pared, asimilan esas enseñanzas y reflejan en sus vidas lo aprendido.

Un abrazo fuerte, Ignacio, esta noche te escribo. Llaman a la puerta, es un nuevo consultante.

 

Taller sobre la pareja abril 11, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 10:19 pm


Un taller es como una burbuja donde se pueden empezar a experimentar cosas que después habrá que aplicar a la vida real. Durante este día no será necesario usar el e-mail para comunicarse, los arbolistas y sus dos consultantes están compartiendo el mismo espacio. Dejaremos que cada uno de ellos cuente la experiencia desde su propio punto de vista:

Día 39:

Es sábado, a mitad de la mañana, cuando hay un pequeño descanso para tomar café y recuperar fuerzas. Estrella e Ignacio comparten las siguientes reflexiones

Estrella: Parece que este curso está planteado como el símbolo del Tao: femenino y masculino. Nos muestran que no son opuestos, hay un punto masculino en el centro de la feminidad y un punto femenino en el centro de la masculinidad. Las dos polaridades están presentes y se deben alcanzar acuerdos.

Ignacio: Me ha gustado mucho la reflexión de Marianne Costa respecto a la revolución que viven hoy en día los papeles asignados al universo femenino y al masculino. Históricamente la agricultura era cosa de mujeres y la cacería de los hombres. Hoy en día todos somos cazadores y recolectores. El mundo se ha convertido en un enorme supermercado donde todo está disponible.

Al final de la mañana, han quedado los cuatro a comer. Es en este punto donde pueden debatir los conocimientos que han recibido entorno a una mesa. Veamos aquellas cosas que les han impactado:

Marina: Lo que más me ha impactado es esta frase: “El hombre de tu vida es tu parte masculina. La mujer de tu vida es tu parte femenina” De ahí que el odio hacia nuestra pareja sea como el odio hacia una parte de nosotros mismos. Cuando despreciamos a nuestra pareja nos devaluamos

Kiko: Para mí el impacto se ha producido al escuchar que cuando se entra en pareja es como comenzar una terapia. Cuando dos personas se encuentran y deciden formar una pareja, cada una de ellas llega con sus neurosis y con sus  respectivos árboles genealógicos a cuestas. Al principio, durante los seis primeros meses, se mienten, se hacen promesas imposibles de cumplir, el sexo y la atracción producto de la “locura hormonal” los tiene atrapados. Más tarde tendrán que hacer frente a sus propias proyecciones…

Estrella: Lo más sorprendente que he escuchado esta mañana es que el árbol genealógico es el que se enamora de la pareja. Que cuando presentamos a la pareja en el seno de nuestra familia, puede ocurrir que la acepten y se la queden, o que sea rechazada por el árbol. Si no hay sitio para ella, entonces es conveniente que revisemos las relaciones “enfermas” dentro de nuestro árbol genealógico.

Ignacio: Para mí han sido las descripciones de las polaridades. La polaridad femenina (polaridad receptiva) se caracteriza por que se prioriza la necesidad de ser amado o amada, dejando en un segundo lugar la realización personal que puede darse cuando se cumple con esa prioridad. La polaridad masculina (polaridad activa) tiene como principal característica que en la vida hay un ideal, una acción a desarrollar y queda en un segundo plano la realización romántica.

Estrella: Recuerdo que en ese punto, siempre debemos preguntarnos, ¿cuál es nuestro caso? (con independencia de que seamos mujeres u hombres). Que nos amen, necesidad de ser dominado, ser el seducido. O ser el que seduce, el dominante, en presencia de un ideal y la acción.

La conversación ha sido como la ensalada que presidía la mesa en ese almuerzo, compartida y variada en ingredientes, ya que no sólo se ha hablado de la experiencia de la mañana, los cuatro participantes han puesto sobre la mesa temas de diferente colorido. Y dando un salto en el tiempo, después de cuatro horas de taller, llegamos a la hora de la cena, tras la cual, darán un paseo por la Gran Vía madrileña continuando con la charla:

Kiko: Siempre pensé que la relación amorosa era como una simbiosis, hasta que he escuchado decir a Alejandro: “la relación amorosa no tiene como finalidad una visión común, sino una creación común. Es el lugar donde deberían de compartirse visiones diferentes” ¡Sorprendente visión!

Marina: La verdad es que en mi cabeza resuenan ahora mismo muchos de los mensajes que me han llegado hoy por primera vez. Por ejemplo, el tema de las luchas: por existir, por la identidad sexual, por la satisfacción y por el poder. ¿Por qué no se estudian cosas así en la escuela?:

“Una relación sana no se construye sobre deseos de posesión. La mujer no pertenece al hombre, ni el hombre pertenece a la mujer. Ambos se unen en el amor y colaboran juntos en una obra, material o espiritual”

Ignacio: En el amor, tan pronto como el otro no nos satisface, tampoco nosotros le satisfacemos. La mejor manera de saber si ella nos ama es preguntarnos a nosotros mismos si la amamos. Hay parejas en las que uno de los dos miembros impide al otro cambiar para no hacerlo él mismo. Incluso ciertas pérdidas, ciertos rechazos, son oportunidades benditas.

Marina: ¡Y que lo digas, Ignacio!

Estrella, ha estado largo rato en silencio, escuchando atentamente el interesante diálogo de los tres paseantes. Asocia de pronto toda esta nueva información, con una historia bien conocida y aprovecha un momento de silencio para unirlos a los tres y hablarles de esta manera:

Estrella: Vamos a sentarnos en ese banco y dejadme que os cuente un cuento precioso sobre el amor. Empieza así:

Como los mayores daban demasiadas vueltas con la respuesta, las cuatro niñas decidieron preguntarle a su sabio preceptor:

-Maestro, dinos qué es el amor. Nuestros padres nos responden que lo sabremos cuando seamos mayores. ¿Acaso es algo malo?
-No es nada malo, más tampoco ellos están equivocados. No sabréis que es el amor hasta sentirlo. Pero, mientras, podemos aprender algo para reconocerlo. Mañana os daré un regalo.
Al otro día el preceptor les entregó cuatro pequeñas jaulas con un pájaro en cada una.
-Son para vosotras, pequeñas. Cuidad cada una el vuestro. Como veis, son pequeños, alegres y saben cantar. No quiero saber nada de ellos hasta que no os pregunte personalmente. Pero sobretodo que cada una cuide del suyo.
El tiempo pasó, y entre clase y clase el maestro vio que los rostros de las niñas cambiaban cada día. En sus gestos y miradas notaba alternativamente la felicidad, la preocupación, la melancolía o el júbilo; a veces todas parecían tristes o las cuatro eran una expresión de alegría. Cuchicheaban entre ellas y era evidente que se morían por contarle algo. Tras un par de meses, en los que vio en las niñas el paso de todos los sentimientos, les pidió que al día siguiente trajeran sus jaulas.

La primera en hablar fue la que parecía más contenta con el suyo. Lo había puesto en una jaula más grande, con sus pequeños columpios para saltar y tacitas de agua para beber.
-Veo que tu pajarito está muy bien acostumbrado a su nueva jaula. Está gordo y parece saludable. Más no oigo que cante, dijo el tutor.
-Es verdad. No me había dado cuenta-respondió la niña-. ¡Parece tan contento!
-Es evidente que lo quieres. El amor es cuidar a quien amamos, pero también hay que escuchar y saber qué quiere de nosotros. Posiblemente esté agradecido por lo que haces por él, aunque no estoy seguro de que esté muy a gusto, ya que por alguna razón ha dejado de cantar.

La segunda le mostró la suya, en la que el pajarillo había crecido notablemente; estaba bastante gordo y apenas podía moverse en su pequeña jaula.
-Veo que el tuyo está bien alimentado, diría que demasiado. Y tampoco canta. Parece que para ti el amor es dar en exceso, lo que a la larga no será bueno para ambos. Le has dado tanto de comer que este animalito ya no podrá salir de su jaula y tendrás que romperla si quieres liberarlo. Está incómodo y de mal humor. Míralo, lo suyo es simplemente esperar, no le has enseñado a hacer otra cosa. Haz como tu hermana, dale más espacio y menos comida. Tal vez acabe cantando para comunicarse contigo… o porque es más feliz. Tú también tendrás que aprender a observarlo: quizá quiera otra cosa.

La tercera le mostró su jaula vacía, y entre sollozos le contó que quería tanto a su mascota que cada día lo sacaba de la jaula y la tenía un rato en sus manos. Pero un día pensó que tenía frío y la cobijó bajo su abrigo, y cuando quiso darse cuenta había muerto.
-No llores, pequeña-dijo el preceptor-.A veces el amor es como un pajarillo en nuestras manos: si la abrimos demasiado echa a volar, pero si lo apretamos mucho se muere. Te regalaré otro y sabrás ahora como cuidarlo. El pobrecillo ya te ha enseñado lo más difícil del amor.

La cuarta niña también le mostró su jaula vacía, pero la expresión de su rostro no era de tristeza, sino de pícara alegría.
-¿Y tú qué me cuentas?, preguntó el sabio.
La niña le hizo un gesto y se acercó a la ventana. La abrió, sacó un puñado de granos del bolsillo y lo esparció en el alféizar. Unos segundos después, cinco o seis pajaritos se posaron allí y no dejaron ni un solo grano. Después volaron a un árbol cercano, desde donde llegó hasta la habitación un concierto de gorjeo y silbidos.
-¿Uno de esos es el tuyo? volvió a preguntar el maestro.
La niña asintió.
-El mejor amor es el que se vive en libertad. Cada amor es diferente, pero a la vez ese amor es único. Espero que lo hayas hecho porque amar a un animalito no es lo mismo que el amor entre ellos. Lo has dejado en libertad para elegir, y creo que ya ha hecho amigos y tiene pareja, pero también te quiere a su modo y te devuelve amor en su canto. Si llegas a amar así serás feliz.

Ajenos al paso del tiempo, estos cuatro caminantes siguen compartiendo pareceres y experiencias, pero Ignacio se detiene al ver que en la torre de uno de los grandes edificios de esa calle madrileña, en un reloj que parece de juguete, sus luminosas manillas rojas marcan las doce en punto. Deciden entonces dar por cerrada la jornada del sábado. Mañana domingo hay previsto un viaje de vuelta hasta Barcelona y hay que recuperar fuerzas para afrontarlo.

(Para seguir leyendo)

 

 

Accediendo a la nueva información abril 10, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 9:43 pm

La sociedad actual convierte a las mujeres y a los hombres en adolescentes perpetuos, con el objetivo de que no hagamos ninguna revolución. Nos quedamos en una continua búsqueda del padre-madre. Por suerte la vida es una escuela y en ella además aparecen cursos que son como puertas que permiten acceder a mayores niveles de consciencia.

Día 38:

Una nueva información muy importante está a punto de ser transmitida entre los arbolistas

Un beso de buenos días para la estrella de la gran capital.  Está mañana me he encontrado en el buzón una carta en la que se me informa de un curso sobre psicogenealogía que se impartirá próximamente en tu ciudad…

Un interesante fin de semana en el que se pueden aprender muchas cosas de la mano de una pareja de maestros formada por Marianne Costa y Alejandro Jodorowsky. Estoy convencido de que a ti también te habrá llegado…

Te leo el principio, unas palabras de Marianne Costa que dicen así: “Llegamos a un momento de la historia de la humanidad en la que la unión de lo masculino y lo femenino se corresponde con lo de lo visible y lo invisible, lo racional y lo irracional, del mundo sensible, chamánico y de la psicología occidental…

Son palabras extraídas de un libro llamado “La trampa sagrada” y anticipan lo que sin duda será un fabuloso curso. Una posibilidad de avanzar en el conocimiento de esta interesante disciplina. Quería comunicártelo, por si no te llegaba la información y además creo que sería interesante avisar a nuestros consultantes por si desean asistir y beber directamente de la fuente. Parece que el enfoque del curso va sobre la pareja…

Ya me dirás qué te parece la idea, yo podría acercarme hasta la capital y tal vez Kiko pueda acompañarme.

Ignacio con su mensaje despertó en Estrella una catarata de entusiasmo que desembocó en el siguiente mensaje:

Hola Ignacio, ¡pero que alegría más grande me has dado con el anuncio de ese curso! Me parece una oportunidad estupenda para abrirnos a lo que maestros de esa talla estén dispuestos a enseñarnos, y para vivir las experiencias que todo este tipo de talleres  siempre ofrecen. He llamado inmediatamente a la organizadora y me ha aportado algunos detalles más. El aforo es limitado, por lo que debemos reservar ya nuestra plaza.

Me parece fantástica tu idea. Tanto Kiko como a Marina han evolucionado mucho con el análisis de su árbol, han realizado actos psicomágicos que han transformado su vida, pero el uno sigue viviendo solo y la otra está en estos momento enjaulada con alguien al que no ama. Creo que un curso que enfoque la pareja desde la perspectiva psicogenealógica podría serles muy útil a los dos.

¿Sabes? La voy a llamar ahora mismo. En cuanto sepa su respuesta te cuento.

Para que negarlo: me parece también una ocasión ideal para que volvamos a vernos. ¿Me guardarás un sitio a tu izquierda?

Un abrazo fuerte  por avisarme tan rápido

Por lo visto ya había una respuesta preparada por parte de Ignacio…

Puedo confirmarte que acudiré a ese curso sobre la pareja. Se lo dije a mi consultante Kiko y no dudó ni un instante, llamó enseguida para reservar plaza. Hemos decidido que resultará más cómodo desplazarnos en coche hasta la capital y allí reservar habitación en el mismo hotel donde se realizará el taller.

Puedo asegurarte que reservaré un espacio a mi izquierda para ti. No creo que a Kiko le apetezca sentarse con su arbolista, se sentirá más cómodo con una cierta distancia. En realidad él es un observador…

Recuerdo que nuestro maestro decía que entrar en pareja era como iniciar una terapia donde no hay forma de esconderse. Y otro apunte importante donde afirmaba que la relación amorosa no tiene como finalidad una visión común, sino una creación común. La pareja es el “lugar” donde deberían de compartirse visiones diferentes.

Me dirás, con razón, que todo eso no es más que teoría y palabrería. Que hasta que no se pasa a la acción cualquier curso o taller no es más que otro ejercicio intelectual. Es cierto, por tanto voy a dejar de elucubrar sobre el curso y a esperar que llegue el próximo fin de semana para disfrutar del mismo en vivo y en directo. Nos veremos en muy pocos días…

A lo que Estrella le responde a las pocas horas:

Ignacio, me complace decirte que a Marina le ha entusiasmado la idea. No ha dudado un instante asistir al evento. Se ve que desea profundizar en el tema a fondo. En ese lugar llamado pareja que como bien dices se trata de construir en común, se puede vivir con diferentes estados de consciencia, un curso así nos da la oportunidad subir un escaloncito. Ella me ha hecho una docena de preguntas sobre la dinámica de estos encuentros y tras escuchar mis respuestas, ha expresado su asombro, pues cree que no se parecen en nada a los congresos y conferencias a los que suele acudir. Las plazas están reservadas y sólo nos queda ponernos en marcha y… ¡a disfrutar del curso!

Hoy he cerrado un par de casos de consultantes que me quedaban pendientes, al tiempo que también se ha cerrado definitiva y satisfactoriamente el tema de la herencia que me trajo a Madrid. Estos meses en la capital conforman un capítulo de mi vida que sé que está llegando a su fin. Tras unos días de reflexión y de trabajo personal, me he preguntado que hacer con mi vida a partir de ahora. Hay un nuevo capítulo en blanco esperando ser escrito y me siento totalmente libre para escribir en él lo que desee. Tengo por delante un infinito número de futuros posibles. Levantaré el campamento, pero hacia que punto cardinal me dirigiré, no lo sé. Espero una señal interior, o exterior que  es lo mismo, que le sirva de brújula a mis pasos.

Ignacio enciende su ordenador, aunque son altas horas de la madrugada se dispone a mandar un mensaje a su amiga

¡Un último apunte! Quiero comunicarte que tengo la maleta preparada, mañana saldremos hacia la capital y Kiko vendrá de copiloto… Lo veo muy ilusionado por el hecho de poder ver en directo a nuestros maestros preferidos.

Todo parece preparado para disfrutar de ese taller y compartir el fin de semana contigo. El despertador está colocado y las ganas de compartir también están dispuestas.

Se apresura en contestar a su amigo antes de que desconecte su ordenador y su chip de la vigilia:

Buenas noches Ignacio,

Os deseo un buen viaje. En unas horas nos encontraremos para disfrutar junto a nuestros consultantes, de esta nueva aventura en formato de curso sobre la pareja. En el escenario dos grandes maestros y como telón de fondo la psicogenealogía.

Un beso y hasta mañana.

(Para seguir leyendo)

 

Últimos actos psicomágicos

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 3:41 am

En la psicomagia es necesaria la comprensión del consultante que debe saber el por qué de cada una de sus acciones. Los psicomagos se presentan como una especie de instructores que explican el significado simbólico de cada acto y su finalidad. El psicomago, de curandero pasa a ser consejero, ya que gracias a sus recetas el paciente se convierte en su propio sanador. Kiko y Marina están llegando a la meta que se marcaron, veamos las últimas recetas psicomágicas de estos arbolistas.

Día 37:

Estrella se conecta un momento para contarle a Ignacio algo imprevisto:

Hola Ignacio, comparto contigo algo que me acaba de pasar con Marina.

A eso de las tres de la tarde, cuando ni mi gato ni yo pensábamos en algo diferente a una placida siesta veraniega, sonó el teléfono. Mi consultante, después de disculparse hasta la saciedad por la inoportunidad de la hora de su llamada, me dice si es posible que le de un consejo psicomágico urgente. En media hora se debe de presentar en un lugar neutro ante una persona con la que tiene un contrato que romper. No me da demasiados datos, sólo que esa persona no está nada de acuerdo con dicha ruptura y que ella no quiere que haya ganadores y perdedores, sino una aceptación de la situación y negociar la vía más satisfactoria para que todos salgan beneficiados, o lo mínimamente perjudicados. Aunque su decisión es firme, necesita una dosis extra de fuerza para mantener su postura y otra dosis de creatividad para convertir en arte un asunto tan escabroso.

Una vez que logré salí del plano de letargo al que te transporta esta siesta veraniega, le aconsejé lo siguiente:

De camino a tu cita, pasa por una tienda de deportes y te compras un cinturón negro de judo y te lo colocas, esto te va a resonar porque ya has practicado artes marciales. Te hará ponerte en contacto con esa capacidad de lucha que te niegas. Cuando alguien ha sido querida por “ser la buena, la que nunca se defiende”, no se permite la dosis de agresividad que algunas situaciones requieren. Luego, toma una pintura roja vegetal y dibújate los ovarios sobre la piel de tu vientre, a la altura que éstos alcanzan en tu interior. Resaltar el aparato reproductor, te hará ponerte en contacto con tu creatividad, te dará permiso para darle protagonismo en tu vida. Y si a pesar de todo, el contrincante no sale de su postura agresiva, tengo un recurso psicochamánico guardado en la maga: debes de ponerse delante de él, gestualmente darle una espada invisible y decirle “aquí tienes una espada. Ahora, córtame en dos y después seguimos hablando”. Él saldrá inmediatamente de esa situación absurda de “duelo a muerte”.

Es algo muy sencillo, pero personalmente lo aplique en ciertos momentos,con unos resultados sorprendentes.

Después de compartir contigo este imprevisto, desconecto para seguir trabajando.

Ignacio está al otro lado de la ventana mágica, disfrutando de las genialidades de una maga siempre sorprendente:

Estrella, me ha gustado mucho ese acto tan bien diseñado, un cinturón negro se defiende sin necesidad de agredir. En las artes marciales se utiliza la energía del contrincante para vencerlo

Vamos a ver cómo evolucionan nuestros consultantes. Tengo un último acto psicomágico, para el caso de que Kiko persista en su actitud depresiva y poco constructiva. Un acto profundamente transformador, que voy a contarte.

Le diría: tienes que morir y renacer, si no lo haces, seguirás arrastrando algo de esa vida negativa en la que estabas inmerso y no tendrás paz.

Te ayudaran a enterrarse varios amigos. Se cavará una fosa y te meterás desnudo envuelto en una sábana blanca, en la que has de dejar tu cara al descubierto. Allí, junto con tus amigos que te acompañan, aguantarás todo lo que pueda en la noche.
Antes leerán una despedida que tú mismo habrás redactado en la que valores lo que fue tu vida pasada, para poder dejarla atrás. La muerte consiste en soltar todo lo material, hasta quedar reducidos a un espíritu. Más tarde lo sacarán  y lavaran con tres litros de agua bendita. Sus ropas viejas las dejará en el hoyo, y se vestirá con ropas nuevas. Tendrá que cambiar el nombre, y su forma de vestir. Y en sus tarjetas de visita, pondrá que es un: “Creador de milagros que surgen de la nada”.

¿Suena apocalíptico?

Y Estrella no puede evitar un suspiro de satisfacción cuando lee estos mensajes de Ignacio tan llenos de sabiduría y creatividad:

Querido Ignacio, un hurra por ese acto que por ahora cierra tu labor de arbolista con Kiko. No me cabe la menor duda cuando lo realice, renacerá como un ser nuevo, ese que en realidad es. Un diseño de acto muy bello, a la vez que necesario para alcanzar la positividad y la paz que desea tu consultante. Es curioso el camino que como héroes míticos debemos ir realizando para llegar al punto de partida, a lo que en esencia somos.

Marina hoy me ha dejado un mensaje en el contestador: “Muchísimas gracias por el acto del cinturón negro y la pintura roja en el vientre, la negociación fue todo un éxito, no me he sentido más valiente y creativa en mi vida. He decidido una cosa: vivir en la psicomagia”. Me he acordado de lo que el otro día me decías respecto a ser un “hombre medicina”… en este caso, Marina se convertirá en una “mujer medicina” capaz de analizar su cuerpo y su realidad y de encontrar soluciones llenas de magia para sanarlas.

En esta ocasión, me propongo que a ella le llegue un mensaje claro: el sufrimiento se ha transformado en dones para crecer y compartir. Le aconsejaré lo siguiente:

En la próxima luna llena (día 0) va comenzar un acto psicomágico que durará 28 días, los mismos que un ciclo lunar completo. Esto la conectará con su feminidad y con los procesos de creación.

El día 0 por la tarde harás un bizcocho con harina integral, lo cortará en horizontal en dos trozos y en la parte central escribirás con colores comestibles las palabras de sufrimiento que siempre han resonado en tu interior. Una vez horneado lo meterás en un recipiente hermético para que lo mantenga comestible durante dos semanas.

Ese mismo día 0 tomarás el primer trozo. Por la noche verás que la luna está llena.

El día 1, preparará un bote para recoger heces. Tomarás una cucharadita de tus heces y la guardará. Ese mismo día tomarás otro trozo de biscocho. Por la noche mirarás la luna. Si está nublado, la podrá ver en alguna página Web en las que aparece la luna a fecha real.

Del día 1 al 13 se repetirán estas tareas.

Serán 13 días en los que, como el Arcano sin nombre, irá arrasando con lo que sobra, tomando muestra de heces, también comerá un trozo de bizcocho y mirará la luna. En caso de estreñimiento, añadir las que faltan el día que remita.

Ya el día 14 preparará una jardinera y tierra. La abonará con las heces recogidas en esos 13 días anteriores.

Del día 15 al 28, cada mañana a las 14:00 regalará un níspero a alguien por la calle, luciendo una hermosa sonrisa y ella se tomará otro igual y sembrará una semilla en el tiesto abonado.

Al final, tendrá 14 pequeños esquejes de árbol que podrá ir transplantando en 14 lugares diferentes del planeta. Ellos son símbolos del proceso de su propia sanación que nació a partir de heridas de sufrimiento que sirvieron de abono para los frutos que compartirá con el mundo.

Un gran beso al arbolista que sabe bien como hacer su trabajo.

(Para seguir leyendo)

 

Desencriptadores de señales abril 8, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 6:59 pm


Parece ser que cuando vemos anuncios de odontólogos deberíamos prepararnos para asumir nuevos retos en la vida. Que los dolores de muelas no son otra cosa que temores de algo que no nos atrevemos a enfrentar en nuestra vida. Un conjunto de señales que los nuevos arbolistas ya interpretan a diario, porque saben que esta labor de desencriptadores es la que les permite ahondar más y más en la parte no racional de sus consultantes, donde se enraízan las ramas de sus confictos conscientes.

Día 36:

La primera cosa que hace Ignacio en el día es encender el portátil y mandar un mensaje a su amiga:

Buenos días, Estrella

Antes de nada, deja que te diga que me parece fabuloso el acto relacionado con la limpieza de los dientes que ayer recetaste a Marina. Todavía recuerdo el ejemplo que ponías respecto a los consultantes que tienen problemas con sus muelas del juicio, algo que relacionabas con un temor y una inseguridad con la que no saben enfrentarse y que acaba perpetuándose. Es evidente que se trata de percepciones que trabajamos a diario, donde aprendemos a observar la realidad como lo hacen los “chamanes urbanos”.

Voy a continuar con Kiko y sus preguntas sin fin. Es el ejemplo de ego intelectual muy desarrollado que multiplica los problemas cuando parece que está tratando de solucionarlos. Aunque va avanzando en los mismos.

Su última pregunta fue: ¿Cómo puedo quitarme un conjunto de ideas locas de mi cabeza? Esas que quedan adheridas y no hay forma de soltarlas…

Para ese problema aparentemente indeterminado le he recetado un acto de psicochamanismo. Va a pintar una bola de hierro con “colores locos”, como primer paso. Después se comprará un sombrero, dentro del mismo y sobre la cabeza deberá llevar esa bola. Transcurridos unos días, en los que cargará con el peso de sus ideas locas en forma de bola de hierro, la dejará rodar en una calle y enterrará el sombrero en un bonito lugar para plantar algo allí.

Ha sido inevitable que a continuación me preguntara: ¿cuántos días debo cargar con esa bola?

Depende de lo desarrollado del ego intelectual, en este caso serán tres días. Para que pueda percibir con total claridad la gran cantidad de ideas absurdas que vienen desde sus bisabuelos.

Los mensajes se cruzan en el ciberespacio, en el que las distancias físicas no son obstáculos para la comunicación:

Si 6.500 millones de habitantes tiene la Tierra, hay 6.500 millones de sombreros llenos de ideas locas que enterrar. Felicidades por tu acto de hoy, estoy segura de que va a ser muy útil para tu consultante, además de bello y lleno de sentido.

“¿En qué notamos la verdadera transformación sanadora?”, me preguntó Marina nada más cruzar el umbral de la puerta del despacho esta mañana. Me contó con alegría que su comportamiento, su salud,  la comunicación con sus compañeros y amigos, y hasta en su forma de peinarse y de vestir hay cambios en su vida. Sin embargo, confiesa con pesar, aún hay momentos en los que se siente como atada de pies y manos. Es una sensación muy fuerte que sólo dura segundos, pero que son segundos que la hacen llorar. Padece instantes de profunda angustia.

La invito a descalzase y sentarse sobre la alfombra. Mientras lo hace, tomo un rollo de cordel, un metro de sastre y una tijera. Le digo que corte dos trozos de 15 centímetros cada uno. Esos cordeles representan sus limitaciones, prohibiciones del árbol que ella hace suyas por fidelidad. La han querido por ser una niña buena y ahora que comienza a ser ella misma y a tomar decisiones desde su recién estrenada libertad, se castiga inconscientemente por su deslealtad a la educación recibida. Le pido que se tumbe y le amarro las manos y los pies. Va a sentir físicamente, lo que siente figurativamente en entado de ansiedad.

Le informo de que se va a mantener atada 90 minutos en total oscuridad y sin que yo le responda a nada de lo que me pueda decir, concentrada en el dolor de sus muñecas y sus tobillos. Transcurrido ese tiempo que representa la gestación de algo que va a nacer, debe de conseguir soltarse los cordeles para después seguir mis instrucciones.

Marina, nada más pasar 30 minutos, me pidió soltarse. A partir de ahí y hasta los 60, intermitentemente iba incrementando su pedido, a lo que no le respondí tampoco. El tramo final lo vivió sumida en un llanto sordo que la empapó de lágrimas, de las que suturan las heridas que ya estaban abiertas.

La avisé de que era el momento de empezar a soltarse y aquella mujer menuda y frágil, se convirtió en un Sansón encloquecido por la rabia. Inventó una docena de formas de desatarse hasta que lo consiguió, precisamente usando su dentadura.

Una vez suelta, le di un caramelo de miel y mientras lo chupaba, le ofrecí las tijeras para que cortara esos cordeles en pedacitos y los echara en un cuenco, para mezclarlo con un poco de arcilla. La invité a que moldeara una figura que representara la libertad para ella.

Delante de mis ojos apareció una rudimentaria paloma que contiene los restos de unas limitaciones superadas, la saliva de la rabia  transformada en creatividad, las lágrimas de una angustia sanadora y la arcilla que simboliza su cuerpo sintiente.

Espero que le desaparezca esa sensación de atadura tan paralizante.

Un abrazo cargado de esperanza, al ver que nuestros consultantes están llegando a su destino paso a paso.

Parece que se escuchan los aplausos desde Barcelona. Aplausos de Ignacio que observa la enorme facilidad que tiene Estrella para crear actos psicomágicos:

No hay duda de que eres una arbolista que sabe interpretar perfectamente las barreras y los límites que muestra Marina. Y lo que es más importante, sabes dar solución a esos problemas usando una enorme creatividad. Hay mucha belleza en cada acto que diseñas.

Un beso antes de desconectar.

(Para seguir leyendo)

 

Un mundo de preguntas abril 7, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 10:17 pm


¿Qué sucede cuando nos salimos de los caminos conocidos? ¿Se pueden recetar actos psicomágicos encubiertos? ¿Cómo utilizar la valiosa información que nos proporcionan nuestros sueños? Las respuestas a éstas y a otras cuestiones irán aparecerán leyendo a los arbolistas…

Día 35:

Ignacio se ha desvelado, son las cuatro de la mañana y no consigue conciliar el sueño. Se ha levantado para escribir unas ideas que rondan su mente, le apetece contar a Estrella otro acto antes de volver al mundo onírico.

Con estos calores casi veraniegos parece que he perdido el sueño y mi mente ha empezado a esbozar otro acto psicomágico. Voy a contártelo auque sé que a estas horas estarás en el interior de alguna de tus sorprendentes historias oníricas.

Kiko me confesó que le da mucha rabia encontrarse con familiares que todavía creen que continua trabajando en la pequeña empresa familiar de diseño gráfico donde hizo las prácticas. Resulta que hace dieciocho años que trabaja para una gran agencia de publicidad, algo que ha pasado desapercibido a los ojos de una parte de su entorno, como si fuera invisible…

Uno de los problemas de Kiko es que ha interpretado siempre “el papel del niño pequeño”. Dice que su comportamiento es completamente previsible para los que lo conocen. Habría que darse cuenta de que la mirada que él atribuye a los demás es su propia mirada, Kiko es el esclavo del personaje que ha creado. El mundo lo ve y lo percibe en función de la manera en que él se siente.

Le he propuesto que haga un acto donde represente el papel opuesto al que el entorno le adjudica. Donde debe romper algún cliché establecido, como dice nuestro maestro, es imposible hacer una tortilla sin romper los huevos

Me doy cuenta de que somos capaces de conducir de forma automática por una carretera que conocemos perfectamente, y lo hacemos sin percibir lo que hay. Pero si en esa carretera tan conocida un día hacen una rotonda, la vemos porque es algo que se sale del guión establecido. Basándose en ese principio le propongo que en la próxima reunión familiar haga lo siguiente:

Como es muy puntual, siempre llega el primero. En esta ocasión deberá llegar el último, pero  primero llamará para decir que no va, para después llegar con retraso. Alegará cualquier excusa.

Vestirá de forma opuesta a como suele hacerlo generalmente, ¿vestido de dorado? Y como es muy correcto en las conversaciones, normalmente no habla por no molestar, pero en esta ocasión expresara lo que piensa.

Lo voy a obligar a transitar por caminos desconocidos, en un  acto en el que deshará alguna programación.

Unas horas más tarde, el ordenador de Ignacio vuelve a conectarse, esta vez a la hora en la que el sol ilumina las calles de Barcelona.

Buenos días Estrella

Con la luz del sol voy a comentarte un acto psicomágico relacionado con el Camino de Santiago, que Kiko quiere hacer aprovechando sus vacaciones. Durante 26 días ha decidido caminar desde Roncesvalles hasta Santiago de Compostela. A continuación, hay una tradición que dice que al final de ese camino se debe ir hasta Finisterre, donde los peregrinos queman la ropa y los zapatos que han usado durante esos días y estrenan ropa y zapatos nuevos. Queman lo viejo y aceptan lo nuevo. Las Hogueras de San Juan se basan en el mismo principio, se quemaban los trastos viejos que todos acumulaban en casa y así generaban espacio para lo nuevo.

Le he dicho que cuando llegue a Finisterre entierre la ropa y el calzado que ha usado, la mente sabe que el objeto, como símbolo, es absorbido por la tierra y transformado. (La tierra es el símbolo del vientre materno y también de la tumba)

A continuación debe plantar algo sobre ese lugar. Como nos decía uno de nuestros maestros, “le enseñamos un camino a la mente, damos a entender que todo tiene un sentido”

En realidad, ha aceptado perfectamente ese pequeño cambio que le he propuesto. Nosotros sabemos que cuando quemamos algo, es para después diluir parte de esas cenizas en leche o en vino y poder incorporar su esencia. El resto de las cenizas acabamos enterrándolas para plantar algo bello…

En realidad me gustaría que Kiko fuera capaz de convertirse en su propio terapeuta, en su propio “hombre medicina” y de ese modo estar conectado con su Dios interior de forma permanente. Ese es el objetivo de todo arbolista

Supongo que todo se andará…

Desde la capital, Estrella se asoma a la ventana de su ordenador para ver si está conectado Ignacio y al ver la luz verde en su nick, lo saluda con alegría:

Ignacio, se ve que, paradójicamente, ese desvele te alumbra. Genial acto. A este paso y de tu mano, Kiko se convertirá en ese “hombre medicina”, capaz de sanarse las heridas en sintonía con el Dios interior que todos albergamos. El fuego hará de elemento purificador y es verdad, paso a paso, todo se andará.

Sí que he soñado una con un escandaloso guión cinematográfico, que no sé si sería taquillero, pero sin duda es revelador y también me habla de sendas del porvenir. Sincrónicamente, mi consultante ha introducido la sesión contándome un sueño, con el  deseo de saber que significado podría tener. Como ya sabemos, interpretar un sueño es una toma de poder y ningún arbolista lo hace. Le digo a Marina que debe leer el mensaje personal que se guarda en la carta que le envía su inconsciente con ese sueño y seguir viviéndolo en la vigilia, como en un continuo suceder de acontecimientos. Las pesadillas hay terminarlas teatralizándolas en positivo y eso también es un ejercicio psicomágico.

Me dice que el escenario del sueño es una consulta odontológica, de la que sale un cadáver que ella misma interpreta como símbolo de su fosilizado matrimonio y entra una familia que me asegura que es símbolo del miedo a la soledad. Sale lo viejo, lo inútil, lo acabado, y ante la culpa por ser una asesina, cunde el pánico al vacío, que se rellena con una escena de sufrimiento por ser abandonada. Como ella misma dice, un dentista reconstruye lo que la ira contenida ha destruido. Cuando al fin se convierte en una asesina, teme ser asesinada en la antesala de la reconstrucción sanadora.

Le digo que pida cita en su odontólogo para una limpieza dental y le avise de que hará un ejercicio teatral en su sala de espera. Se llevará una escopeta de plomillos y una diana, en el centro pondrá “Soy 100% bondad” y disparará hasta que no quede rastro de esa etiqueta, al tiempo que come regaliz y tiñe de negro su dentadura. Luego lo meterá todo en una bolsa, pasará a hacerse la limpieza bucal y se dirigirá a un puente. Tirará esa bolsa al río de espaldas y se marchará sin mirar atrás.

El sueño terminará desde luego con una “sonrisa Profident”.

(Para seguir leyendo)

 

Treinta y tres más uno abril 6, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 10:56 pm


Los arbolistas se recuperan de ese mar de emociones al que ayer se vieron sometidos. En la radio los trataron muy bien, les hicieron sentir que estaban en casa y tuvieron el tiempo suficiente para explicar en qué consiste el trabajo que hacen con los árboles genealógicos. Ahora, estos artistas del árbol han vuelto a la rutina pero los recuerdos todavía están muy presentes.

Día 34:

Ignacio abre la jornada con una reflexión sobre el número 33

Ayer fue nuestro día 33 y sin duda fue un día especial. Para nuestra cultura es una cifra cargada de significados: 33 son los años de Jesús; el rey David reinó 33 años en Jerusalén; nuestra columna vertebral está compuesta por 33 vértebras. Todo esto parece conectar con el último acto psicomágico que me explicaste donde Marina debía reunir 33 euros para acceder a un parque de atracciones y de ese modo convertir la “prohibición religiosa” en un juego liberador.

Reconozco que tu idea me inspira un nuevo acto, aunque tal vez todavía no esté perfectamente perfilado. Encuadernar 33 hojas de papiro formando un pequeño librito en el que ir anotando 33 ideas locas, una en cada hoja. Empezando por lo genético, después seguir con las ideas locas que nos ha transmitido la familia, a continuación añadir las ideas locas que nos ha transmitido nuestra sociedad y por último las locuras asumidas por nuestra cultura. Con ese cuaderno, una vez completado, ir a un lugar muy bonito para enterrarlo y allí plantar una palmera.

Pero al verbalizar esta idea Kiko ha dicho que más que un acto psicomágico, lo que parece es una reflexión sobre los disparates que se asumen como importantes en el mundo que nos rodea.

¡Así es!, le he respondido. Los sufís ya advertían que vivimos invertidos, lo que a la gente común le parece importantísimo, en realidad no tiene ninguna trascendencia. Como ejemplo valga este botón: “Veinte millones de personas se sientan frente a un televisor para contemplar como 22 jugadores de dos nacionalidades persiguen una pelota. Son abducidos a un juego infantil que alguien les ha dicho que es muy importante” Creen que el resultado del juego, donde siempre habrá un perdedor y un ganador, puede cambiar sus vidas.

Kiko acepta el desafío…dice que será capaz de rellenar ese librito y de enterrar muchas de las ideas que no conducen a ninguna parte. Que será una forma de darse permiso para hacer otras cosas, vaciándose de las hojas secas que pueblan su mente y su universo personal…

A su amiga le gusta contestar los mensajes de Ignacio de manera espontánea y escribe al tiempo que piensa:

Hola Ignacio, ¿qué tal el viaje de vuelta a Barcelona? Veo que ya te has puesto en marcha y con  las ideas muy claras. Crear ese librito va a ser un ejercicio inolvidable para Kiko. 33 ideas oxidadas, tóxicas e inútiles saldrán de su cabeza, dejando vía libre para que puedan entrar otras nuevas. No sabía esa enseñanza sufí sobre que vivimos invertidos y la verdad es que al leerlo le he encontrado mucho sentido. Es bueno replantearse el orden de prioridades, para terminar invirtiéndolo.

Es algo así como lo que quiere transmitir esa historia del profesor de filosofía que cogió un bote grande de vidrio y procedió a llenarlo de piedras. Después preguntó a los estudiantes si el bote estaba lleno. Los estudiantes respondieron que sí. El profesor cogió una caja llena de piedrecillas y las vació dentro del bote. Estos llenaron los espacios vacíos que quedaban entre las piedras. El profesor volvió a preguntar de nuevo a los estudiantes si el bote estaba lleno, y ellos volvieron a contestar afiemativamente. Después, el profesor cogió una caja con arena y la vació dentro del bote. Por supuesto que la arena llenó todos los espacios vacíos y volvió a preguntar de nuevo si el bote estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes le respondieron con un sí unánime. El profesor dijo:” Quiero que os fijéis que este bote representa la vida. Las piedras son las cosas importantes. Las piedrecillas son las otras cosas que nos importan, pero menos que las anteriores. La arena es el resto de las pequeñas cosas. Si pusiéramos primero la arena en el bote, no habría espacio para las piedrecillas, ni para las piedras. Lo mismo sucede con la vida. Si utilizáramos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, no tendríamos nunca lugar para las cosas realmente importantes”.

Hay muchos botes llenos de arena por ahí, aprendamos a desinvertirnos.

El acto que le he recomendado hoy a mi consultante también tiene que ver con las ideas, en este caso religiosas. Ella se casó hace 20 años por el rito católico. Su familia, por ambas ramas, la paterna y la materna, tienen convicciones religiosas muy firmes y compactas. No cabe una rendija de duda, ni crítica. Son dogmas condicionales y, o los aceptas, o sales de la familia. Marina desde hace mucho tiempo vive a Dios desde otra perspectiva que nada tiene que ver con la Iglesia Católica, pero a la hora de deshacer su matrimonio, cree que el vínculo sacramental está ahí y romperlo por vía del tribunal eclesiástico le costará años. Le digo que si no desea, como es de suponer, volver a contraer matrimonio por la iglesia, un acto psicomágico puede disolver ese vínculo en una sola tarde. Esto hace que las pupilas de mi consultante se dilaten, se acerque al borde del sillón y abra sus oídos, dispuesta a escuchar con suma atención.

-Vas a buscar una fotografía de tu boda y a construir con ella una casita, con la imagen hacia adentro, símbolo de todas las ideas que hay encerradas en el concepto de matrimonio religioso, debajo de la cual pondrás tu anillo de bodas, símbolo de la atadura perpetua del sacramento. Le prenderás fuego y esperarás paciente a que todo se reduzca a cenizas. Meterás casi toda la ceniza, junto con el anillo en un pequeño sobre que deberás dejar en algún lugar del obispado más cercano, para devolver a la Iglesia, lo que ya no es tuyo, sino de ella. Luego, tú misma, te cortarás ocho mechones de cabello, que representan las ideas locas que te transmiten tus ocho bisabuelos y los vas a arrojar en una papelera de ese obispado. Beberás el resto de la ceniza en dos partes: una mezclada con vino y otra con leche”.

Sacar de nuestra vida lo que nos imponen, incorporar lo que tiene algún valor y dejar espacio para que libremente circulen aires nuevos, cargados de oportunidades para vivir tal como deseamos. Tres blancos a los que apunta la psicomagia con gran acierto.

Un beso al arbolista de las ideas brillantes.

(Para seguir leyendo)

 

La psicomagia viaja simultáneamente en diferentes planos abril 5, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 12:07 am

La psicogenealogía marca una ruta de nudos y conflictos que plagan los planos de la existencia. Como enigmas hay que ir resolviéndolos uno a uno, para llegar sanos y salvos a la finalidad. La psicomagia es el modo de ir alcanzando las respuestas que nos permitan continuar etapa por etapa en este transformador viaje hacia la sanación.

Día 32:

Ignacio empieza este nuevo día compartiendo una reflexión con su amiga a través del ordenador, sobre un acto relacionado con el nudo homosexual.

Cuando estaba construyendo el árbol y Kiko me dijo que sus padres eran dos hermanos casados con dos hermanas, le expliqué el significado de ese nudo y le propuse un acto. Al estar frente a un nudo homosexual, le dije, que intentara ser invitado en una fiesta en un lugar de ambiente. Estaría allí esa velada y después me contaría el resultado de esa experiencia.

Hoy Kiko me lo ha contado. Acudió con una amiga (que también tiene ese nudo) a una fiesta gay. La fiesta se celebró en un ático de Barcelona que tenía una hermosa terraza. El suelo del ascensor que los condujo hasta la última planta estaba cubierto de pétalos de rosa. Kiko pensó que aquello era una fiesta adolescente por la algarabía, las risas y el movimiento que allí había.

Una cosa que le sorprendió es que en la fiesta había muy pocas mujeres. Que la edad no era ni mucho menos homogénea: desde veinteañeros hasta señores que tenían sesenta cumplidos. La gente se organizaba por grupos, aunque no eran cerrados, todos podían hablar con todos.

Entonces le pregunté: ¿qué sentiste allí dentro?

Kiko me confesó que se sintió fuera de lugar…

Estrella responde a este mensaje:

Parece ser que cuando una persona tiene miedo de ser homosexual, la mejor manera de averiguarlo es acudiendo a una fiesta de este tipo. Allí automáticamente se resuelve el problema, tanto si se es como si no. Hay que enfrentar cualquier miedo que se presenta en la vida recordando que la felicidad consiste en ser lo que se es.  En cualquier caso es bueno recordar que ser homosexual no es ningún problema si se vive en plenitud, como no lo es ser heterosexual o bisexual.

Para acabar de dejar claro el tema del nudo homosexual que tanta confusión genera es bueno recordar algo sobre este nudo. El homosexual no tiene porque rechazar, negar o criticar a los individuos de sexo biológico diferente, sin embargo, el tener un nudo homosexual implica negar el otro sexo en él, lo que hace que lo niegue en el mundo.

Al final de la jornada parece que la máquina de los viajes vuelve a estar conectada, ahora mirando hacia el futuro. Volvemos a los actos psicomágicos

Buenas noches, Estrella. Tu sabia respuesta a esa reflexión me ha recordado las palabras de nuestro maestro preferido que dice que si tememos a los murciélagos, hemos de convertirnos en murciélago, enfrentándonos a nuestros miedos.

Te muestro el trabajo de hoy:

Se que a los dos nos gustan los viajes al futuro, sería fabuloso construir una máquina que pudiera avanzar en el tiempo. En realidad la tenemos, la imaginación es la máquina perfecta que nos permite movernos en el tiempo y en el espacio…

Le he planteado a mi consultante un viaje, en el que se va a encontrar con su “anciano sabio” de 120 años…Al igual que en nuestro interior está el niño de nueve años, el adolescente de quince y el de veinticinco, también está el anciano sabio que lo sabe todo. Tiene todas las respuestas, y está deseando que le hagamos preguntas para responderlas. Ese anciano es nuestro futuro, ¿por qué no contactar con él?

Te explico el ejercicio:

Me puse en un extremo de la sala, interpretaría el papel del anciano Kiko, mientras que él se situaba en el extremo opuesto. Empecé a llamarlo y lentamente se fue acercando hasta darme un abrazo. Esta fue la conversación:

Kiko: Con cuarenta y dos años y creo que apenas he empezado a vivir. ¿No se a qué estoy esperando?

Anciano sabio: Estás despegando, apartándote de una programación familiar en la que debías quedarte como un adolescente perpetuo. Ya estás saliendo de esa locura…

Kiko: Me alegro de verte ahí, rebosante de salud, a pesar de tus 120 años. Me gustaría que me pusieras al día de lo que hemos hecho en estos últimos 78 años. Por cierto, tantos como cartas tiene la baraja del Tarot.

Anciano sabio: Fue en ese punto, a los cuarenta y dos años, cuando entendimos que podíamos ser lo que quisiéramos. Que no había límites que nos impidieran tomar el mundo como algo propio. En realidad lo que ocurrió fue que nos sumergimos en el presente, dejamos de hacer planes de futuro ya que esos planes responden siempre a un miedo respecto al presente.

Kiko: ¿Por ejemplo?

Anciano sabio: Soy tu futuro, puedo decirte con total seguridad que te vas a realizar. El secreto fue dejar de posponer las cosas y cuando había algo que deseabas hacer, sencillamente lo hacías. Escribir una novela, aprender varios idiomas, viajar por el mundo, conocer otras culturas y un largo etc. Lo que ocurrió fue que dejaste de temer a la felicidad inmediata. Comprender que podías llegar a mucho más de lo que creías.

Este fue el ejercicio, a grandes rasgos, una mirada esperanzada en el futuro que acabó con una amplia sonrisa de satisfacción de mi consultante.

A Estrella también se le dibuja en la cara una amplia sonrisa, al leer el mensaje de su amigo y le contesta sin premura:

Querido Ignacio, deja que te diga cuanto me ha gustado ese ejercicio de viaje hacia el futuro. El cambio de perspectiva temporal, es sin duda una experiencia que sana desde la creatividad y la belleza. Me da mucha alegría contemplar el dinamismo con que llevas las sesiones con Kiko.

Me imagino la enorme transformación que estará viviendo tu consultante, toda una evolución positiva, desde que empezó el análisis de su árbol, hasta ahora.

Marina, me asegura que ha pasado de vivir en su cabeza, a empezar a repartir su energía por todos sus centros. Se refiere a que de tanto contener sus emociones y su creatividad, para cumplir el guión que su familia le dictó, y ahora, al encontrarse libre para destapar ese volcán tantos años inactivo, hay veces que se desborda.

Le he dicho que lo que le está pasando es totalmente natural, pero le hago una recomendación.

¿Te acuerdas de aquél chiste del sombrero que contaba nuestro maestro favorito? Sí, era el de un señor que no tenía brazos y que también perdió las piernas. Más adelante perdió también el tronco y así vivía años y años. Un día llegó el su santo y le trajeron un regalo. Mandó que se lo abrieran y… al verlo exclamó: “¡OH no, otra vez un sombrero!”. Si vivimos en un ego, obviando o reprimiendo los demás, no nos quejemos de que recibamos del mundo sólo “regalos” para ese ego. Si vivimos en lo intelectual, abundarán los libros entre los regalos que nos hagan, si en lo material quizá cosas para la casa, dinero o comida y si en emocional, quizá será la música o vestidos bonitos que enamoren.

Bueno, Ignacio, no sé porque me he enrollado tanto con lo del sombrero… vamos al acto. Invité a Marina a poner un cartel en una organización de ciegos que rezara: “Leo novelas, poesías, revistas y periódicos a ciegos, a un euro la hora, mi teléfono es…” Deberá leer 33 horas a los ciegos que se lo pidan y los 33 euros, más otros 33 euros sacados de su cuenta, va a gastárselos en un parque de atracciones, en el que tratará de divertirse y gritar de lo lindo cada vez que le apetezca.

Como puedes adivinar, pretendo conectar todas sus energías, si le han crecido el tronco y las extremidades, ahora tiene que aprender a moverse coordinándolo todos sus miembros con armonía y efectividad.

Un abrazo y a continuar con nuestra bendita labor sanadora.

(Para seguir leyendo)

 

El árbol sanado permite vivir abril 3, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 10:30 pm

Quedamos muy sorprendidos cuando en el cine, a nuestro lado se sientan personas con poca educación y desconsideradas. Esas que en medio de la función se ponen a hablar por el móvil en voz alta, no respetan el silencio de los otros y hablan a gritos… Sin embargo, en general, nadie está dispuesto a ver sus propios defectos. Esas características que no somos capaces de ver en nosotros mismos, pero que por una extraña razón se nos sientan al lado para ver si las percibimos. Está claro que preferimos vivir proyectándolo todo, como nos vienen contando los arbolistas de esta historia…

Día 31:

Ignacio empieza la jornada con el recuerdo vivo del último acto diseñado por su amiga. Escribe:

Buenos días Estrella.

Es muy cierto lo que comentabas ayer, parece ser que las mujeres que tienen problemas con la maternidad se buscan hombres infértiles o impotentes. Cada persona con la que nos cruzamos es una importante lección que podríamos aprender y no siempre lo hacemos.

El ejercicio que hoy voy a proponer a Kiko, es muy creativo, seguro que lo recuerdas muy bien. Va a tener que reconstruir su árbol psicogenealógico siguiendo los siguientes pasos:

1.-Su finalidad la situará abajo ya cumplida. Es importante que se plantee ¿qué cambiará en su vida una vez que logre su finalidad? A eso deberá enfrentarse

2. -Situará su hermandad arriba, junto con sus aliados. Y así seguirá hacia abajo con los padres, abuelos y bisabuelos… Deberá entenderlos a todos como aliados para conseguir su finalidad.

3. -Es interesante hacer el árbol en forma de collage con fotos, dibujos… todo con un sentido, todos los miembros del árbol como personas realizadas.

Un ejercicio muy artístico que un día hicimos y que ahora nos toca transmitir a nuestros consultantes, en este momento que conocemos de primera mano el poder sanador del mismo.

Y la respuesta al mensaje de Ignacio no se hace esperar.

¡Claro que recuerdo ese ejercicio tan creativo con el árbol!… Es toda una tarea sanadora, desde la selección de imágenes, hasta verlo convertido en una mágica imagen que simboliza la realización total del árbol que le dio la vida, por lo tanto, la imagen de su propia realización.

Otra tarea interesante es la que va a realizar Marina en los siguientes cuarenta días:

En la sesión de hoy, mi consultante vuelve a comentar que se siente transformada. La psicomagia está causando un efecto en ella que nunca se habría imaginado. “Es como si de pronto me sintiese con derecho a vivir como la que en realidad soy”, me dice nada más sentarse frente a mí. Pero sus gestos de preocupación no eran coherentes con su discurso. Le devuelvo esa impresión, para darle paso a su confesión. De pronto le han dado ganas de comenzar una nueva vida, pero nota que hay lazos contraídos en su vida anterior que, aunque hoy no tienen sentido, le cuesta deshacerse de ellos. Uno de ellos, quizás el más complicado, es el que le une a su pareja. Desde lo más profundo de su ser tiene la certeza de que lo eligió su árbol, pues todo sucedió en un momento de consciencia muy alejada a la que tiene hoy, un momento en el que obedecía ciegamente las leyes de ese terco árbol. Era muy joven, buscaba un hombre mayor que ella, pero que no superara a su padre en lo que a sus ojos era genialidad, y que le permitiera vivir la maternidad en un nido seguro. Ahora, la distancia entre los dos es la misma que entre dos galaxias perdidas en la inmensidad del espacio. Incluso confiesa que desea estar libre para que entre en su vida una nueva pareja, surgida de un amor puro, desde lo que es hoy.

Debe de sacar fuerzas para hacer oficial una ruptura de pareja que ya es un hecho. Para ello le digo que debe de tener experiencias previas de desapego de objetos inútiles. Su inconsciente entenderá la cadena de causas y efectos: Tensión inicial, asociada a un objeto inútil y molesto; éste sale de mi vida, asociado al alivio y a la relajación

Durante cuarenta días arrojará al contenedor algún objeto del pasado, de cualquier tipo, que le sea molesto o que sienta que ya no tiene ningún sentido. Por cada día, deberá introducir en su vida algo nuevo que le guste.

Los objetos estan impregnados de lo que proyectamos en ellos. Si son del pasado y éste es tóxico, hay que sacarlos de nuestra vida para poder vivir el presente con plenitud.

Es tarde, pero Ignacio quiere mostrar una imagen del árbol sanado que hoy ha construido Kiko con recortes e imágenes de todas las procedencias imaginables

Estrella, como una imagen vale más que mil palabras, te muestro el collage que ha realizado Kiko. Con meticulosidad, pegamento de barra y unas tijeras se ha puesto a recortar y pegar sobre una cartulina personajes de todo tipo y condición… Siguiendo una única premisa, ser lo más positivo posible y dar a cada ancestro lo que no tuvo.

arbol-genealogico-21

 

Felices sueños

(Para seguir leyendo)

 

Traer al presente a los niños del árbol abril 2, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 7:24 am


Es cierto que cada familia es una novela y ninguno de sus párrafos, escritos en forma de acontecimientos vitales de sus miembros, carecen de importancia para comprender lo que somos, pues un componente fundamental de la materia que nos conforma, es precisamente el que se obtiene del papel de esa novela. Los arbolistas saben que cada prohibición para lograr nuestras finalidades, tiene su causa en un episodio de esa historia que es nuestra psicogenealogía.

Día 30:

Desde el otro lado de la pantalla Ignacio redacta una nueva entrega, se dispone a viajar en el tiempo (es una metáfora):

Estrella, he disfrutado mucho leyendo tu último acto psicomágico, reconozco que “la siembra” tiene algo que me motiva. Tal vez sea porque mi propio árbol genealógico tiene muchos sembradores en sus filas.

Me preguntó mi consultante si la psicomagia sólo puede actuar en el momento presente, en el aquí y ahora. Le he dicho que hay actos donde resulta posible viajar en el tiempo, acudir al pasado para resolver algo que quedó enquistado. Como decía nuestro maestro preferido llevamos en nuestro interior a nuestro niño, al adolescente, al joven de veinte años, al de treinta, etc.

Le he dicho que con este ejercicio voy a encarnar a su niño de nueve años. Interpretaré ese papel para que él pueda verse desde la perspectiva que le da su edad actual y de ese modo le pueda explicar a su niño interior los problemas que sufrió en su día, con objeto de solucionar cosas.

Me metí en el papel del pequeño Kiko y esto es lo que me dijo el Kiko de casi 42 años:

-Mi consultante se puso frente a mí y me dijo:

¡Fíjate en lo que me he convertido! Soy tu futuro…

Se que en el enfrentamiento con la vida te has sentido desacertado y frágil, quedaron grabadas esas sensaciones en tu interior a causa del entorno que viviste como duro y exigente. Había tanto miedo a tu alrededor que lo percibiste e integraste como si fuera tuyo. Los niños siempre lo graban todo en su contra. Ahora puedo decirte que esa fragilidad en realidad respondía al miedo que tus padres tenían, ya que en el fondo también eran niños a los que no les dejaron crecer.

Ahora que vengo del futuro voy a preguntarte algo, quiero que me digas un deseo que quedó insatisfecho, algo que te habría gustado desarrollar pero que no te dejaron o no fue posible.

Kiko, el niño que estoy interpretando de nueve años, previamente aleccionado por el mayor responde:

“Me gustaría hacer teatro (tal vez para compensar que fui un niño invisible) y estudiar algo de música. Mis padres me dijeron que esas dos actividades eran una pérdida de tiempo”

-El consultante vuelve a responder: Esos dos deseos insatisfechos, que no supieron darte, nos los vamos a dar en este momento a nosotros mismos. Aunque tengo casi 42 años, voy a vivir ese deseo que sigues manteniendo latente en tu interior. Me voy a matricular en un teatro de aficionados y voy a prestar más atención al tema de la música que quedó bloqueado.

(Entonces el Kiko mayor y el pequeño se funden en un abrazo)

Esto es verdaderamente sanador, parece un poco narcisista encontrarse con uno mismo, pero es útil.

Los mensajes son como flechas invisibles y veloces que llegan con una precisión exacta al blanco preciso: los ordenadores de estos dos arbolistas. Ahí está Estrella con su arco, diosa del olimpo, dispuesta a lanzar la flecha de hoy.

Sí hay veces que para sanar un conflicto que palpita en el presente, no hay más remedio que traer al aquí y al ahora algo que bombeó el corazón en el pasado. Puede que baste con que ese viaje en el tiempo se realice hasta un momento puntual de la historia del consultante, pero hay otras ocasiones en las que se debe retrotraer hasta varias generaciones atrás. Fíjate que Marina vive ahora sufriendo porque no logra ese embarazo que tanto desea. Con el acto de hoy le hago entender, primero con la razón, que en esa infertilidad psicológica, hay una razón psicogenealógica.

¿Te acuerdas de aquél taller “La lengua mágica” al que asistimos en Salamanca? Uno de los ponentes dijo algo que jamás olvidaré: la palabra más terrible del diccionario es “desamparo”. Todos nos hemos sentido desamparados en algún momento de nuestra crianza y eso se grava a fuego en nuestro ego emocional que se ancla en un estado permanente de indefensión y de pedido. Unos padres tardan en llegar a casa, o simplemente en cambiar un pañal, preparar un biberón, salen de viaje, comienzan a trabajar y lo dejan al cuidado de otra persona o el terrible primer día de un niño en la escuela infantil. Son pequeños episodios sin importancia para la complicada vida de los adultos, pero que para un bebé representan un tremendo trauma, pues temen por su supervivenia. Imagínate lo que sucede en un niño que es abandonado por sus padres en un orfanato. Es el desamparo con mayúsculas.

Las mujeres de un árbol donde ha habido madres que mueren en el parto, que tienen muchísimos hijos, niños que fallecieron de pequeños o algún niño abandonado, pueden costarles ser madres. Este último caso es el de mi consultante y se trata de una forma de expiar la culpa de aquella madre ancestral que cometió “el pecado”.   Con el acto que le recomiendo hoy, este daño estará perdonado y será libre para ser madre, con su pareja actual o con otra que tenga que venir, quien sabe. Una vez que Marina se sienta con permiso para gestar vida, puede que salga del todo de ese error de matrimonio en el que se haya presa.

Voy a contarte el acto: debe buscar el modelo del traje típico mexicano de una mujer rural de hace un siglo, los materiales necesarios y se lo confeccione ella misma. El único dato de su bisabuela biológica es su origen y aproximadamente el tiempo en que vivió. Se pondrá ese vestido y se dirigirá a un orfanato, donde dedicará 14 minutos a 14 niños y a cada uno de ellos les regalará una botella de leche de la que beberán un buen buche delante de ella. Luego llegará a una iglesia, dejará el traje de mexicana en un confesionario y se santiguará al salir con agua bendita.

Un beso veraniego para el arbolista que respira los aires del Mediterráneo

(Para seguir leyendo)

 

Si la familia abusa, la psicomagia sana marzo 31, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 11:50 pm


Psicochamanismo es una palabra larga que representa una forma de abordar los problemas en la que se actúa sobre el cuerpo, se basa en algunos de estos principios:

“Todo lo que conseguimos escondernos acaba manifestándose en nuestro cuerpo” Marianne Costa

“El cuerpo se crea como es mirado. Primero, responde a la mirada familiar y después, a la mirada social” Alejandro Jodorowsky

“Lo que es callado en la primera generación, la segunda lo lleva en el cuerpo.” Françoise Dolo

“Lo que aprendas por habérselo oído decir a otro, lo olvidarás fácilmente. Lo que aprendas con tu propio cuerpo, lo recordarás toda tu vida” Gichin Funakoshi

Día 29:

Ignacio se conecta con Estrella, desde la misma orilla del mar mediterráneo. Bajo un sol que calienta fuerte escribe en su portátil…

Un abrazo para la arbolista madrileña.

No puedo evitar sentir curiosidad por saber si Marina continuará con su trabajo de médico después de ese sabio acto psicomágico que le has recetado. Ya me lo dirás…Parece que el terror nos impide cambiar, que vivimos escondidos detrás de corazas emocionales. Una buena noticia es que si conseguimos liberarnos de las mismas nos convertiremos en seres humanos plenos y útiles a los otros.

En el ejercicio psicomágico que hoy voy a contarte, trataré de romper una de las corazas emocionales de Kiko para permitir que sus emociones fluyan con naturalidad. Le propongo que busquemos un abuso emocional para neutralizarlo. Con este ejercicio vamos a abrir el corazón. Abrir el corazón es desobedecer, aparecerá el miedo a ser excluidos de su “clan”. En nuestro cerebro reptiliano queda la idea de que si somos abandonados por nuestro clan moriremos, lo que no deja de ser una falacia…

Con rapidez me cuenta que desde muy pequeño, sus padres no pararon de repetirle: “si te portas bien, te amaremos”

-¡Ahí tenemos un abuso emocional! Ha sido sencillo de obtener y  estos son los pasos a seguir:

1.- Ha de escribir con un rotulador en un plato de cerámica el abuso emocional al que fue expuesto durante su infancia. En realidad lo que sucede es que sobre ese plato vamos proyectar todo lo que deseemos romper. Romper la coraza, es romper con la maldición. El plato es como el collar del tigre que llevamos puesto y que sólo nosotros podemos sacarnos de encima. Después lo envolvemos en un trozo de sábana para que cuando se rompa no se esparzan los trozos y se lo colocamos a la altura del pecho. En el momento de situarlo, Kiko debe sentir que esa coraza se expande por todo su cuerpo, deja de ser un simple plato…

2.- Después hay que mantener la coraza presionada sobre su pecho, dándole un tiempo para que la pueda incorporar y sentirla como propia (tocar es incorporar). A continuación empecé a dar pequeños golpes con la mano sobre el plato, golpes que van a ir subiendo en intensidad, hasta percibir que el mismo consultante nos da permiso para romper su coraza. Se puede romper el plato usando una piedra del tamaño de nuestro puño cerrado.

Este ejercicio es sencillo y muy liberador, es común que el consultante rompa a llorar, algo se ha roto…

3.- Finalmente los restos del plato roto deberá enterrarlos y plantar sobre los mismos una bella flor.

Un ejercicio de psicochamanismo, en el que hoy planteo actuar directamente sobre el cuerpo.

Estrella, con la banda sonora de los truenos y los fogonazos de luz salpicando tras los visillos de su apartamento, se dispone impasible a contestar el correo de su amigo:

Ignacio, San Pedro ha decidido cambiar los muebles del cielo y no veas el ruido que está haciendo. Otto ha desaparecido de mi vista desde hace rato, se ve que los gatos ven venir la tormenta antes que los humanos, y temo que la corriente eléctrica se corte de un momento a otro.

Sincrónicamente ambos hemos hoy tratado del abuso con nuestros consultantes. Me gusta como te has centrado en la energía emocional, partiendo esa coraza que le impedía expresarse. ¿Te acuerdas ese camarero tan frío que servía en la cafetería donde a veces desayunábamos, allí junto a la facultad? Siempre llevaba camisetas y camisas a rayas verticales. La insistencia de ese estampado, sus colores apagados y el grosor de esas líneas verticales, nos parecían siempre los barrotes de una triste celda.

Estamos muy acostumbrados a manejar el concepto de abuso sexual, pero este no es el único modo de robarle a un niño la libertad de ser quien es y de alguna forma engañarlo para complacer algún plan que sólo beneficia al adulto, o responde a algún terco plan del árbol. Se puede abusar en lo intelectual, no dejando que desarrolle su propio pensamiento y coartándole la expresión de sus ideas; en lo emocional, obligándole a callar lo que siente o demostrar lo que no siente; en lo creativo, anulando su talento y en lo material, obligándolo a comer lo que no quiere o invadiendo su espacio. El abuso puede manifestarse siempre por exceso o por defecto. Mi consultante refiere que se sintió abusada por sus padres en todos sus centros, sobretodo en el emocional y para ella diseñé este acto:

“Vas viajar a un campo de siembra con dos amigos tuyos, un hombre y una mujer a los que pondrás fotos de tu padre y de tu madre respectivamente en todos sus bolsillos. De la mano de “tu madre”, vas a caminar 4 minutos, en los que ella, con la otra mano, deberá ir arando una línea recta paralela a vuestro paso. Mientras te irás quejando con todas tus ganas de esos abusos. A grito pelado, si es necesario. El camino de vuelta, lo harás con “tu padre”, el cual, con la mano libre, irá esparciendo semillas por la tierra antes arada y te quejarás igualmente de todo lo que te hizo. Luego os reunís los tres a la sombra de un árbol y en una garrafa de 4 litros llena de agua, ellos van a echar cuatro chorros de colorante alimenticio: amarillo que llevaban encima, para simbolizar el abuso intelectual, rojo, el emocional, violeta, el sexual-creativo y verde el material. Ellos se despedirán de ti con un abrazo y tú caminarás sola esos 4 minutos, regando las semillas esparcidas por el padre, sobre la tierra que aró su madre, con el líquido de deshecho que, como estiércol, hará que algo nuevo vivo comience a nacer en el presente”

Un abrazo y te deseo un resultado muy favorable con ese potente acto de psicochamanismo, que como lo viví con mi cuerpo, puedo esperar de él una gran revolución sanadora.

(Para seguir leyendo)

 

Reflexiones desde el “árbol orgánico” marzo 30, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 11:11 pm

Ignacio se ha quedado muy asombrado al leer el último acto diseñado por su amiga madrileña. Un acto que está modelado en forma de “teatro sagrado”, que habla directamente al inconsciente y con el que se abrirán las puertas para resolver el problema de la locura.

Las conversaciones continúan, se avanza paso a paso sin desfallecer…

Día 28:

Ignacio abre el diálogo desde Barcelona

¿Recuerdas aquella asignatura que se llamaba “análisis del árbol orgánico”? En la que estudiábamos el significado de las secuelas que el árbol deja en nuestra personalidad y en nuestro cuerpo. Estas se manifiestan en nuestros gustos, muecas, respiraciones, posturas, dolores, etc. Fue muy interesante, aprendimos a leer simbólicamente todo lo que el cuerpo expresa, incluso a través de las enfermedades que padecemos. Problemas que debemos tratar como aliados que vienen en nuestra ayuda, ya que a través de los mismos el inconsciente llega a manifestarse y tenemos acceso a la sanación.

Hoy he desempolvado aquellos apuntes buscando la solución para un problema que me plantea Kiko. Una dermatitis que se originó en las cejas y que arrastra desde hace más de cuatro años. Dice que la solución que le dieron desde la medicina tradicional en forma de pomada es un tratamiento y en ningún caso una solución definitiva.

Le pregunto sobre lo que sucedía en su vida cuando se originó el problema, y me contesta que el punto de arranque fue el momento en el que sus padres repartieron la herencia entre él y su hermano.

En realidad parece que el hecho de dividir, de ser separado, es el origen de esa dermatitis. Los problemas de piel son problemas de inadaptación social.

Coger siete quilos de tierra de un campo del que tuvo que renunciar y llevarla a su piso. Comprar un macetero grande donde quepa esa tierra y plantar allí un rosal. Durante siete días, con tierra de esa maceta mezclada con agua bendita hará algo de barro para aplicárselo en las cejas.

Ese campo, que es el origen del problema, perteneció a su abuela materna que tuvo que viajar al extranjero y luchar mucho para poder pagarlo. Al ser el heredero de ese linaje, la protesta inconsciente se ha expresado en las cejas. Los siete kilos de tierra en su casa, sobre los que anidará un rosal son el símbolo de que no está separado y la tierra que lo enfermó es la que conseguirá sanarlo.

Veremos el efecto

Estrella se entusiasma con la creatividad de su compañero y así se lo hace saber en su siguiente mensaje.

Ignacio, cada acto que diseñas es una verdadera obra de arte, por bella y por útil, por tener poder sanador. La piel es nuestra frontera con el mundo, si no hay homeostasis, fluidez y equilibrio, la frontera acumula todo tipo de productos tóxicos que acaban afectando la salud.

Y de salud sigo hablando pues hoy he tratado con mi consultante el tema de su profesión que no es otra que la de médico de familia. En el análisis de su árbol, descubrimos que en ella, Marina, es pantalla de proyección de dos programas genealógicos: su bisabuelo ahogado en el mar (cada médico viene a curar una antigua herida) y su abuelo, médico marina que dejó a su madre huérfana a temprana edad.  Es grave que una persona no recuerde el momento en que decidió que camino profesional tomar. Cuando se vino a dar cuenta, ya tenía la bata blanca puesta, el fonendo colgado y una sala de espera abarrotada de pacientes esperando su dictamen y sus recetas. Marina no está disconforme con ser médico, pero a veces se siente robotizada en su profesión, como si fuese incompatible con otras actividades que pudiesen gustarle.

Le digo que, cuando se lo pueda permitir, se tome una semana de vacaciones y se alquile una casa en una ciudad similar a la que ella se crió, para instalarse esos 7 días. El primer día encerrará en una caja fuerte su bata, su fonendo y su título de medicina. Cada mañana, se vestirá de niña y hará lo que más le guste, sin restricciones. Al séptimo día deberá abrir la caja fuerte y decidir si quiere o no trabajar en la medicina”.

Si lo toma, lo vivirá a partir de este momento como una decisión consciente, no como una respuesta de lealtad a su árbol. Si lo deja, quizás en esos juegos, disfrazada de niña haya encontrado otra pasión oculta. Quién sabe…

Parece que todavía hay tiempo para que Ignacio coloque una respuesta, antes de apagar los ordenadores…

Marina es médico, al igual que lo fue su abuelo. Esta profesión siempre me recuerda al Quirón de la mitología, experto conocedor de enfermedades, remedios y maestro en todas las artes curativas. Pero no hay que olvidar que el Quirón de la mitología pagaba un precio por esa sabiduría. En algunos círculos se lo conocía por el nombre del “sanador herido”, capaz de curar a todos los que trataba, al mismo tiempo arrastraba una herida que percibía como incurable.

Como arbolistas somos conscientes de que los médicos están programados por su árbol genealógico para curar, buscando también su propia curación. El primer paso en este camino empezará cuando Marina reconozca su “Quirón”, cuando admita la existencia de ese miedo a sí misma que ha tratado de ocultar compensándolo a través de unas defensas escurridizas… Miedos que tú ya has visto encarnados en su árbol y que ahora con el acto psicomágico que has diseñado podrá empezar a resolver.

Un fuerte abrazo antes de apagar la luz

(Para seguir leyendo)

………

Imagen: James Jean

 

 

Dos frentes abiertos de par en par marzo 29, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 7:12 pm

dos-frentes

El capítulo de hoy tiene dos temas protagonistas, el ego material de Kiko que está a punto de ebullición para empezar a transformarse, y el ego intelectual de Marina que reparará una dura historia del pasado que se hace presente cada día en creencias locas que obstaculizan su camino.

Día 27:

Estrella ha saltado de la cama con una reflexión sobre los contratos infantiles

Buenos días Ignacio. Hoy me he despertado con una idea en la cabeza que quiero compartir contigo. Cuando la madre no quiere a los hombres, inconscientemente transmite una información a su hijo: “Si creces y te haces adulto, si te conviertes en hombre, dejaré de quererte”

Es algo que el niño percibe, aunque la madre no sea consciente de ello. Es un contrato infantil en el que el niño acepta quedarse como un adolescente perpetuo para no perder su amor…

Ignacio, también despierto, responde a la maga de la capital

Me parece una brillante reflexión, muestras lo que ocurre cuando se firman contratos infantiles que dicen que no van a crecer. Algo que me da pie para contarte nuevas cosas de mi consultante

Kiko confesaba, con bastante vergüenza, que no podía entender el motivo por el que sus testículos no bajaban, no ocupaban el lugar que la naturaleza había diseñado para ellos. Que parecían salir disparados hacia la garganta, llegó a pensar que tras operarlo de las amígdalas, sus testículos subían a ocupar ese lugar… Suena un tanto exagerado, pero demuestra el poder de un contrato firmado a los diez años.

Pero como de contratos ya hemos hablado lo suficiente y también sabemos lo que hay que hacer con ellos, pasemos a otra pregunta de Kiko:

¿Qué hacer cuando descubres que guardas ropa de hace veinticinco años? Junto con estas otras reflexiones que recaen sobre su ego material, incluso se permite especular sobre el significado de cada cosa:

-Mantengo en circulación un vehículo que tiene veinte años, es decir mantengo una vieja forma de circular por la vida, una forma de moverme que es adolescente. Cambiar el coche sería hacerme mayor y prescindir de mi identidad actual y de alguna manera eso no me interesa.

-Observo que mí móvil tiene diez años y no hay forma de jubilarlo, en realidad lo que hago es mantener la forma de comunicarme que tenía hace diez años, incluso los teléfonos de gente del pasado que ya no utilizo. Cargo con el peso de los viejos teléfonos, porque si los hago desaparecer sé que entrarán otros en su lugar que me obligarán a crecer y perder la esencia de lo que soy.

-Que en mi casa están los mismos muebles de siempre, son los que me mantienen atado a un nivel de consciencia que ya no tengo, pero me conforta la estabilidad de lo conocido frente a las infinitas posibilidades de lo desconocido.

La respuesta está en la pregunta, su ego material está bloqueado y como ves lo define a la perfección. ¿Qué puedo añadir? Hay una idea que ha heredado de su árbol que dice que las cosas son importantes si perduran en el tiempo. Cuanta mayor es su duración, Kiko lo asocia con que es de mejor calidad y se siente más orgulloso. Le cuesta introducir novedades en su vida…también en el aspecto material. No acaba de observar otros valores que son más importantes, como la belleza y la utilidad.

Se me ocurre un acto psicomágico, deshacerse cada día de una cosa e introducir otra que la sustituya en su lugar y que responda a los criterios que he comentado: belleza y utilidad.

Primero la ropa que no usa y comprar otra, después el móvil que debe adaptarlo a lo que busca que sean sus nuevas formas de comunicación. El coche debe ser otra pieza a transformar y los muebles a continuación.

Este es un acto de consciencia, para dejar lo que ha sido y empezar a construir los cimientos de lo que quiere que sea su nueva vida. Un acto sin prisas pero sin pausas…como la toma de consciencia y la actuación posterior a las mismas que evitan que nos instalemos en lo viejo.

Y esa maga, nada más leer el mensaje de Ignacio, comienza a teclear la respuesta. Sus dedos son diez pies de gacelas veloces corriendo por la pradera del teclado de su portátil.

Otro acierto más en el diseño de tus actos, esta vez con el ego material de Kiko. Las cosas que nos rodean tienen poder, como muy bien saben los chamanes. A veces, los objetos que compramos en un momento, adquieren las propiedades de ese momento y por eso no nos queremos deshacer de ellos, porque nos creemos que contienen a las personas que faltan, la edad que teníamos, el lugar donde estábamos. El sustituirlos por otros, nos hará siempre sentirnos en el presente.

Te contaré lo más brevemente posible lo acontecido hoy en la sesión con Marina. Nada más entrar ésta por la puerta, noté por el brillo de sus ojos que me anunciaría una buena nueva. Se sienta, abre su bolso ovalado, que se me apareció como un enorme himen a punto de parir esa buena noticia, y sí, el bolso alumbró un feto en forma de papelotes impresos.

-Aquí está- pasó directamente a decir Marina la partera- una trascripción de la historia clínica de mi bisabuela Soledad María. Mis pesquisas en la red han dado frutos. Una enfermera, una vez conseguidos los permisos legales, se ha dedicado durante siete días a hacérmelos llegar vía correo electrónico. 

Le propuse,

-Pasa a leerlos, cuatro veces, pero… levántate de la silla y sostén el informe con la mano derecha. La izquierda la pondrás en la primera lectura sobre tus pies descalzos, la segunda sobre tu cabeza, la tercera sobre tu corazón y la tercera sobre tu sexo.

Tardamos 40 minutos en este ejercicio de lectura, en la que quise que sus pies, su cabeza, su corazón y su sexo se implicaran en esa historia, junto con las energías que representan respectivamente: la material, la libidinal, la emocional y la intelectual.

Como arbolistas, sabemos que el contenido del delirio esquizofrénico de una bisabuela que fue violada por su psiquiatra, que además es bisabuelo desaparecido, es un dato fundamental para sanar ese árbol. En esa locura está parte de la locura de mi consultante, y gran parte de la estructura de relaciones que mantiene con los hombres y con la maternidad.

Para no extenderme demasiado, te diré que Soledad María padecía un delirio de falsa identidad que como su nombre indica consiste en creerse alguien que no se es. En su caso, se creía un ser celestial, eterno, sin sexo, inmortal y a veces invisible. A su psiquiatra, le apasionó tanto el caso que dirigió torpemente su terapia hacia la toma de consciencia de sus caracteres físicos femeninos. De tanto concentrarse en ellos, comenzó a obsesionarse, hasta el punto de que fue él el que perdió la cordura y el control. Abusó de ella vilmente y la dejó embarazada.  Así se arruinó el delirio de María Soledad: los ángeles no paren niños. Terminó suicidándose después de dar a luz. La desconfianza en los hombres y el rechazo a la maternidad, corrieron como agua sucia hacia los sustratos del árbol. Puede que ya te imagines el acto que le recomendé:

“Vas a vestirte de ángel y a ponerte así delante de la tumba de tu bisabuela. Conducirás desde tu casa los kilómetros que sean necesarios así vestida. Lleva en una bolsa un vestido femenino, 9 muñecos bebés, uno por cada mes de embarazo, y un esqueje de manzano preparado para ser plantado. Paséate primero por el psiquiátrico donde estuvo tu bisabuela vestida de ángel, regalando los 9 bebés a los 9 hombres que te encuentres, diciéndoles a cada uno de ellos que serán buenos hombres y buenos padres. Luego, encamínate al cementerio donde está enterrada tu bisabuela y dile que ella era un ángel, pero también una mujer, que se pueden interpretar innumerables personajes, ser de todo, no hay nada incompatible. Te desnudas, entierra el vestido de ángel y planta sobre él el manzano, como símbolo de la maternidad. Te vistes de mujer muy femenina y regresas a casa,  conduciendo así vestida”.

Le va a llevar tiempo realizar este acto y deberá avisar en el psiquiátrico de su “teatro” para que no la confundan con una nueva paciente… pero será sanador ¿no crees?

Habrá que esperar hasta mañana para leer la respuesta de Ignacio, que parece que se ha quedado sin pilas.

(Para seguir leyendo)

 

Lo que Kiko aprendió de su zapato

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 12:19 am


La creatividad de los psicomagos no tiene límites. Una a una, van despojando las capas de identidades falsas con que cubrieron a los consultantes sus respectivas familias. Caparazones pesados  que les impiden vivir con autenticidad. Hoy Ignacio tratará la relación entre el dinero y el sufrimiento para ganarlo, mientras que Estrella profundizará sobre la obediencia del cuerpo a las órdenes paternas.

Día 26:

Los ordenadores de los dos arbolistas se conectaron a través de un puente invisible, que se activa y desactiva a completa voluntad.

Un beso para la sabia arbolista que introduce nuevos materiales en los actos psicomágicos. El plomo en la suela de los zapatos es un peso que obligará a recordar continuamente a tu consultante que las prisas no son tan necesarias como nos hacen creer.

Recuerdo que en la facultad teníamos un profesor que siempre llevaba los mismos zapatos, los remendaba y continuó usándolos por más de diez años. Decía que en esos zapatos estaba toda su infancia, por eso no quería desprenderse de ellos…

El acto psicomágico que voy a contarte hoy también se relaciona con los zapatos, pero en otra forma. Resulta que Kiko, por su trabajo relacionado con el mundo del diseño, hay ocasiones en las que asesora a importantes empresas y una hora de su trabajo vale mucho dinero. Me confiesa que le cuesta horrores cobrar ese dineral por una hora…que en el fondo sabe que tiene un problema con el dinero y le gustaría resolverlo.

Le he dicho que es sencillo, en su familia de agricultores se trabajaba de Sol a Sol. Había una idea de dinero digno, el ganado con mucho sudor y sufrimiento que le transmiten todos sus ancestros. Esa idea se enfrenta a su realidad actual, la del dinero fácil y abundante que fluye sin cesar.

Le propongo un sencillo acto que realizará durante una semana para demostrárselo, para entender esa dinámica.

Le digo que cuando esté en esas sesiones de una hora que cuestan tanto dinero, lleve dentro de sus zapatos dos pequeñas piedras que le van a molestar al andar. Entonces observará como a la hora de cobrar lo hace sin problemas, porque habrá añadido el ingrediente que faltaba: el sufrimiento. (Bajo ningún pretexto debe quitarse esas piedras)

Me contesta que intuye que algo de eso hay…

Uno, dos, tres… doce y trece escalones. Saca la llave y abre la puerta de entrada a su apartamento y, con el dedo índice derecho en posición de encender, Estrella se acerca a su portátil con ganas de comunicarse con su amigo Ignacio.

Es muy bueno ese acto de “la chinita en el zapato”. Nada mejor para aprender que recibir con el cuerpo la información, con dolor o con placer, asociada a otro tipo de mensaje. Sobre ello hay construida toda una teoría…

Hablando del cuerpo, hoy ha sido el primer día que mi consultante me ha dado un no rotundo a mi propuesta psicomágica. Hablando del ego material, se me quejaba de su delgadez, sobre todo de sus pechos poco desarrollados que a veces le hacían sentirse inferior al resto de mujeres. Ya sabemos que una mujer deseada como Marina, la mayor de su hermandad, esperada como chico y que además su padre le transmitió la idea de que ser mujer era un error de la naturaleza, por lo de emocionales, sensibleras y ñoñas. Esto produce un efecto inmediato en el desarrollo puberal de la hija y uno de los efectos es que las mamas se quedan infantiles, como a medio camino de su desarrollo. Ante la queja de Marina, le dije que conocía un remedio psicomágico infalible para hacer crecer las mamas en sólo 21 días. Consiste en aplicarte grasa de vaca que deberás comprar en un matadero en ambos pechos y luego cubrírtelos con piel de ubre seca. Dormirás con esa cataplasma las 21 noches. La mente de Marina es muy rápida. Se imaginó lo que suponía todo eso en milésimas de segundos: “nada de eso, prefiero quedarme con mis dos benditos senos del tamaño exacto que tienen ahora, que tampoco están nada mal”. Terminamos con una carcajada…

La verdad es que mi intención era esa, transformar la queja en la risa, la devaluación en agradecimiento. Eso también es magia

Ignacio cuenta una historia relativa al dinero

La magia tradicional siempre ha usado ese mismo principio que has aplicado de forma tan sabia con Marina. Formulando ejercicios que resultaban extremadamente difíciles, tanto que el consultante acababa aceptando su realidad.

Antes de apagar el ordenador me apetece contarte una historia en la que se demuestra que no todo se puede comprar con dinero. Muy útil para algunos consultantes que están apegados a lo material. Este es el cuento:

La muerte se presentó frente a un rico terrateniente y le dijo que su tiempo en esta vida se había terminado. El terrateniente reaccionó con rapidez y trató de comprar con la mitad de su fortuna una hora más.

-La muerte no aceptó ese trato…

A continuación, el terrateniente ofreció toda su fortuna por un minuto más de vida.

-La respuesta de la muerte fue otro rotundo no.

De ahí quedó la enseñanza de que debemos aprovechar nuestro tiempo en la vida, ya que cuando llegue nuestra hora ni todo el dinero del mundo nos permitirá vivir un minuto más.

El cuento actúa como un “acto psicomágico”, es como el caballo de Troya, llevando información encubierta al inconsciente.

Este cuento también me sirve para darte las buenas noches.

(Para seguir leyendo)

 

Música, baile y contratos marzo 27, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 10:49 pm



En la capital española, muy cerquita de la Plaza de la Luna, hay una mujer que disfruta recibiendo y enviando mensajes a un hombre que vive en el la ciudad condal, próximo a la Plaza de Levante. El contenido de los mismos es mágico como la luna y transformador, como el viento de levante.

Día 25:

Estrella abre su portátil:

Buenas noches Ignacio, una vez leí que el 90% de las decisiones que toma un ser humano en la vida, las hace en base al miedo, cuando lo más coherente sería hacerlas en base al deseo ¿no? Son los mecanismos de evitación y acercamiento. ¿Cuáles ponemos más en marcha? Estoy contigo cuando afirmas que el miedo de los padres se transmite a los hijos, es algo automático. Creo que en el pack de la lengua materna, van incluidas las creencias y los temores de varias generaciones, se maman al tiempo de tantos otros “alimentos”.

Mi consultante y su árbol van a bailar una sevillanas psicomágicas, es decir, una danza de pasión aflamencada, estructurada en cuatro partes: una para el ego intelectual, otra para el emocional, otra para el libidinal y otra para el material. El objetivo es sanar a fondo las falsas identidades que en cada uno de sus centros se han grabado a fuego. En todos ellos vuelve a estar presente el nudo sado-masoquista y es por eso que le he propuesto que componga una desenfadada melodía, en la que en cada una de sus cuatro partes, exprese lo que desea dejar y lo que desea tomar, en el contenido de esas cuatro energías de nuestra dimensión psíquica.

Una vez compuesta la letra, deberá grabarla y dirigiese a un a un tablado en el que le pedirá a un bailarín que sea su pareja de baile y que se preste a introducirse las fotografías de los ancestros de aquella en los bosillos. Bailaran la sevillana, Marina y “su árbol”, y terminarán con el aplauso que previamente pactará con las personas que estén en el local.

Música y ritmo alegres para una mujer a la que se le va notando otro brillo en la mirada.

Ignacio también se conecta:

Veo que has introducido la música y el baile en tu último acto, siempre desbordante de creatividad. Me encanta tu capacidad para diseñar actos, en los que nunca te repites. Cada acto se convierte en una obra única y deliciosa.

El que te voy a mostrar a continuación es un ejemplo para disolver la negatividad de las etiquetas que nos han repetido desde siempre y que sin duda nos condicionan. No deja de ser muy curioso que a Kiko le dijeran durante muchos años que no se casara, que no se hiciera novia, que no hiciera su vida al margen de la familia…

Como acto psicomágico, le digo que escriba todas esas etiquetas negativas y que las firme con una gota de su sangre para enterrarlas y plantar allí algo muy bello. Con este sencillo acto se liberará de esas maldiciones.

A Estrella le encanta la noche, el mejor momento del día para reencontrarse con ella misma y entregarse a sus aficiones. El silencio nocturno lo rompe el tintineo de la campana que anuncia el mensaje de Ignacio.

Me ha gustado mucho ese acto en el que las etiquetas negativas terminan siendo abono de una bella planta. El inconsciente de tu consultante entenderá que esos contratos quedan enterrados para siempre.

Marina viene a su sesión de hoy con una sonrisa que refleja que la psicomagia le está cambiando la vida. Hoy la he invitado a realizar un acto sencillo pero contundente. Como es una mujer que siempre va con prisas, presa de su reloj, de su móvil y de su agenda, deberá fabricarse unas suelas de plomo que se puedan aplicar a sus zapatos y los decorará con puntos, símbolos de pausa (la pausa en la lectura). Caminará con ellos un día entero, realizando sus actividades cotidianas. Al terminar la jornada, los dejará debajo de su cama y cuando despierte, los tomará y se lo regalará, junto con un reloj hecho de chocolate, al primer ejecutivo que pase por su lado.

Un beso. Mañana más…

Y fue el sonido de la tecla de “enviar” lo último que se escuchó en la estancia de Estrella aquella noche.

(Para seguir leyendo)

 

Se oyen risas en los despachos de los arbolistas marzo 26, 2009

Archivado en: Lo que no se aprende en las facultades — planocreativo @ 10:48 pm

 

Los arbolistas siguen avanzando tramo a tramo por la árida superficie de los árboles de los consultantes, con una  meta bien definida: la de conectarlos con su finalidad en la vida. Para ello deben desatar viejos nudos y hoy veremos como el sentido del humor, las risas, la alegría y el buen ánimo son los mejores aliados para la sanación.

Día 24

Estrella inicia la conversación, mostrando su acuerdo con el último acto psicomágico diseñado por su amigo:

Algo me dice que ese acto va a ser realmente transformador para Kiko. No dejo de reconocer que será duro de ejecutar y, como en el caso de Marina, puede que tu consultante se resista a dar el paso durante algún tiempo, pero terminará haciéndolo y alegrándose de ello.
Es cierto que tendemos a estar emparejados siempre. Nacemos de una pareja y naturalmente vamos a unirnos a una persona con la que hacer nacer nuevos proyectos, el par es la esencia de la creación. No existe la soltería, no hay solteros ni solteras, ni divorciados ni divorciadas, sólo hay parejas fantasmas, invisibles, camufladas, especiales, atípicas… lo importante es que sean parejas elegidas desde la libertad de ser lo que uno es y no la impuesta por ningún nudo del árbol. Por eso tu acto me parece genial, e intuyo que Kiko va a encontrar una pareja y que lo amará de verdad. Quién sabe lo que la vida le traerá después de pasar por la experiencia de la psicogenealogía y la psicomagia.

En la visita de hoy hemos tratado el tema del divorcio. Mi consultante sabe que su relación está caducada desde hace tiempo y es un foco de sufrimiento en su vida. El estudio de su árbol genealógico le ha hecho ver claro por qué eligió a esa pareja y por qué ha mantenido esta relación a pesar del hastío. La comprensión de la esencia del nudo sado-masoquista ha sido el detonante final para la toma de decisión.

La risa puede servir de antibiótico eficaz contra la bacteria que es ese nudo… que siempre visualizo de color rojo. La he animado a que busque un chiste por cada pareja de su árbol, relacionado con la historia de sufrimiento que padecieron, incluida la suya con su marido. Confeccionará un árbol con estos chistes escritos y lo pondrá en el tablón de corcho de cualquier servicio de atención municipal a víctimas.

Este acto le ha parecido más factible que el de la falda. No dudes de que te mandaré una copia de ese collage chistoso anti nudo rojo.

Un beso al arbolista del mediterráneo.

A Ignacio le cambia la cara cuando lee el acto diseñado por su amiga:

Estrella, te superas con cada acto que diseñas. Me parece genial trabajar el nudo sado-masoquista desde la risa y la felicidad. Cada chiste es una historia iniciática que se puede conectar con la historia de las parejas del árbol de tu consultante. Me encantará leerlos.

Voy a contarte el siguiente acto de nuestra particular máquina sanadora. Este podría titularse como: ¿a qué tienes miedo? Porque eso mismo es lo que vas a realizar

Kiko vive repitiendo una serie de rutinas, una de las más curiosas es un límite espacial del que no se atreve a salir. Dice que a su madre le sucedía lo mismo, sentía angustia cada vez que se lanzaba a descubrir nuevos territorios, como un infundado temor a perderse. Un miedo paralizante. No he podido evitar relacionarlo con el hecho de que nacer a los diez meses causa algunos traumatismos emocionales y físicos. Entre otras cosas, la cabeza ha aumentado de volumen, lo que sin duda dificulta la salida al exterior. Después, cada nuevo nacimiento repite la misma dinámica y el mismo sufrimiento. (Más adelante le hablaré del masaje de nacimiento, muy necesario en estos casos).

Mi respuesta en tono positivo es que esos límites espaciales son comunes en el 70% de la población, hay estudios que confirman que nos movemos en un círculo de un radio aproximado de 50 Km. Salir de ese espacio marcado es como lanzarse a un viaje de aventuras, salimos de nuestro territorio. Parece que el miedo no es sólo suyo, también es el que su madre le proyectó durante toda su vida. Por ese motivo Kiko siempre ha viajado en grandes grupos en los que no tenía que tomar ninguna decisión, sólo dejarse conducir y disfrutar de lo que veía.

Le he dicho que va a resultar muy sencillo romper esa barrera psicológica. Le propongo un acto que no es psicomágico, pero que puede ayudar a liberarse. Una tarde cogerá su coche y conducirá hasta una ciudad en la que nunca haya estado. Para empezar será suficiente con una distancia de un centenar de kilómetros, rompiendo un pequeño límite psicológico. Una vez en la misma callejeará con su coche sin importar si se pierde o se desorienta dentro de la misma. Cuando se canse aparcará y buscará una cafetería donde poder tomarse un delicioso pastel.

El objetivo es que interprete que conducir su coche es también una metáfora de dirigir su vida. Es fundamental saber hacia dónde se dirige, su finalidad. Siguiendo la metáfora, al dirigirse con su vehículo hacia un lugar concreto, será capaz de capear todas las dificultades que le surjan en el trayecto. Pero tampoco debe temer perderse o equivocarse ya que siempre se puede rectificar y aprender de ese error.

Kiko confiesa que hay ocasiones en las que conduciendo se siente como una gota de agua arrastrada en una dirección desconocida. Que le encanta tenerlo todo bajo control, estudiado y medido hasta los mínimos detalles. Aunque en el fondo comprende que esa obsesión por la perfección es paralizante.

Reflexionando sobre este tema veo que los límites espaciales también se pueden romper desarrollando nuestra imaginación. Le he contado algunos ejemplos que nos daban en la facultad y que nosotros poníamos en práctica.

¿Los recuerdas?
-Salir de su casa por la mañana y actuar durante todo un día como si fuéramos las personas más atractivas del mundo.
-Salir de casa como si tuviéramos 1.000 millones de euros en el banco.
-Actuar durante un día como si dispusiéramos una consciencia cósmica.

En ese punto Kiko afirma: “¡Me muevo en un radio de 50 kilómetros y se que lo puedo aumentar a 500 o a 5000 Km!”

Y hemos terminado riéndonos con grandes carcajadas.

(Para seguir leyendo)

 

 
Seguir

Recibe cada nueva publicación en tu buzón de correo electrónico.

Únete a otros 48.748 seguidores