
Alejandro Jodorowsky:
A) Hoy domingo, para gozar de este sagrado descanso, vamos todos a convertirnos en poetas de la antigua China.
B) Estos poetas abandonaban la civilizacíon y se iban a vivir, solitarios, en la montaña del Té, junto a un lago, en una pequeña cabaña.
C) Olvidaban la religión, la política, la seducción, la fama, la riqueza. Comían plantas silvestres y peces del lago. Bebían vino de arroz.
E) Saboreaban la experiencia del instante presente contemplando al mundo como si fuera un templo.
Los poetas de esa época escribían en forma anónima. El arte sagrado es anónimo. Lo que firmas lo conviertes en tu espejo.
¿Qué poetas son?
Para ti he elegido 15 frases de estos poetas desaparecidos hace ya muchos siglos. En ellas todo se hace simpkle, luminoso y profundo.
1) No tengo calendario. La estación fría ya termina. ¿Qué año es? Lo ignoro.
2) Habitualmente la luna delante de la ventana es siempre la misma, pero cuando el ciruelo florece, ¡que diferencia!
3) No salgo de la cabaña, no por miedo al frío penetrante, sino para no pisotear la sombra del ciruelo en flor.
4) Los pájaros se han ido lejos de las montañas, en los senderos se han borrado las huellas de los hombres, yo me paseo, solitario en mi barca.
5) Sólo el viento, antiguo conocido, entra sigilosamente por la puerta y hojea un libro. ¿Todavía yo sé leer?
6) Cuanto frío, cuanta lluvia. ¿A quién le diré mi secreto? En mi pecho siempre ha habido una primavera plena de sol.
7) Este cuerpo ilusorio me pide que me ocupe de él. Voy a bañarme.
8) Ninguna huella de un problema oscurece mi corazón. No he habitado en vano ochenta años en este mundo.
9) En una encrucijada de caminos antiguos, solo, de pie, casi ocultando al sol de la tarde, voy a contar a la gente que pasa: ninguna.
10) Detesto las grandes casas, son frías y hostiles. En mi pequeño cuarto el perfume suave de un incienso dura todo el día.
11) Beodo, viejo, riendo solo como un loco, con mi bastón de bambú escribo un poema en la tierra.
12) Cuando era niño, yo amaba los libros. El arroz se enfriaba. Me llamaban a comer. Yo no oía. ¿Un niño sordo leerá estas líneas?
13) No me averguenzo de no tener nada que hacer. Sentado bajp un árbol, escucho pasar al viento.
14) No he cerrado la pequeña ventana a tiempo. Un viento violento hace volar una bandada de pétalos de flores y hojas cubiertas de poemas.
15) Los cabellos blancos, sentado en posición de loto, rodeado de flores amarillas, sueño que me convierto en mariposa en medio de su perfume.
Embriagados de poesía, felices, gozaban de la belleza de la Naturaleza. Su única doctrina era “no hacer nada de especial”.
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Agradecemos mucho vuestros comentarios. ¡Un abrazo a TOD@S!