
“El pasado no existe, así como tampoco el futuro. Hay un gran presente que nos inunda. Para mí no hay nadie actualmente más presente, por ejemplo, que un Ramón Llull, quien propuso unir las tres religiones monoteístas gracias a un arte combinatorio. Ars Magna Combinatorio. ¿Que mejor solución para los conflictos mundiales que hay en este momento? Lo interesante del arte es que produce objetos que sobrepasan el tiempo limitado de una vida humana. García Lorca decía que nada se creaba sino que se descubría. Todo es permutación. Filósofos como Demócrito, Epicuro y Lucrecio: sostenían que existían los átomos y el vacío. Y que el tiempo es coincidencia de coincidencias, accidente de los accidentes “symptoma symptomatom”. Borges decía “el tiempo era un tigre que me devora, pero yo soy ese tigre”. Lo que ha sido será siempre pero de otra manera. Por eso la alucinación y el pasado se parecen, son primos.
Todo se crea por diferentes tipos de combinaciones. Como el alfabeto, 24 o 26 letras, número limitado que se interrelaciona para dar diferentes e ilimitados resultados. El universo tiene doce paredes o dimensiones, según recientes cálculos, y dentro de eso se dan bellas combinaciones como la mariposa, el urogallo o la galaxia Andrómeda. No necesitamos el infinito que no es más que otro concepto metafísico de la resaca platonista. Sócrates mismo no era platónico. Escuchaba voces como buen esquizofrénico, aunque en la Grecia de esa época los llamaban “acusmatas” y los escuchaban en vez de encerrarlos en hospicios.
No hay una memoria acumulativa. Ciertos poetas como Abulafia o Gitakilla alcanzaron un nivel tal de combinatoria fonética que no se ha vuelto a lograr. En el siglo XX gente como Joyce, Ghérasim Luca, Yurkiévich, Girondo, Vallejo y unos cuantos más en otros siglos. Cada uno avanzando y plantando un árbol para que los que vienen puedan ubicarse en la marea pneumática de la creación, orientándose gracias al vapor que se desprende de sus sombras. En el fondo el tiempo no es más que una sutileza del espacio. De ahí la importancia del sonido, en uno de los pensamientos hindúes, existen los cuatro elementos (aire, tierra, agua, fuego), más el éter, que es donde viven los dioses, y sólo el sonido puede viajar a través del éter.
Ahora estoy trabajando con médiums que me ponen en contacto con poetas que vendrán en el supuesto “futuro” y con los cuales quiero aprender y dialogar.”
Martín Bakero en “Periódico de poesía”
ENTREVISTA COMPLETA
Imagen tomada de LANZALLAMAS.ORG

“Viceversa”, de Martin Bakero (ed. à Hélice)
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