PLANO CREATIVO

DESTINOS IMPUESTOS abril 4, 2013

Archivado en: 365 cuentos de plano creativo,Alejandro Jodorowsky — Carmen Sol @ 11:27 pm
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destino

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Almanaque sanador - Plano Creativo & Delia Govantes

  PDF: www.almanaque.colofon.es

Más artículos sobre el destino:

¿Eres obediente o valiente?

¿Qué es el destino, visto desde la perspectiva de la psicogenealogía?

Liberar los destinos prefijados

Las personas extraordinarias se consideran responsables de sus elecciones, acciones y destino.

El “futuro” construido por una mente que desea tener para ser o tiene miedo de perder, es siempre catastrófico

El destino de la raza humana

Cuentos:

¿El destino?

¿Carácter es destino?

Más sobre el destino:

Cristóbal Jodorowsky: Tener acceso a nuestro destino prefijado…

El destino y la familia

El premio, la casa diez…

 

Respecto al destino ¿Eres obediente o valiente? septiembre 30, 2012

Archivado en: Citas,Consciencia — Carmen Sol @ 11:56 am
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Alejandro Jodorowsky: Antes de nacer fuimos algo, como algo seremos después de morir. Ese algo supone una energía que nos hace nacer con una misión determinada. Nacemos con un destino pero hay otro que nos creamos con nuestras acciones.

Lo que llamamos “destino” ¿Es un programa genealógico al que obedecemos de forma inconsciente?

Cristóbal Jodorowsky: La psicogenealogía nos muestra cómo los comportamientos de cada individuo están profundamente marcados por su contexto familiar, social, histórico-cultural y universal.

Definirnos es obedecer. Cada vez que decimos “yo soy tal y tal…”, estamos siendo fieles al destino impuesto por el árbol genealógico. Continuamente nos definimos con etiquetas que nos coloca la familia, pero definirnos es limitarnos, es no darnos la oportunidad de cambiar. A cada instante mutamos, lo que éramos hace un minuto, ya no lo somos y lo que somos cambiará en el minuto siguiente, ¿por qué ese empeño en fosilizar lo que somos?

Juan Trigo: Tu eres tu propio destino, tu propio camino, tu propia libertad. Los maestros son peregrinos en este planeta, como tu. Intercambia con ellos, pero la decisión de vivir es tuya. No esperes que la felicidad venga del exterior. Nadie puede hacerte feliz. Solo tu y tu ejercicio de tu propia libertad que, como su nombre indica es particular y distinta para cada uno.

M. Buber: Destino y libertad se hallan solemnemente prometidos el uno al otro. Sólo el hombre que hace de la libertad algo real para él encuentra al destino. A ese hombre el destino se le aparece como una réplica de su libertad. El destino no es su límite sino el cumplimiento; libertad y destino enlazados dan un sentido a la vida. A la luz de este sentido, el destino, ante la mirada antes tan severa, se suaviza hasta el punto de parecerse a la Gracia misma”


¿Qué es el destino, visto desde la perspectiva de la psicogenealogía?

Liberar los destinos prefijados

Las personas extraordinarias se consideran responsables de sus elecciones, acciones y destino.

El “futuro” construido por una mente que desea tener para ser o tiene miedo de perder, es siempre catastrófico

El destino de la raza humana

Cuentos:

¿El destino?

Destinos impuestos

¿Carácter es destino?

Más sobre el destino:

Cristóbal Jodorowsky: Tener acceso a nuestro destino prefijado…

El destino y la familia

El premio, la casa diez…

 

¿A qué esperas para iluminar tu vida? septiembre 16, 2012

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,JODOROTWEESTSKYZADOS — Carmen Sol @ 1:18 am
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Alejandro Jodorowsky en Twitter, Alejodorowsky

 

 

¿Existe el destino? septiembre 4, 2012

Archivado en: Astrología,Brontis Jodorowsky,Citas,Juan Trigo — Carmen Sol @ 12:04 pm
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Alejandro Jodorowsky: Antes de nacer fuimos algo, como algo seremos después de morir. Ese algo supone una energía que nos hace nacer con una misión determinada. Nacemos con un destino pero hay otro que nos creamos con nuestras acciones.

Lo que llamamos “destino” ¿Es un programa genealógico al que obedecemos de forma inconsciente?

Cristóbal Jodorowsky: La psicogenealogía nos muestra cómo los comportamientos de cada individuo están profundamente marcados por su contexto familiar, social, histórico-cultural y universal.

Definirnos es obedecer. Cada vez que decimos “yo soy tal y tal…”, estamos siendo fieles al destino impuesto por el árbol genealógico. Continuamente nos definimos con etiquetas que nos coloca la familia, pero definirnos es limitarnos, es no darnos la oportunidad de cambiar. A cada instante mutamos, lo que éramos hace un minuto, ya no lo somos y lo que somos cambiará en el minuto siguiente, ¿por qué ese empeño en fosilizar lo que somos?

Juan Trigo: Tu eres tu propio destino, tu propio camino, tu propia libertad. Los maestros son peregrinos en este planeta, como tu. Intercambia con ellos, pero la decisión de vivir es tuya. No esperes que la felicidad venga del exterior. Nadie puede hacerte feliz. Solo tu y tu ejercicio de tu propia libertad que, como su nombre indica es particular y distinta para cada uno.

M. Buber: Destino y libertad se hallan solemnemente prometidos el uno al otro. Sólo el hombre que hace de la libertad algo real para él encuentra al destino. A ese hombre el destino se le aparece como una réplica de su libertad. El destino no es su límite sino el cumplimiento; libertad y destino enlazados dan un sentido a la vida. A la luz de este sentido, el destino, ante la mirada antes tan severa, se suaviza hasta el punto de parecerse a la Gracia misma”

“EL DESTINO NO EXISTE”, JUAN TRIGO

Liberar los destinos prefijados

Las personas extraordinarias se consideran responsables de sus elecciones, acciones y destino.

El “futuro” construido por una mente que desea tener para ser o tiene miedo de perder, es siempre catastrófico

El destino de la raza humana

Cuentos:

¿El destino?

Destinos impuestos

¿Carácter es destino?

Más sobre el destino:

Cristóbal Jodorowsky: Tener acceso a nuestro destino prefijado…

El destino y la familia

El premio, la casa diez…

 

¿La meta es el camino? agosto 17, 2012

Archivado en: Juan Trigo — Carmen Sol @ 7:51 am
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“Hace 40 años me puso un buen ejemplo Emilio salas, mi maestro en astrologia y artes ocultas cuando le pregunté eso mismo. Tomó de la estanteria una cajita de esas típicas de los países árabes que están grabadas con pequeñas piezas de marfil y madera para construir uno de esos complicados dibujos tradicionales del Islam y me dijo. Cuando tu quieres hacer un trabajo como este tienes que saber muy  bien adonde vas, la meta de ese camino, lo cual incluye trazarte una plantilla sobre la base para que las piezas se dispongan seguntus deseos, la meta, pero si no le pones atención a la hora de colocar una a una las piezas, el camino, jamás lograrás este efecto de perfección geométrica que has deseado antes de empezar el trabajo, al iniciar el camino.”

Juan Trigo en el foro de su blog “El destino no existe

 

Tu niño necesitó crear una “careta” para sobrevivir agosto 13, 2012

Archivado en: Juan Trigo — Carmen Sol @ 6:45 am
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“El niño necesita crear otro yo, una careta. Y eso porque los adultos de su entorno esperan de él algo que no es, requieren un orden que no es el suyo, unas respuestas a preguntas que no puede entender, comportamientos cuya estructura ideológica o social no corresponden en absoluto a su naturaleza instintiva. (…) Entender esto es el primer paso para desenmascarar esa careta, también llamada Ego, pero al hacerlo hay que observar una precaución. Esa careta permitió al niño sobrevivir en su entorno hostil y contradictorio con su verdadera naturaleza, y por lo tanto es aconsejable a lo largo del trabajo de ese des-cubrimiento hacerlo dándole las gracias interiormente. Con amor y gratitud, pero con firmeza, puesto que una vez hemos descubierto que ya no nos hace falta, entonces hay que quitársela sin miedo. Aunque también, como seguimos en este planeta no es prudente ir por el mundo alardeando de habernos quitado la careta, porque vamos a ser blanco de la ira e incomprensión de quienes aún no saben que llevan su careta.

Juan Trigo, en “El destino no existe (aunque lo parezca)”

Imagen: Oleg Dou

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Eso que llaman destino eres tú mismo agosto 12, 2012

Archivado en: Claudio Naranjo — planocreativo @ 11:24 am
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Claudio Naranjo ‏@ ClaudioNaranjoo

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Alejandro Jodorowsky: Antes de nacer fuimos algo, como algo seremos después de morir. Ese algo supone una energía que nos hace nacer con una misión determinada. Nacemos con un destino pero hay otro que nos creamos con nuestras acciones.

Lo que llamamos “destino” ¿Es un programa genealógico al que obedecemos de forma inconsciente?

Cristóbal Jodorowsky: La psicogenealogía nos muestra cómo los comportamientos de cada individuo están profundamente marcados por su contexto familiar, social, histórico-cultural y universal.

Definirnos es obedecer. Cada vez que decimos “yo soy tal y tal…”, estamos siendo fieles al destino impuesto por el árbol genealógico. Continuamente nos definimos con etiquetas que nos coloca la familia, pero definirnos es limitarnos, es no darnos la oportunidad de cambiar. A cada instante mutamos, lo que éramos hace un minuto, ya no lo somos y lo que somos cambiará en el minuto siguiente, ¿por qué ese empeño en fosilizar lo que somos?

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“El destino no existe”, Juan Trigo

¿Qué es el destino, visto desde la perspectiva de la psicogenealogía?

Liberar los destinos prefijados

Las personas extraordinarias se consideran responsables de sus elecciones, acciones y destino.

El “futuro” construido por una mente que desea tener para ser o tiene miedo de perder, es siempre catastrófico

El destino de la raza humana

Cuentos:

¿El destino?

Destinos impuestos

¿Carácter es destino?

Más sobre el destino:

Cristóbal Jodorowsky: Tener acceso a nuestro destino prefijado…

El destino y la familia

 

 

Nuestro nombre es el primer contrato con el que cargamos julio 24, 2012

 

Cuando bautizamos a un hijo debemos saber que junto con el nombre le pasamos una identidad. Evitemos por tanto los nombres de los antepasados, de antiguos novios o novias, de personajes históricos o novelescos.

Los nombres que recibimos son como contratos inconscientes que limitan nuestra libertad y que condicionan nuestra vida. Un nombre repetido es como un contrato al que le hacemos una fotocopia, cuando en el árbol genealógico hay muchas fotocopias el nombre pierde fuerza y queda devaluado.

Según Cristóbal Jodorowsky, el nombre tiene un impacto muy potente sobre la mente. Puede ser un fuerte identificador simbólico de la personalidad, un talismán o una prisión que nos impide ser y crecer.

Ya hemos comentado en otro artículo que en los árboles narcisistas cada generación repite los mismos nombres de sus ancestros y con ello se repiten los destinos.

¿Atraen ciertos barrios a personas cuyo estado emocional corresponde al significado oculto de esos nombres?

Dice Alejandro Jodorowsky que en Santiago de Chile vivió en La plaza Diego de Almagro, un lugar que él sintió como oscuro y triste. Resulta posible pensar que ese lugar era el reflejo de su interior en aquel momento de su vida.

Diego de Almagro fue un conquistador frustrado. Por engañosos consejos de su cómplice Pizarro, partió de Cuzco hacia las tierras inexploradas del Sur creyendo encontrar templos con tesoros fabulosos. Después de muchas calamidades volvió como alma en pena a Cuzco, donde su traidor socio, no queriendo compartir las riquezas robadas a los incas, lo hizo ejecutar.

Podríamos dedicar unos minutos a observar el lugar donde vivimos: en la calle de un poeta, de una santa benefactora, de un descubridor o tal vez en la de un general asesino.

Nada es casual, el mundo es como un espejo que nos refleja, cada vez que realizamos una mutación interior también cambia nuestro exterior.

¿Podríamos decir que los nombres tienen una especie de frecuencia que sintoniza con ciertos receptores? ¿Qué tipo de receptores?

Inconscientemente nos sentimos atraídos por cientos nombres que reflejen lo que somos (a veces son exactos y otras veces están ocultos detrás de máscaras, sólo hay similitudes léxicas o fonéticas):

  • Nuestra parte sana y positiva es un receptor que sintoniza con ciertos nombres, porque nos hacen gozar y sentirnos seguros.
  • Nuestra parte enferma y negativa es otro receptor que sintoniza nombres determinados, porque hay una intención supraconsciente de resolver el conflicto.

Reflexionemos de nuevo en los nombres de lo que hemos atraído a nuestro mundo:

-El nombre de nuestra empresa, centro de trabajo, escuela…

-El nombre de nuestra pareja, amigos, jefes, profesores…

-Personas que se cruzan en nuestro camino por “accidente” y se llaman exactamente igual que nuestro padre (o madre, hermano…)

¿Hay una programación inscrita en nuestro nombre y apellidos?

Según nos cuenta Alejandro Jodorowsky, tanto el nombre como los apellidos encierran programas mentales que son como semi­llas, de ellos pueden surgir árboles frutales o plantas veneno­sas. En el árbol genealógico los nombres repetidos son vehícu­los de dramas. Es peligroso nacer después de un hermano muerto y recibir el nombre del desaparecido. Eso nos condena a ser el otro, nunca nosotros mismos. Cuando una hija lleva el nombre de una antigua novia de su padre, se ve condenada a ser “la novia de papá” durante toda su vida. Un tío o una tía que se suicidaron convierten su nombre, durante varias generaciones, en vehículo de depresiones. A veces es necesario, para detener esas repeticiones que crean destinos adversos, cambiarse el nombre. El nuevo nombre puede ofrecernos una nueva vida. En forma intuitiva así lo comprendieron la mayoría de los poe­tas chilenos, todos ellos llegados a la fama con seudónimos.

¿Hay ejemplos que nos permitan comprender la importancia del nombre?

Nuestro nombre nos tiene atrapados, ahí está nuestra “individualidad”

-Barrick Gold (oro en inglés es gold) se convirtió en el mayor productor de oro del mundo.
-Brontis “voz de trueno” se dedica al mundo del teatro con una potente voz…
-Maria, Inmaculada, Consuelo se asocian a la pureza, la virginidad, nombres que exigen perfección absoluta, que nos limitan

-Miguel Ángel, Rafael, Gabriel, los nombres de ángeles dan problemas con la encarnación

-César, poderoso y asociado a la ambición

¿Cómo sé si el nombre que he recibido me perjudica?

Estudiar los nombres del árbol genealógico es igual que acceder al inconsciente. En los nombres encontramos secretos. Es importante ver cómo funciona el nombre que nos dieron.

Algunas cuestiones:

-Lo primero es saber la persona que nos nombró. ¿Papá?, ¿mamá?, ¿abuelo?, ¿la hermana?, ¿el padrino?… El que nombra, toma poder sobre lo nombrado y no es lo mismo llamarme Micaela por mi abuela paterna, si el nombre se le ocurrió a mi padre para repetir el nudo incestuoso, o por mi madre, para ser aceptada en la familia de mi padre, dándole una hija-clon de su suegra.

-¿De pequeño/a me gustaba mi nombre o me hubiese gustado llamarme de otra manera? Los niños tienen una intuición especial y una fresca desinhibición que les permiten rechazar de pleno lo que les contamina.

-Investigar de donde viene nuestro nombre:

*Si es de algún familiar, es bueno analizar su destino y los caminos que recorrió en su vida, porque probablemente venimos a repetirlos. Llamarse René después de un hermano muerto, es cargar con él toda la vida.

*Si es de alguien significativo para quién nos nombró, nos caerá la carga de darle a éste lo que el otro no le dio.

*Si es de algún personaje histórico, novelesco, as del fútbol o princesa de Mónaco, viviremos frustrados y fracasados si no seguimos el guión.

*Si es por algo material, adquiriremos las propiedades de ese elemento. Por ejemplo, “si me llamo por la muñeca de mi hermana, me convertiré en su muñeca, ella jugará conmigo, me dominará”.

*Si me llamo por algo inmaterial, tenderé a fines abstractos ideados por nuestros padres, desatendiendo lo real e incluso, por oposición a ellos, llegaré a materializar lo contrario a lo que llevo escrito en el nombre. Llamarse Libertad, Paz, Luz, no siempre es sinónimo de ser libre, vivir en paz y tener las cosas claras.

-Los diminutivos: “Me llamo Manuel como mi abuelo, pero me dicen Manolito”, han proyectado en ti la figura de tu abuelo, pero tienes prohibido crecer y superarlo.

-Los nombres compuestos: “Me llamo José Luís, por mi padre y mi abuelo”. Pobre de ti si la relación entre ellos era farragosa. “Me llamo “María José”, como dice Jodorowsky, “¡Catástrofe sexual!”.

-Los nombres feminizados o masculinizados: Mario, Josefa, Carmelo, Paula, corresponden a deseos frustrados de que naciéramos del sexo contrario.

¿Por qué no cambiarnos de nombre cuando este va cargado por un lastre que nos inmoviliza?

Nos aterra cambiarnos de nombre ya que tememos que dejaremos de ser reconocidos por nuestro clan. Tememos no ser reconocidos, ni identificados, no ser amados es el mayor temor que tenemos. Somos seres gregarios y pensamos que podemos morir si nuestro “clan” nos abandona, lo que es una herencia de nuestro cerebro arcaico.

Metafóricamente, el nombre que nos dan los padres es como un archivo del GPS que nos va indicando caminos digitalizados y guardados en la memoria familiar. Al nacer, nos instalan el archivo y vamos deambulando por el mundo por rutas más o menos pedregosas y abruptas, pero nos sentimos como en casa, porque ya fueron trazadas por el sistema operativo del árbol. Cambiarnos de nombre es arrojar el GPS por la ventanilla del coche y empezar a ver y  a recorrer nuevos caminos, conquistar territorios que no habían sido archivados por nuestro árbol. Es hacernos cargo de nuestro propio destino.

¿Cómo entonces llamar a nuestros hijos cuando nacen?

Alejandro Jodorowsky afirma que cada uno tenemos un nombre (podemos hacer aparecer a nuestro guía interior y pedirle nuestro nombre en un ejercicio de meditación o de visualización) que viene con nosotros incluso antes de ser concebidos. Es posible que durante la gestación, este nombre les llegue al mismo tiempo a ambos padres de forma telepática, si tienen suficiente capacidad de percepción. Si no es así, es el niño el que debe nombrarse más adelante. En el caso de tener que decidir como llamar al bebé, el nombre no debe haber existido en la historia de su árbol genealógico, ni haber pertenecido a personas o ideales de los que lo nombran.

¿Cómo podemos cambiarnos el nombre?

Cristóbal Jodorowsky dice que: “cambiar nuestro nombre interno nos permite continuar creciendo… Imaginemos que quiero recuperar ese nombre que me dieron, pero que está lastrado por innumerables proyecciones familiares… Supongamos que se trate de mi nombre: CRISTOBAL

-Moldearé con arcilla las letras de mi nombre, una a una…

-Las coceré una vez secadas para convertirlas en algo cerámico…

-Pintaré cada una de esas letras de forma que su mitad izquierda sea plateada y su derecha dorada…

-Con ese nombre que he creado lo introduciré en el interior de una gran bola de arcilla (como una pelota) Sobre esa inmensa pelota de arcilla pegarás las fotografías de todos los ancestros de tu familia: padres, abuelos, bisabuelos…

-Dejaremos que seque lentamente. (Durante nueve meses)

-Transcurrido ese tiempo, con un martillo dorado rompemos el “huevo”(es decir la pelota de arcilla que contiene en su interior las letras de nuestro nombre)

-Lavamos con agua bendita las letras de nuestro nombre. Las perfumaremos bien…

-Enterramos todo el material del huevo que hemos roto a martillazos y plantamos una bella flor.

-Para finalizar ese nombre debemos dejarlo en nuestro altar particular. Ese que ya nos hemos creado en algún lugar de nuestra casa.

(Nos habrá costado, pero de esa forma recuperamos el nombre…)

Artículo relacionado: Más información sobre el nombre

 

¿En qué consiste mi trabajo interior? junio 16, 2012

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Alejandro Jodorowsky en Twitter, Alejodorowsky

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LÍMITES

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DESTINO

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Imagen: John Wilhelm
 

Tu destino abril 2, 2012

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Alejandro Jodorowsky: Antes de nacer fuimos algo, como algo seremos después de morir. Ese algo supone una energía que nos hace nacer con una misión determinada. Nacemos con un destino pero hay otro que nos creamos con nuestras acciones.

Lo que llamamos “destino” ¿Es un programa genealógico al que obedecemos de forma inconsciente?

Cristóbal Jodorowsky: La psicogenealogía nos muestra cómo los comportamientos de cada individuo están profundamente marcados por su contexto familiar, social, histórico-cultural y universal.

Definirnos es obedecer. Cada vez que decimos “yo soy tal y tal…”, estamos siendo fieles al destino impuesto por el árbol genealógico. Continuamente nos definimos con etiquetas que nos coloca la familia, pero definirnos es limitarnos, es no darnos la oportunidad de cambiar. A cada instante mutamos, lo que éramos hace un minuto, ya no lo somos y lo que somos cambiará en el minuto siguiente, ¿por qué ese empeño en fosilizar lo que somos?

Juan Trigo: Tu eres tu propio destino, tu propio camino, tu propia libertad. Los maestros son peregrinos en este planeta, como tu. Intercambia con ellos, pero la decisión de vivir es tuya. No esperes que la felicidad venga del exterior. Nadie puede hacerte feliz. Solo tu y tu ejercicio de tu propia libertad que, como su nombre indica es particular y distinta para cada uno.

M. Buber: Destino y libertad se hallan solemnemente prometidos el uno al otro. Sólo el hombre que hace de la libertad algo real para él encuentra al destino. A ese hombre el destino se le aparece como una réplica de su libertad. El destino no es su límite sino el cumplimiento; libertad y destino enlazados dan un sentido a la vida. A la luz de este sentido, el destino, ante la mirada antes tan severa, se suaviza hasta el punto de parecerse a la Gracia misma”


¿Qué es el destino, visto desde la perspectiva de la psicogenealogía?

Liberar los destinos prefijados

Las personas extraordinarias se consideran responsables de sus elecciones, acciones y destino.

El “futuro” construido por una mente que desea tener para ser o tiene miedo de perder, es siempre catastrófico

El destino de la raza humana

Cuentos:

¿El destino?

Destinos impuestos

¿Carácter es destino?

Más sobre el destino:

Cristóbal Jodorowsky: Tener acceso a nuestro destino prefijado…

El destino y la familia

El premio, la casa diez…

 

¿Somos dueños de nuestro destino? marzo 11, 2012

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Película: Destino oculto.

Título original: The adjustment bureau.

Dirección: George Nolfi.

País: USA. Año: 2011.

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DESTINO

 

Tu eres tu propio destino, tu propio camino, tu propia libertad. enero 4, 2012

Archivado en: Citas,Juan Trigo — planocreativo @ 9:51 pm
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“Tu eres tu propio destino, tu propio camino, tu propia libertad.
Los maestros son peregrinos en este planeta, como tu. Intercambia con ellos, pero la decisión de vivir es tuya.
No esperes que la felicidad venga del exterior. Nadie puede hacerte feliz. Solo tu y tu ejercicio de tu propia libertad que, como su nombre indica es particular y distinta para cada uno.”

Juan Trigo

Imagen: Victor Nizovtsev

 

DESTINO TRANSPERSONAL – Cristóbal Jodorowsky responde a Gustavo julio 22, 2011

Archivado en: Cristóbal Jodorowsky,WebCam-RESPUESTAS de Cristóbal Jodorowsky — planocreativo @ 9:49 pm
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PROYECTO PROCONSCIENCIA. CRISTÓBAL JODOROWSKY WEBCAMRESPONDE A ANÓNIMO junio 28, 2011

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WWW.CRISTOBALJODOROWSKY.COM

(Descarga gratuita de su libro “El collar del tigre”)

 

WEBCAM-RESPUESTAS. CRISTÓBAL JODOROWSKY RESPONDE A PATRICIA junio 22, 2011

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WEBCAM-RESPUESTAS. CRISTÓBAL JODOROWSKY RESPONDE A CYNTIA

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Nuestro nombre es el primer contrato con el que cargamos noviembre 2, 2008

Cuando bautizamos a un hijo debemos saber que junto con el nombre le pasamos una identidad. Evitemos por tanto los nombres de los antepasados, de antiguos novios o novias, de personajes históricos o novelescos.

Los nombres que recibimos son como contratos inconscientes que limitan nuestra libertad y que condicionan nuestra vida. Un nombre repetido es como un contrato al que le hacemos una fotocopia, cuando en el árbol genealógico hay muchas fotocopias el nombre pierde fuerza y queda devaluado.

Según Cristóbal Jodorowsky, el nombre tiene un impacto muy potente sobre la mente. Puede ser un fuerte identificador simbólico de la personalidad, un talismán o una prisión que nos impide ser y crecer.

Ya hemos comentado en otro artículo que en los árboles narcisistas cada generación repite los mismos nombres de sus ancestros y con ello se repiten los destinos.

¿Atraen ciertos barrios a personas cuyo estado emocional corresponde al significado oculto de esos nombres?

Dice Alejandro Jodorowsky que en Santiago de Chile vivió en La plaza Diego de Almagro, un lugar que él sintió como oscuro y triste. Resulta posible pensar que ese lugar era el reflejo de su interior en aquel momento de su vida.

Diego de Almagro fue un conquistador frustrado. Por engañosos consejos de su cómplice Pizarro, partió de Cuzco hacia las tierras inexploradas del Sur creyendo encontrar templos con tesoros fabulosos. Después de muchas calamidades volvió como alma en pena a Cuzco, donde su traidor socio, no queriendo compartir las riquezas robadas a los incas, lo hizo ejecutar.

Podríamos dedicar unos minutos a observar el lugar donde vivimos: en la calle de un poeta, de una santa benefactora, de un descubridor o tal vez en la de un general asesino.

Nada es casual, el mundo es como un espejo que nos refleja, cada vez que realizamos una mutación interior también cambia nuestro exterior.

¿Podríamos decir que los nombres tienen una especie de frecuencia que sintoniza con ciertos receptores? ¿Qué tipo de receptores?

Inconscientemente nos sentimos atraídos por cientos nombres que reflejen lo que somos (a veces son exactos y otras veces están ocultos detrás de máscaras, sólo hay similitudes léxicas o fonéticas):

  • Nuestra parte sana y positiva es un receptor que sintoniza con ciertos nombres, porque nos hacen gozar y sentirnos seguros.
  • Nuestra parte enferma y negativa es otro receptor que sintoniza nombres determinados, porque hay una intención supraconsciente de resolver el conflicto.

Reflexionemos de nuevo en los nombres de lo que hemos atraído a nuestro mundo:

-El nombre de nuestra empresa, centro de trabajo, escuela…

-El nombre de nuestra pareja, amigos, jefes, profesores…

-Personas que se cruzan en nuestro camino por “accidente” y se llaman exactamente igual que nuestro padre (o madre, hermano…)

¿Hay una programación inscrita en nuestro nombre y apellidos?

Según nos cuenta Alejandro Jodorowsky, tanto el nombre como los apellidos encierran programas mentales que son como semi­llas, de ellos pueden surgir árboles frutales o plantas veneno­sas. En el árbol genealógico los nombres repetidos son vehícu­los de dramas. Es peligroso nacer después de un hermano muerto y recibir el nombre del desaparecido. Eso nos condena a ser el otro, nunca nosotros mismos. Cuando una hija lleva el nombre de una antigua novia de su padre, se ve condenada a ser “la novia de papá” durante toda su vida. Un tío o una tía que se suicidaron convierten su nombre, durante varias generaciones, en vehículo de depresiones. A veces es necesario, para detener esas repeticiones que crean destinos adversos, cambiarse el nombre. El nuevo nombre puede ofrecernos una nueva vida. En forma intuitiva así lo comprendieron la mayoría de los poe­tas chilenos, todos ellos llegados a la fama con seudónimos.

¿Hay ejemplos que nos permitan comprender la importancia del nombre?

Nuestro nombre nos tiene atrapados, ahí está nuestra “individualidad”

-Barrick Gold (oro en inglés es gold) se convirtió en el mayor productor de oro del mundo.
-Brontis “voz de trueno” se dedica al mundo del teatro con una potente voz…
-Maria, Inmaculada, Consuelo se asocian a la pureza, la virginidad, nombres que exigen perfección absoluta, que nos limitan

-Miguel Ángel, Rafael, Gabriel, los nombres de ángeles dan problemas con la encarnación

-César, poderoso y asociado a la ambición

¿Cómo sé si el nombre que he recibido me perjudica?

Estudiar los nombres del árbol genealógico es igual que acceder al inconsciente. En los nombres encontramos secretos. Es importante ver cómo funciona el nombre que nos dieron.

Algunas cuestiones:

-Lo primero es saber la persona que nos nombró. ¿Papá?, ¿mamá?, ¿abuelo?, ¿la hermana?, ¿el padrino?… El que nombra, toma poder sobre lo nombrado y no es lo mismo llamarme Micaela por mi abuela paterna, si el nombre se le ocurrió a mi padre para repetir el nudo incestuoso, o por mi madre, para ser aceptada en la familia de mi padre, dándole una hija-clon de su suegra.

-¿De pequeño/a me gustaba mi nombre o me hubiese gustado llamarme de otra manera? Los niños tienen una intuición especial y una fresca desinhibición que les permiten rechazar de pleno lo que les contamina.

-Investigar de donde viene nuestro nombre:

*Si es de algún familiar, es bueno analizar su destino y los caminos que recorrió en su vida, porque probablemente venimos a repetirlos. Llamarse René después de un hermano muerto, es cargar con él toda la vida.

*Si es de alguien significativo para quién nos nombró, nos caerá la carga de darle a éste lo que el otro no le dio.

*Si es de algún personaje histórico, novelesco, as del fútbol o princesa de Mónaco, viviremos frustrados y fracasados si no seguimos el guión.

*Si es por algo material, adquiriremos las propiedades de ese elemento. Por ejemplo, “si me llamo por la muñeca de mi hermana, me convertiré en su muñeca, ella jugará conmigo, me dominará”.

*Si me llamo por algo inmaterial, tenderé a fines abstractos ideados por nuestros padres, desatendiendo lo real e incluso, por oposición a ellos, llegaré a materializar lo contrario a lo que llevo escrito en el nombre. Llamarse Libertad, Paz, Luz, no siempre es sinónimo de ser libre, vivir en paz y tener las cosas claras.

-Los diminutivos: “Me llamo Manuel como mi abuelo, pero me dicen Manolito”, han proyectado en ti la figura de tu abuelo, pero tienes prohibido crecer y superarlo.

-Los nombres compuestos: “Me llamo José Luís, por mi padre y mi abuelo”. Pobre de ti si la relación entre ellos era farragosa. “Me llamo “María José”, como dice Jodorowsky, “¡Catástrofe sexual!”.

-Los nombres feminizados o masculinizados: Mario, Josefa, Carmelo, Paula, corresponden a deseos frustrados de que naciéramos del sexo contrario.

¿Por qué no cambiarnos de nombre cuando este va cargado por un lastre que nos inmoviliza?

Nos aterra cambiarnos de nombre ya que tememos que dejaremos de ser reconocidos por nuestro clan. Tememos no ser reconocidos, ni identificados, no ser amados es el mayor temor que tenemos. Somos seres gregarios y pensamos que podemos morir si nuestro “clan” nos abandona, lo que es una herencia de nuestro cerebro arcaico.

Metafóricamente, el nombre que nos dan los padres es como un archivo del GPS que nos va indicando caminos digitalizados y guardados en la memoria familiar. Al nacer, nos instalan el archivo y vamos deambulando por el mundo por rutas más o menos pedregosas y abruptas, pero nos sentimos como en casa, porque ya fueron trazadas por el sistema operativo del árbol. Cambiarnos de nombre es arrojar el GPS por la ventanilla del coche y empezar a ver y  a recorrer nuevos caminos, conquistar territorios que no habían sido archivados por nuestro árbol. Es hacernos cargo de nuestro propio destino.

¿Cómo entonces llamar a nuestros hijos cuando nacen?

Alejandro Jodorowsky afirma que cada uno tenemos un nombre (podemos hacer aparecer a nuestro guía interior y pedirle nuestro nombre en un ejercicio de meditación o de visualización) que viene con nosotros incluso antes de ser concebidos. Es posible que durante la gestación, este nombre les llegue al mismo tiempo a ambos padres de forma telepática, si tienen suficiente capacidad de percepción. Si no es así, es el niño el que debe nombrarse más adelante. En el caso de tener que decidir como llamar al bebé, el nombre no debe haber existido en la historia de su árbol genealógico, ni haber pertenecido a personas o ideales de los que lo nombran.

¿Cómo podemos cambiarnos el nombre?

Cristóbal Jodorowsky dice que: “cambiar nuestro nombre interno nos permite continuar creciendo… Imaginemos que quiero recuperar ese nombre que me dieron, pero que está lastrado por innumerables proyecciones familiares… Supongamos que se trate de mi nombre: CRISTOBAL

-Moldearé con arcilla las letras de mi nombre, una a una…

-Las coceré una vez secadas para convertirlas en algo cerámico…

-Pintaré cada una de esas letras de forma que su mitad izquierda sea plateada y su derecha dorada…

-Con ese nombre que he creado lo introduciré en el interior de una gran bola de arcilla (como una pelota) Sobre esa inmensa pelota de arcilla pegarás las fotografías de todos los ancestros de tu familia: padres, abuelos, bisabuelos…

-Dejaremos que seque lentamente. (Durante nueve meses)

-Transcurrido ese tiempo, con un martillo dorado rompemos el “huevo”(es decir la pelota de arcilla que contiene en su interior las letras de nuestro nombre)

-Lavamos con agua bendita las letras de nuestro nombre. Las perfumaremos bien…

-Enterramos todo el material del huevo que hemos roto a martillazos y plantamos una bella flor.

-Para finalizar ese nombre debemos dejarlo en nuestro altar particular. Ese que ya nos hemos creado en algún lugar de nuestra casa.

(Nos habrá costado, pero de esa forma recuperamos el nombre…)

Artículo relacionado: Más información sobre el nombre

 

Sin edad octubre 17, 2008

Archivado en: Alejandro Jodorowsky,Citas — planocreativo @ 12:49 am
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“Se supone que biológicamente, y por lógica, el ser con más edad ha de morir primero… pero el destino no es lógico. Nadie sabe lo que va a durar la vida. En este aspecto, todos tenemos la misma edad”

Alejandro Jodorowsky

 

 
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